No es posible prever con certeza qué es lo que dispara los trastornos de ansiedad. Sin embargo, se pueden tener en cuenta una serie de recomendaciones que los especialistas presentan para hacerles frente.

 

Textos. Revista Nosotros. Fuente. Mayo Clinic.

 

Sentir ansiedad de vez en cuando es normal. Sin embargo, las personas que tienen trastornos de ansiedad, con frecuencia, sienten una preocupación intensa, excesiva y persistente, y sienten temor ante toda situación cotidiana. Estos trastornos generalmente implican tener repetidos eventos de sensaciones repentinas de intensa ansiedad y miedo o terror que ascienden a su punto máximo en solo unos minutos (ataques de pánico).

 

Estas sensaciones interfieren con las actividades diarias, son difíciles de controlar, desproporcionadas respecto al peligro real, y pueden durar por largo tiempo. Para evitarlas, se puede intentar evadir ciertos lugares o no participar en ciertas situaciones. Los síntomas pueden comenzar durante la infancia o la adolescencia y continuar en la edad adulta.

 

Entre los ejemplos están el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de ansiedad social (fobia social), las fobias específicas y el trastorno de ansiedad por separación. Se puede tener más de un trastorno de ansiedad. A veces, la ansiedad es resultado de una enfermedad que necesita tratamiento.

 

No es posible prever con certeza qué causará esta situación en determinada persona. Tampoco está del todo claro cuáles son sus causas. Ciertas experiencias de la vida, como los acontecimientos traumáticos, parecen provocarlos en personas que ya son propensas. No obstante, los rasgos heredados también pueden ser un factor.

 

DIAGNÓSTICO

 

Se puede empezar consultando con el médico de cabecera para averiguar si la ansiedad tiene alguna relación con la salud física. El médico puede evaluar al paciente en busca de signos de una afección no diagnosticada que pudiera requerir tratamiento.

 

Sin embargo, es posible que se necesite consultar con un especialista en la salud mental si se sufre de ansiedad grave. El psiquiatra es un médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales. Un psicólogo y otros profesionales de la salud mental también pueden diagnosticar la ansiedad y ofrecer asesoramiento.

 

Para ayudar a diagnosticar un trastorno de ansiedad y descartar otras afecciones, el profesional puede:

 

  • – Hacer una evaluación psicológica. Esto incluye describir pensamientos, ideas, sentimientos y comportamientos para llegar a un diagnóstico acertado y revisar las complicaciones relacionadas. Los trastornos de ansiedad a menudo se presentan junto con otros problemas de la salud mental, como depresión o abuso de sustancias, lo que puede dificultar aún más el diagnóstico.

 

  • – Comparar tus síntomas con los criterios del manual DSM-5, publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría para diagnosticar un trastorno de ansiedad.

 

TRATAMIENTO

 

Los dos tratamientos principales para los trastornos de ansiedad son la psicoterapia y los medicamentos. Posiblemente se obtengan los mayores beneficios al combinarlos a ambos. Es posible que se necesite probar para descubrir cuáles tratamientos funcionan mejor para cada persona.

 

Psicoterapia: La psicoterapia, conocida también como terapia hablada o asesoramiento psicológico, implica trabajar con un terapeuta para reducir los síntomas de ansiedad.

 

La terapia cognitivo conductual es el tipo de psicoterapia más eficaz para tratar los trastornos de ansiedad. Se trata generalmente de un tratamiento a corto plazo y se enfoca en enseñar técnicas específicas para mejorar los síntomas y gradualmente retomar las actividades que antes se evitaban debido a la ansiedad. Esta incluye terapia de exposición en la que gradualmente el paciente enfrenta el objeto o a la situación que produce ansiedad a fin de que desarrolle confianza para controlar la situación y los síntomas de ansiedad.

 

En algunos casos se utilizan diversos tipos de medicamentos para ayudar a aliviar los síntomas, en función del tipo de trastorno de ansiedad y de si hay también otros problemas de salud mental o física. Es importante hablar con el médico acerca de las ventajas, los riesgos y los posibles efectos secundarios de los medicamentos.

 

ESTILO DE VIDA

 

Aunque la mayoría de las personas con trastornos de ansiedad necesitan de psicoterapia o medicamentos para controlar la ansiedad, implementar cambios en el estilo de vida también puede hacer diferencia. Por ejemplo:

 

– Permanecer activo físicamente. Desarrollar una rutina para estar activo físicamente la mayoría de los días de la semana. El ejercicio es un medio muy potente para reducir el estrés, que puede mejorar tu estado de ánimo y ayudarte a gozar de salud. Comienza despacio y aumenta gradualmente la cantidad y la intensidad de tus actividades.

 

– Evitar el alcohol y las drogas. Estas sustancias pueden causar o empeorar la ansiedad. Si no se puede dejarlas por cuenta propia, consultar con el médico o buscar un grupo de apoyo para recibir ayuda.

 

– Dejar de fumar y reducir o dejar de consumir bebidas con cafeína. Tanto la nicotina como la cafeína pueden empeorar la ansiedad.

 

– Aplicar técnicas de control del estrés y de relajación. Las técnicas de visualización, la meditación y el yoga son algunos ejemplos de las técnicas de relajación que pueden aliviar la ansiedad.

 

– Hacer del sueño una prioridad. Hacer lo que se pueda para asegurarse de dormir lo suficiente y sentirse descansado. Si no se está durmiendo bien, consultar con el médico.

 

– Comer alimentos saludables. Comer sano, o sea, centrarse en las verduras, las frutas, los cereales integrales y el pescado, puede relacionarse con menos ansiedad.

¿Cómo afrontar el trastorno de ansiedad?

 

  • – Obtener información acerca del trastorno. Consultar con el médico o profesional de la salud mental y averiguar qué podría estar causando el trastorno específico y qué tratamientos serían adecuados. Informar a la familia y amigos y pedirles apoyo.
  • – Cumplir con tu plan de tratamiento. Tomar los medicamentos según las indicaciones. Asistir a las consultas de terapia y hacer las tareas que asigne el terapeuta. La constancia puede marcar una gran diferencia.
  • – Tomar medidas. Aprender cuáles son los factores que desencadenan la ansiedad o causan estrés. Practicar las estrategias que se desarrollen con el profesional de la salud mental, de modo que se esté listo para afrontar los sentimientos de ansiedad en estas situaciones.
  • – Escribir un diario. Seguir la pista de lo ocurre en la vida personal puede ayudar al profesional de la salud mental y a uno mismo a identificar los factores que causan estrés y lo que ayudaría a sentirse mejor.
  • – Unirse a un grupo de apoyo para trastornos de ansiedad. Es importante recordar que no se está solo. Los grupos de apoyo pueden conmiserar, entender y compartir experiencias.
  • – Aprender técnicas para administrar el tiempo. Se puedes reducir la ansiedad si se aprende a administrar con cuidado el tiempo y la energía.
  • – Socializar. No permitir que las preocupaciones alejen de los seres queridos o de las actividades que se realizan habitualmente.
  • – Romper el ciclo. Cuando se esté ansioso, tomar una caminata vigorosa o sumergirse en algún pasatiempo para alejar la mente de las preocupaciones.