Cavix: la alternativa no quirúrgica a la liposucción


Michelle Farr ofrece la última tecnología en el cuidado personal y al servicio de la estética. Para quienes no se animan a una intervención más agresiva, una de las opciones es Cavix. Conocé de qué se trata en esta nota.

Textos: Revista Nosotros.

Cavix es un método eficaz para destruir las masas adiposas localizadas, basado en el sistema de cavitación. Es ideal porque permite obtener resultados muy notables mediante un tratamiento no invasivo.

Es un modelador del cuerpo que llega a los panículos adiposos más profundos utilizando bajas frecuencias. Por eso, asegura un tratamiento que ataca el origen del problema a diferencia de los sistemas que aplican altas frecuencias sin penetrar más allá de la zona superficial.

Es altamente recomendable para realizar retoques luego de una liposucción y corregir asimetrías, perfeccionando aún más el modelado de la cirugía.

Reducción en pocas sesiones

El sistema de Cavix destruye los depósitos grasos localizados permitiendo reducir centímetros del cuerpo.

Estas zonas, que suelen ser resistentes y difíciles de modelar, consiguen liberarse de la grasa de modo seguro y no invasivo, obteniendo resultados similares a la liposucción, pero sin exponerse a una cirugía.

Ataca la celulitis: un efecto importante de la cavitación radica en su capacidad para estimular la circulación sanguínea y la generación de nuevo colágeno.

La destrucción de las células adiposas reduce la consistencia del colágeno esclerótico de los nódulos celulíticos, mejorando consecuentemente el aspecto de la piel con celulitis.

Mejora la cirugía estética: Cavix es un equipamiento eficaz para reabsorber depósitos localizados de grasas y, por lo tanto, actuar en la modelación corporal.

Es por eso que también puede utilizarse para tratar el tejido de manera previa a una liposucción o para realizar retoques luego de la operación, perfeccionando aún más el modelado de la cirugía.

¿Cuál es el efecto de la cavitación?

Cavix funciona a través de un sistema de reducción de grasas llamado cavitación, generando que las células adiposas se compriman y descompriman a una velocidad de entre 36.000 y 44.000 veces por segundo, hasta explotar. Mediante este método se emiten ondas ultrasónicas de baja frecuencia, que los depósitos grasos son incapaces de seguir y se destruyen.

Permite alcanzar a la mayor cantidad posible de células adiposas, gracias a su función de SWEEP, el mecanismo que permite variar el plano de impacto de la onda para realizar la cavitación desde distintos perfiles.

Oscila entre los 36 y los 44 Khz, aumentando y disminuyendo la frecuencia, a un ritmo de entre 36.000 y 44.000 veces por segundo.

Controla el tiempo de aplicación mediante un timer que garantiza una mayor precisión.

Actúa sobre cualquier consistencia del tejido adiposo, gracias a que su transductor garantiza el efecto de cavitación tanto en superficies adiposas compactas, como fibrosas, edematosas o laxas.

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