Club de Lectura


Esta semana venimos con cuentos fantásticos de hadas, que no son aptos para princesas ni para niños. Este librito es uno de la “lista de deseos” de año nuevo, que de a poco voy desgranando.
Por Romina Santopietro

Los “Cuentos de hadas”, recopilados por Angela Carter y publicados por Editorial Impedimenta, son un compendio de historias fantásticas para adultas, para descubrir el lado mágico de la existencia y también nuestra sombra hechicera.


Por fin llega en castellano la mítica colección de cuentos maravillosos protagonizados por mujeres que Angela Carter recopiló para Virago Press en los 90. Hubo un tiempo no muy lejano en que los cuentos de hadas no estaban destinados a los niños. Los relatos recopilados en este volumen, a los que Angela Carter dedicó años de su vida, tampoco son para niños. En ellos encontraremos sangre, humor, sexo y muerte. No hay princesas ñoñas ni hadas maravillosas, sino jóvenes astutas, ancianas taimadas, chicas malas, hechiceras, parteras vengativas, mozas ladronas, novias rastreras, madres, hijas y hermanas raras.


Fue a principios de los 90s cuando Editorial Virago decidió crear una colección de relatos tradicionales protagonizados por mujeres que se convirtió en uno de los más duraderos bestsellers de la editorial. Una caja de riquezas, con una selección mundial de historias salvajes y divertidas, así como también una colección de picantes historias populares recogidas en una maravillosa antología.


Solo una escritora tan radical como Angela Carter podría haber sido capaz de armar esta antología de relatos, todos ellos protagonizados por mujeres, una celebración del universo femenino a través de los tiempos, ilustrado con los grabados originales de la edición inglesa, a cargo de Corinna Sargood.


Una antología de cuentos brinda una maravillosa chance de dosificar la lectura, permitiendo saltar de relato en relato, leyendo todo de un tirón o guardando un cuento por noche, para prolongar el disfrute.


Lejos de la purpurina dorada de las haditas de Disney, estas protagonistas no tienen alas traslúcidas y temple amable.


Pero vengan de la cultura que vengan, son relatos herederos de una tradición narrativa humana, que compartimos en todos los lugares de la tierra. Cuentos que son raíces de la literatura, basados muchos en la transmisión oral, que nos permiten entender la naturaleza humana del momento y el ambiente que nos rodea.


Angela Carter, muy interesada siempre por el cuento fantástico, recogió cuentos de distintos culturas (armenia, hindú, china, inuit, inglesa, alemana, rusa…) que estuviesen publicados y traducidos al inglés.


Carter confiesa en la introducción que también ella está actuando en este libro como nacionalista cuyo país es la mujer, recordando su presencia en el pasado para garantizar su posición en el futuro. Mujeres con envidias de sus hijas, mujeres que se enamoran de sus suegras, mujeres valientes, listas, egoístas, vanidosas, ingeniosas, generosas, traviesas, agresivas… no hay uniformidad, ni cultural ni genérica.


Los cuentos de hadas son una forma divertida de contar una historia: han ido evolucionando con el tiempo. Son y deben ser flexibles, familiares, y así se muestran aquí. Ricas y llenas de posibilidades.


En estos cuentos, la escritora había descubierto una enorme riqueza y variedad de respuestas por parte de las mujeres ante una misma complicación o un dilema.


Así, la recopilación se convirtió en una muestra del papel de la mujer y sus roles en las distintas culturas a lo largo de la historia, un proyecto antropológico que permitió conocer el desarrollo del género femenino en el folklore popular a través de los cuentos más destacados de la tradición oral.


Para leer en las noches donde cuesta conciliar el sueño.

Previo El “arte” de procrastinar
Siguiente Familia al derecho y al revés