Un equipo internacional de astrónomos ha mapeado el perfil químico de 350.000 estrellas para ayudar a encontrar a los “parientes perdidos”de nuestro Sol que quedaron separados tras formarse por las fuerzas galácticas, anunciaron hoy en Australia.

El estudio realizado durante cuatro años identificó la composición química de estrellas de la Vía Láctea para encontrar las coincidencias con el Sol.

Uno de los principales investigadores del estudio, Gayandhi De Silva, de la Universidad de Sydney, dijo que el mapeo de la composición química de las estrellas ayudará a encontrar a sus viejos parientes y entender mejor cómo evolucionó el universo tras el Big Bang hace 14.000 millones de años.

“Estos datos permitirán descubrimientos como los cúmulos estelares originales de la galaxia, incluido el cúmulo en el que nació el Sol y sus hermanos solares. No hay ninguna recolección de datos como esta en ninguna parte del mundo”, dijo.

Se estima que el Sol se formó hace 4.500 millones de años junto a otras tantas estrellas que más tarde se alejaron y dispersaron por la Vía Láctea.

Los astrónomos utilizaron un equipo espectrográfico de última generación en el gigantesco Telescopio Anglo-Australiano (TAA) cerca de Coonabarabran, a 490 kilómetros al noroeste de Sydney.

El profesor Martin Asplund, de la Universidad Nacional Australiana en Canberra, dijo que el proyecto Galactic Archaeology Survey, conocido como GALAH, podrá investigar en algún momento más de un millón de estrellas.

Sus resultados fueron publicados hoy en las revistas Notices of the Royal Astronomical Society y Astronomy and Astrophysics.