La moda de esta temporada aterriza para resaltar la cintura y dar homenaje a la feminidad en su estado más puro.

 

Textos. Soledad Vittori.

La nueva temporada pide a gritos una silueta de mujer bien definida con cinturones que destaquen uno de los puntos más fuertes del género femenino. Para lograr este objetivo, es de suma importancia seguir el manual de uso de esta moda.

 

Lejos de esta tendencia se encuentran los cinturones rígidos que aparecen normalmente adornando los jeans. Esta corriente, que se reinventa como el must de la temporada, opta como material clave la tela. El motivo, más allá de los criterios estéticos, es pura cuestión de practicidad: al ser más maleable, puede adaptarse a cualquier tipo de cuerpo y puede realizar todos los nudos necesarios.

 

El cinturón puede ir en contraste con la prenda que lo incorpora, de manera que resulte obvio que es independiente al conjunto o puede formar parte de la camisa, falda o pantalón, siendo del mismo color y de la misma tela.

 

De este punto se desprende inevitablemente el segundo requisito: su modo de uso. Este ícono estrella se usa anudado de manera que los extremos caigan libremente. De esta forma, el atuendo cobra vida y resulta imposible resistir a su invasión.

Asimismo, el modo en el que caen las tiras recae en otra característica indispensable: el tamaño. Una particularidad que se repite una y otra vez en los looks del street style es su volumen, el cinto debe poseer un tamaño medio o XL. No obstante, la última opción es la que tiene más aceptación por una cuestión tan sencilla como que cuanto más grande es el cinto, más llamativo es el efecto de la caída.

 

Teniendo en cuenta estos tres puntos, existen diversas variantes: el número de vueltas, la ubicación del nudo ya sea a un lado o en el centro, etc. Pero, más allá del modo de usar el patrón mencionado, lo realmente relevante es que la cintura de la mujer esté bien marcada, el talle se resalte, se potencien las curvas logrando como resultado final que se estilice la figura.