Fanny pack, riñonera, bolso cinturón, belt bag, cangurera, bum bags, bolso de correa y muchas otras denominaciones sirven para honrar al accesorio clave del momento que volvió para quedarse.

 Soledad Vittori

La clásica prenda que toda persona lleva de viaje para guardar papeles importantes se imponen como un must de esta temporada. Esta pieza clave de los 90’s resurge de sus cenizas para convertirse en el bolso del momento. Natural sucesor de los “mini bags” o secuela de la tendencia sporty, este bolso manos libres, es una versión más elegante y sofisticada de su predecesora.

 

Visto en gran parte de los desfiles de las principales Semanas de la Moda, el “Fanny pack” o “Belt bag” reservado para el atuendo turístico no sólo tomó por asalto las pasarelas de las principales Fashion Weeks Primavera-Verano 2018, sino las veredas de la mano de indiscutibles referentes del street style.

Muchos han aceptado y apostado por la riñonera como un accesorio funcional y versátil. Vale para bailar y saltar durante horas. Triunfa no sólo en los recitales sino también en los boliches, eventos y viajes. Lucir una Fanny Pack es sinónimo de estilo y sofisticación. No sólo porque le da un aire canchero y relajado que la hace irresistible sino también porque levanta cualquier look transformándolo en el de una verdadera fashionista.

 

Las celebridades más influyentes de la industria de la moda eligen este bolso como el complemento perfecto para poder llevar los objetos del día a día y al mismo tiempo tener libertad de movimientos, algo muy valorado sobre todo en aquellas que son madres.

 

Si bien, existen otros modelos que marcan tendencia durante esta estación como son las carteras de tamaño medio tirando a pequeño y las mochilas que todavía se mantienen a la orden del día. De estas tres categorías, la Belt Bag se lleva los aplausos.

La clásica Fanny Pack se adapta a todos los estilos sin discriminar: clásico, rocker, sporty, hippie, empresarial, punk, etc. Y se puede lucir de diferentes maneras dependiendo de lo que resulte más cómodo: a la cintura, cruzada al pecho o colgada al hombro.

Asimismo, no hace falta estudiar a fondo las imágenes para darse cuenta de que la riñonera pierde gran parte de su estética deportiva producto de los ‘90 para transformarse en diferentes versiones mucho más sofisticadas. Con forma de mini bolso enganchado a un cinturón o con siluetas ovaladas y texturas acolchadas; esta corriente puede llegar a reproducir bolsos de lujo que el mundo de la moda venera en versión miniatura sujeta a un cinto.

Los modelos son infinitos desde los más simples hasta los sumamente sofisticados, y permiten llevar todo lo es imprescindible sin dejar espacio para introducir cosas innecesarias. Lo cual, facilita tener controlado lo que realmente es importante.

 

Firmas como Gucci, Chanel o Louis Vuitton han hecho con sus logos auténticos complementos de culto entre fashionistas e influencers. No obstante, marcas más accesibles como Zara, Forever XXI y Pull and Bear las imponen en modelos variados y divertidos para jugar con tu atuendo sin pagar un ojo de la cara.

Por lo tanto, ha llegado el momento de mirar las riñoneras con los mismos ojos con los que se ven los bolsos, es decir, como una inversión, más que como un complemento perecedero.