Teniendo en cuenta que al viajar es probable que cuentes con un escenario natural o urbano muy interesante para retratar, lo ideal es no realizar una foto de un primer plano tuyo sino que se pueda percibir el lugar que estás visitando. En la siguiente nota te contaremos algunas ideas sobre cómo perpetuar esas experiencias obteniendo las mejores imágenes.

 

TEXTOS: SOLEDAD VITTORI.

 

El viaje de vacaciones es el momento que toda persona proyecta a lo largo del año y que quiere seguir recordando una vez que ha regresado. A través de las fotografías la gente revive sus anécdotas alegremente, siendo una de las aficiones más gratificantes de estas escapadas.

 

A pesar de esto, en sucesivas ocasiones los hombres se sienten incapacitados para tomar esas imágenes que se suelen encontrar en los fondos de pantalla de las computadoras del trabajo. Las consideran imposibles de captar debido a su falta de capacitación en materia fotográfica y a la carencia de cámaras profesionales necesarias para inmortalizar esos momentos.

 

Pero la realidad es que una buena foto no depende de una cámara carísima, sino del ojo del fotógrafo. La habilidad de una persona para tomar una fotografía es lo que marca la diferencia a la hora de que una imagen sea inolvidable o un desastre. Para capturar las imágenes con las que soñaste, debés tener en cuenta los siguientes consejos:

1. Conocer tu cámara.
Esto puede parecer una obviedad, pero explorar las posibilidades de tu cámara, probar sus botones y funciones puede ser muy productivo a la hora de tomar tus fotos. Practicando se aprende y además es una buena manera de matar el tiempo de espera en los aviones, micros o trenes.

2. Observar el fondo.
Este consejo es importantísimo y requiere de toda tu atención al momento de sacar una foto. Resulta primordial estar atento a lo que hay detrás de lo que queremos fotografiar, sobre todo en los lugares turísticos abarrotados de gente. Cuando vas a tomar una foto y tienes un objetivo determinado, seguramente pones tanta atención en lo que quieres capturar que es común olvidarse de lo que hay detrás. Y como consecuencia se observan personas, muecas o algo indeseable que le saca la esencia a lo que querías retratar.

3. Encuadre y composición, de a uno por vez.
Este tip quizás sea el más significativo de todos los consejos mencionados hasta el momento. Cuando visitamos un lugar es normal querer fotografiar demasiadas cosas, y el resultado de esto es que nada se ve. Como casi todo en la vida, la fotografía se trata de elegir. De hecho, muchos expertos dicen que una fotografía debería tener un único centro de interés fácilmente identificable.
Para obtener este efecto, uno de los elementos primordiales en la fotografía -y de los más difíciles de lograr en quienes recién comienzan- es el encuadre. En principio esto te puede parecer un poco técnico, pero no lo es. La regla de los tercios es una forma de ordenar los objetos dentro de una imagen. Para eso dividimos imaginariamente la imagen en nueve cuadros, con dos líneas horizontales y dos verticales, y usamos los cuatro puntos donde las líneas se cruzan para distribuir los objetos que quieres que se vean de la escena. Normalmente el punto de atención o el sujeto principal se coloca en cualquiera de los cuatro puntos, y si existiese un segundo punto de atención, éste se debería ubicar al lado opuesto diagonalmente. Alinear una foto con estos puntos crea más tensión, dinamismo y energía que simplemente colocar tu sujeto u objeto en el centro.

4. Todo se trata de la luz.
Otro concepto importante es cómo ubicarnos con respecto a la luz. Es fundamental tratar de evitar que el sol te pegue de frente al sacar una foto para que las personas no salgan oscuras o negras, y obtener como consecuencia un fondo muy claro o blanco. En el caso de que no se pueda evitar, hay un truco sencillo que te sacará de apuros: usar el flash. De esta manera, lograrás un contraluz que hará que tu fotografía salga nítida. Si puedes elegir, la hora más recomendable para sacar fotos es durante la mañana porque la luz cae lateralmente y a la hora mágica del atardecer cuando se pierde el sol. La luz natural siempre es la mejor para tus fotos, aprovechala cada vez que puedas.

5. Puntos de vista.
Cambiar el punto de vista tradicional a la hora de sacar las fotos puede sorprenderte gratamente. Hacer fotos mirando hacia arriba o hacia abajo, desde cierta altura o, si te animás, tirado en el suelo, pueden cambiar totalmente tus imágenes y también tu manera de ver el mundo. Toma la misma foto desde diferentes puntos y verás la diferencia. Tirarte al suelo y sacar una foto hacia arriba genera el efecto de destacar algún monumento o edificio, dándole un aire imponente. mientras que las fotografías tomadas desde lugares elevados destacan la vista del lugar.

 

 

Partiendo de estos consejos básicos, no hay que olvidar tener una memoria con suficiente capacidad para tomar todas las fotos que desees y llevar al menos una batería extra con su cargador para estar siempre preparado y disfrutar sin restricciones.