“A guardar, a guardar todos los adornos navideños en su lugar”


Aunque en los negocios comerciales empiece a verse todo cubierto e invadido por el espíritu navideño a mediados de noviembre, en la mayoría de los hogares se comienza a decorar en el mes de diciembre, el tradicional árbol de Navidad se debe armar el 8, día de la Inmaculada Concepción. Sobre esta fecha no hay dudas ni discusión.

Textos: Nadia Novillo.

Ahora bien, ¿cuál sería la fecha correcta en la que deberíamos desarmar y guardar todo?

De acuerdo con una antigua tradición que data desde la época victoriana en Inglaterra, la duodécima noche del nacimiento del niño Jesús es la indicada para retirar los adornos navideños.

Más allá de esta tradición británica, es muy probable que muchos de nosotros la practiquemos, ya que la duodécima noche es el 6 de enero, coincide que la noche del 5 pasan los Reyes Magos y también dejan obsequios y regalos al pie del árbol.

Concluido este festejo desarmamos todo.

Sin embargo hay quienes acostumbran a desarmarlo el 8 de enero porque toman como referencia dejarlo armado un mes.

Luego hay otras teorías más ligadas a la religión católica que señalan el 11 de enero, día del bautismo de Jesús, e incluso una última fecha 2 de febrero, Día de la Candelaria en que Jesús fue presentado al templo.

Lo cierto es que una vez pasados los festejos de reyes ya es tiempo de ir desarmando todo, mi consejo para quienes salen de vacaciones pasada la Navidad es retirar todo antes de irse ya que a la vuelta genera pereza, fiaca y desgano tener aun esta tarea pendiente.


Cuanto más organizado, limpio, ordenado y prolijo guardemos todo, nos aseguramos que se conservará en perfecto estado y más fácil, ágil, y rápido será volver a armar el arbolito y decorar la próxima Navidad.

El consejo es agrupar todo lo que es estrictamente navideño, con colores e imágenes típicas y características, con figuras de Papá Noel, renos, arbolito, regalos, eso es lo que vamos a embalar, ya que hay muchas cosas como centros de mesa, candelabros, velas, caminos, individuales, servilleteros, platos de sitio, e incluso guirnaldas de luces que las podemos seguir usando durante todo el año.


Este es el momento de descartar todo lo que se haya roto, haya perdido color, ya esté demasiado gastado y deteriorado, o creamos que ya cumplió un ciclo y no volveremos a usarlo.

Antes de comenzar a guardar debemos limpiar todo, para quitarle el polvo al árbol podemos usar un paño húmedo, un plumero, el secador de cabello en el nivel frío o la aspiradora, al resto de los adornos podemos repasarlos con una gamuza.

Cerrar las ramas del árbol hacia adentro o el centro, comenzado desde abajo hacia arriba como si se tratara de una rosa que queremos cerrar y que vuelva a ser un pimpollo. Lo ideal es paletizarlo o envolverlo con papel film, de esta manera queda más compacto, cerrado hermético y protegido del polvo y la humedad. Si el árbol se desarma en varias partes, envolverlo respetando esos grupos de partes y colocarles un rótulo con la numeración que indique el orden de armado.


Siempre sugiero deshacernos de todo tipo de packaging, tanto de cajas como de bolsas, pero como toda regla tiene su excepción, con respecto a la deco navideña hay ciertos accesorios que por ser muy delicados y frágiles es mejor si los conservamos en sus cajas originales. Si ya hemos descartado las mismas los mejores aliados para embalar son el papel film, que suele ser más económico y no queda todo tan abultado como cuando usamos papel/bolsas de burbuja o pluribol, y en lugar de usar papel de diario que es muy sucio y puede manchar, recomiendo papel de seda, manteca, o Kraft.

Si tenemos cajas de cartón destinémolas para los adornos más livianos y las cajas de plástico para los más pesados.

Para guardar los adornos navideños tipo esferas y similares podemos utilizar los maples de cartón donde vienen los huevos, de esta manera quedan súper protegidos, en incluso podemos apilarlos y acomodarlos dentro de una caja.

Otra opción “Hazlo tú mismo”, es juntar varios tubos marrones en los que viene el papel higiénico o vasos transparentes de plástico descartables y colocarlos dentro de una caja, de este modo estaremos generando subdivisiones para guardar los distintos adornos, si la caja es profunda podemos ir colocando una cartulina o lámina de cartón y armar distintas capas o pisos.

Otro tipo de adornos con distintas figuras y tamaños, con gliters o brillos, más frágiles y delicados podemos agruparlos por iguales y colocarlos dentro de bolsas tipo ziploc.


El pesebre debemos guardarlo con todas sus piezas juntas, envolviendo cada figura de forma individual con papel film, para que queden protegidas y no se golpeen ni rayen entre sí.

Las tiras o guirnaldas de luces, debemos evitar que se enreden y mezclen unas con otras, podemos enrollarlas de la misma manera que vienen cuando las compramos y colocarles un precinto o una bandita elástica.

Otra alternativa es tomar los tubos de cartón marrón en los que vienen los rollos de cocina y utilizarlos para enrollar las guías de luces.

Retirar y sacar las pilas y baterías de los adornos ya que pueden sulfatarse, oxidarse, dañarlos y arruinarlos.

Telas de fiselina y cintas decorativas también deben guardarse enrolladas y no dobladas para impedir que se marquen.

Los repasadores, servilletas, manteles, toallas, con estampados, bordados y detalles navideños pueden quedar junto con el resto, pero si no contamos con mucho espacio de guardado, y tratándose de cosas que sólo usamos durante un mes al año, podemos doblarlos prolijamente y colocarlos al estilo fichero o vertical, es decir parados en una caja con el resto de la deco. Previamente desmancharlos, lavarlos y guardarlos impecables.

Muñecos tipo Papá Noel que tienen un tamaño más grande pueden guardarse en cajas de plástico transparente.


Las coronas y muérdagos pueden colocarse en una caja individual o envolverse con papel film, la recomendación es tener cuidado donde la ubicamos para que no pierda la forma, no se aplaste ni deforme.

Una vez que logremos tener todo guardado y embalado debemos etiquetar cada caja, a excepción de las que seas transparentes, que no es necesario porque podemos ver fácilmente lo que contienen.
Las cajas con los adornos deberían volver a su lugar, pero si aún no lo tienen es hora de asignárselo, dentro de lo posible en lugares que no haya humedad, puede ser en el placard del pasillo, en el que se suelen guardar adornos navideños en la parte superior, ropa de blanco en el medio, y las valijas en la parte inferior, mueble del play room, estudio o biblioteca , mueble del lavadero, en la baulera del garaje o si tenemos algún cuarto de guardado especialmente para aquellas cosas que se usan esporádicamente o solo una vez al año.


Tips: compras inteligentes

Si tenemos intenciones de cambiar el árbol y adornos para la próxima Navidad o hay algo que estemos necesitando y queriendo alusivo a esta fecha, el momento para hacerlo, por muy disparatado que pueda sonar es ahora, ya que son tiempos donde se está liquidando todo y podremos conseguirlo con importantes descuentos y hasta a mitad de precio.

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