Paladar Negro en intersección con La Birra es Bella te proponen un momento de encuentro para disfrutar de experiencias únicas de una manera diferente.

 

Textos: Soledad Vittori.

No existe un momento para el disfrute en el que la comida, la bebida y la música no sean protagonistas; esta no es la excepción. Días atrás, se llevó a cabo en la tradicional esquina santafesina de calle Balcarce y Sarmiento un evento que tuvo como eje el encuentro.

 

Entre sus muchos emprendimientos, Paladar Negro sumó un nuevo desafío a su lista de metas: lanzar un circuito de eventos gastronómicos que tenga como objetivo mostrar parte de la cultura local a través del arte culinario.

 

El propósito de esta idea es difundir la historia y la tradición del Litoral, amalgamando esta propuesta con distintas presentaciones artísticas y musicales. La intención de este tipo de reuniones es crear un ambiente descontracturado que tenga como eje la gastronomía para incentivar a los santafesinos a generar un momento de encuentro.

 

La primera edición contó con un despliegue de tres días que tuvo como protagonista al artista plástico Alan Berry, reconocido por su profunda mirada en la costa litoraleña. Oriundo de Buenos Aires, el virtuoso artífice basa parte de su obra llamada Carnada Viva, en situaciones y elementos propios de esta costa.

 

Con un arte que se puede clasificar entre moderno, pop y kitsch, Berry desplegó una intervención en vivo sobre La Birra es Bella el viernes a la noche dejando su huella en ese lugar. Al día siguiente, sábado, ambos locales en participación con la municipalidad cortaron la calle para continuar con esta gran propuesta.

 

Se montó una cocina en vivo donde se preparó un menú representativo del Litoral: pescado frito, empanada de surubí y chupín de surubí como propuesta de río; y empanada cortada a cuchillo, chorizo criollo y entrañas como menú de carne.
También hubo música de la mano de José Queranachi y la intervención de Alan que realizó posters en vivo con serigrafía donde implementó un nuevo logo para identificar a Paladar Negro y a La Birra es Bella.

 

Al respecto, Martín Mazzuca destacó: “La Birra es Bella es un nuevo hijo que surgió de una relación de amistad muy grande con Federico Galceran”.

 

Ambos locales fusionaron sus fuerzas para generar un mediodía único y lleno de magia donde decenas de personas pudieron disfrutar de la más variada degustación de platos elaborados por los cocineros del lugar; incluso muchos comensales también optaron por llevar su olla o tupper para llevar estas delicias al seno de su hogar.