Dr. Julio Sartori Valinotti

Las efélides o pecas generalmente son de color habano, café o rojo y, a diferencia de otras manchas oscuras de la piel, como los lunares, son planas y están al ras de la piel. Las pecas son más comunes entre las personas de piel blanca y en los pelirrojos. Suelen aparecer en la infancia, la adolescencia y la juventud, pero su cantidad y distribución puede aumentar durante esos años.

Una característica distintiva de las pecas es que se oscurecen con la exposición a los rayos solares ultravioletas (UV). Esa es la razón por la que son más notorias durante el verano y se atenúan en el invierno.

Aunque las pecas no suelen ser la señal de un trastorno oculto de la piel ni requieren tratamiento, revíselas de tanto en tanto, y si observa algún cambio, como una mancha que crece más o tiene bordes irregulares, acuda al dermatólogo para que la examine.

En algunos casos, las pecas pueden confundirse con otro tipo de manchas de la piel, conocidas como lentigo solar o manchas de la edad. La diferencia es que el lentigo solar es realmente el producto de la exposición frecuente y prolongada de la piel al sol durante muchos años. Las pecas, en cambio, suelen ser genéticas. Las pecas generalmente se atenúan o desaparecen con la edad, a diferencia del lentigo solar que es más común a medida que la gente envejece.

Usted puede evitar que las pecas se oscurezcan y reducir la probabilidad de que aparezcan más si toma medidas para proteger su piel de la luz solar, especialmente en los meses de verano.

Aplíquese un protector solar de amplio espectro con factor de protección solar (FPS) de 30 o más, siempre que salga al exterior. Úselo aunque no brille el sol, porque la luz ultravioleta atraviesa las nubes y se refleja en el agua, la nieve y otras superficies. Aplíquese protector solar generosamente y con frecuencia en todas las zonas expuestas, en particular después de nadar o de sudar.

A fin de proteger más la piel del daño de los rayos solares, use prendas de protección, como un sombrero de ala ancha y gafas de sol, y limite el tiempo que pasa afuera en las horas en que el sol es más fuerte, o sea, al final de la mañana y al comienzo de la tarde. Nunca recurra a camas de bronceado.

Si bien las pecas no son nocivas, es importante mantenerse atento a los cambios en la piel y familiarizarse con la apariencia normal de sus pecas. El cáncer de piel es uno de los tipos más comunes de cáncer, por lo que es importante saber cuáles son los signos y los síntomas para ir al dermatólogo en caso de observar algo fuera de lo común.

De manera especial, preste atención a cualquier mancha oscura que aparezca en la piel y que no haya estado allí antes. Observe si una mancha cambia de color, se pone más oscura en una sola área, tiene bordes irregulares, serrados o dentados, crece o aumenta de grosor. Si ocurriera algo de esto, vaya al dermatólogo. De igual manera, si una zona oscura de la piel sangra, pica o se vuelve dolorosa, evalúela oportunamente.

Fuente: Mayo Clinic