El trabajo de científicos sobre genes de quelonios en las islas Galápagos logró la recuperación de una especie de tortuga considerada extinta hace 150 años y que se planifique su reproducción para repoblar la isla originaria de la especie, la Floreana, informó el Ministerio de Ambiente de Ecuador.

 

La especie recuperada es la Chelonoidis niger, un reptil gigante con su caparazón tipo montura, endémica de la isla Floreana, de donde desapareció hace 150 años, informó la entidad en un comunicado.

 

La especie fue diezmada hasta su desaparición por balleneros, piratas y navegantes que cargaban sus barcos con este animal. Sin embargo, para aligerar sus cargas antes de partir a mar abierto, dejaron en Puerto Bravo de isla Isabela algunos ejemplares que se mezclaron con las especies de otras islas.

El Parque Nacional Galápagos y científicos internacionales, recolectaron muestras genéticas de las tortugas de este sitio e identificaron a 127 individuos con ascendencia de la originaria tortuga de Floreana.

 

Con estos ejemplares se iniciará el programa de reproducción en cautiverio, que apunta a que en cinco años se permita contar con individuos listos para ser liberados en Floreana para que prosigan con el rol de herbívoro principal de la isla.

 

“Generalmente estamos oyendo sobre extinciones y lo dañino que el ser humano puede ser para una especie, pero hoy, con los resultados de esta investigación estamos diciendo al mundo que es posible revertir los efectos negativos sobre la naturaleza, vamos a recuperar una especie extinta”, comentó el ministro de Ambiente, Tarcisio Granizo.

 

Los planes para la recuperación de la tortuga de Floreana implican una adecuación de la isla, en especial intensificar la eliminación de las especies introducidas que son una amenaza para las tortugas.

 

El Director del Parque, Walter Bustos, indicó que la recuperación de esta especie extinta “es un gran desafío” y significa “devolverle a Galápagos ecosistemas sanos que tengan la capacidad de seguir generando servicios ambientales para beneficio de la humanidad”.

 

En Galápagos existen 11 especies de tortugas gigantes, una por cada una de sus islas mayores, número que subirá a doce. Los quelonios se adaptaron a cada ambiente isleño y adquirieron características endémicas para cada isla en su proceso evolutivo.

 

Estos animales dieron el nombre de Galápagos al archipiélago ecuatoriano, ubicado a mil kilómetros de distancia del área continental, que fue declarado patrimonio natural de la Humanidad en 1979 por la Unesco.