Esta semana recordé que hace muuucho que no molesto con algo de Stephen King. ¡No me hagan berrinches! Venía portándome re bien. Me desconozco.

Por: Romina Santopietro

Me decidí por una de mis preferidas entre la enorme producción de tío King: “Insomnia”, que fue publicada por primera vez en 1994. Ha tenido varias reediciones, yo tengo una de editorial Grijalbo, de las primeras ediciones en español. Es un respetable libraco de unas 600 páginas, de esos que reclaman leerlo con un atril o mesita o, simplemente, fuera de la cama, para que no nos noquee si se nos afloja la mano por cargarlo.

 

Ralph Roberts, a sus 70 años y tras la muerte de su mujer, siente que su vida se acaba. ¿Quizá su reciente viudez, unida a un tremendo insomnio, sea la causa de esa nueva sensibilidad visual que, poco a poco, le permite ver el más allá de la realidad y de las personas? A Ralph le preocupa este hecho, no menos que el súbito e inexplicable comportamiento irracional y violento de algunos de sus vecinos. Bajo la calma superficie de la pequeña ciudad de Derry, algo parece estar cambiando. Y no para bien.

 

En “Insomnia”, Stephen King vuelve a mostrarse como el gran maestro en destapar el lado oscuro de la realidad, hasta el punto en el que el lector, sorprendido y confuso, deja de saber dónde está lo real. Una iniciación a la vida por los tortuosos senderos de la muerte.

 

El libro tuvo en su momento críticas en contra por tocar un tema controvertido como el aborto, fue acusado de largo y aburrido… En fin, siempre digo que cuando hay opiniones tan disímiles uno tiene que formarse la propia.

 

Para un lector avezado de King, es insoslayable. Para quien no lo conoce, puede resultar abrumador.

 

¿Qué van a encontrar en este libro? Personajes entrañables, que costará dejarlos al terminar la historia. La novela contiene, también, metáforas sobre el la vida y la muerte, y un retrato de la vejez incomprendida e ignorada por el resto del mundo.

 

Y está el entramado subyacente con otras obras del universo del terror de tío King:

 

* Tanto Ralph Roberts y Joe Wyzer reaparecen en “Saco de Huesos”.
* El Rey Carmesí es el villano principal de “La Torre Oscura”.
* “Cementerio de Animales” es mencionada cuando Ralph y Lois se encuentran en la guarida de Atropos y hallan el zapato de Gage Creed, el nenito que muere atropellado por un camión-cisterna en la ruta 15 en Ludlow, Maine.
* Derry es una ciudad ficticia en Maine que es escenario de otras historias de King.
* En “Insomnia” el alma de las personas son cordeles que salen de sus cabezas y que se conectan a un haz de energía o luz que pende entre el mundo y el cielo… -algo así como el prana para los hindúes- a los que el protagonista llama justamente cordeles de globo… coincide que en “It”, el payaso mata a la gente y sus almas son los globos que se lleva y… esos globos tienen un cordel.

 

También encontrarán reminiscencias a la mitología griega. Una parte del libro se basa en la historia de las parcas, las 3 diosas que determinaban la vida humana y el destino. Se las representa como tejedoras y eran Cloto (la Hilandera que hila el hilo de la vida), Láquesis (la Distribuidora de Suertes, decidía su duración y asignaba a cada persona su destino) y Átropo (la Inexorable, llevaba las temibles tijeras que cortaban el hilo de la vida en el momento apropiado). Los “médicos calvitos”, agentes de la Muerte, son nombrados por Ralph Cloto y Lachesis, mientras que al tercero que es “malo” lo llama Atropos.

 

La maestría de tío King consiste en pasar de ambientes tranquilos, con escenarios hasta aburridos, a sensaciones de agobio en apenas un par de frases. Puede tener momentos truculentos y algunos donde desarrolla un sentido único de ternura, y la historia alcanza una particular belleza.

 

Una escena de “Insomnia” describe a mi parecer, esto último: Rosalie, una perra viejita callejera, ve acercarse a uno de los “médicos calvitos” que llevan las tijeras que cortan el hilo de la vida. Muestra nerviosismo, quizá un poco de miedo, pero finalmente, mueve su colita y lame la mano de quien será su “ejecutor”. El hilo es cortado y Rosalie cierra los ojos. Su luz se desvanece en el resplandor del cielo. Todo esto es observado por un acongojado Ralph, que se ve inerme.

 

Para leer de día, y con un chocolate a mano, porque si bien no es un libro de terror, crea momentos de angustia.