El iPhone X, lanzado al mercado el viernes, no solo es el smartphone de Apple más caro de la historia (arranca en los 999 dólares), sino que es también el más frágil, según pruebas de la empresa proveedora de garantías SquareTrade.

 

Se trata de “el iPhone más rompible, con el mayor precio y el más caro de reparar”,indicó SquareTrade en un comunicado publicado por el diario inglés The Guardian, en una conclusión a la que arribó tras una serie de pruebas de caídas desde 1,8 metros de altura.

 

Apple, en tanto, consideró que el nuevo modelo de teléfono tiene “el vidrio más duradero en un smartphone”.

 

Al caer de costado cobre el concreto, el vidrio sobrevivió pero la pantalla dejó de funcionar, mientras que cuando se dejó caer boca abajo desde la misma altura, el cristal de la pantalla se rompió, la pantalla no funcionó y Face ID -el sistema de reconocimiento de rostro- dejó de funcionar, según SquareTrade.

 

En tanto, al caer sobre la parte posterior, el vidrio trasero se hizo añicos y se astilló, agregó.

 

Esto cobra especial relevancia ya que el iPhone X no trae botón de inicio físico sino que éste está integrado de forma digital en la pantalla, lo que “lo convierte en el iPhone más frágil de todos los smartphones de Apple”, consignó SuareTrade.

 

La agencia española Europa Press precisó que la empresa de garantías utiliza una serie de robots para dejar caer, voltear, sumergir y doblar los aparatos para comprobar cómo aguantan las acciones más comunes del día a día.

 

En la prueba de volteo, en la que el teléfono se coloca dentro de una caja giratoria durante 60 segundos, también se astilló el panel posterior, se rompió el gesto para deslizar sobre la pantalla y acceder al botón de inicio y se rompió además el Face ID.

 

Según el diario inglés, SuareTrade comparó la prueba con los resultados obtenidos con el Samsung Galaxy 8, cuyo cristal es también “extremadamente frágil” pero la pantalla y demás características siguieron funcionado.

 

Pruebas realizadas por el sitio especializado CNET mostraron los mismos resultados respecto de la rotura de los cristales en la parte delantera y trasera del iPhone X, pero la pantalla siguió funcionando.