Esta semana viajamos al Antiguo Egipto en la pluma de Wilbur Smith.

Por: Romina Santopietro

Me encontré con una sorpresa en la librería. Cuando entro a deambular para “hacer tiempo”, suele ser muy peligroso para mi bolsillo.

 

Y ahí estaba, en la primera mesa, esperándome. El sexto libro de la saga del Antiguo Egipto de Wilbur Smith, “Faraón”, publicada por Emecé.

 

¡No sabía ni siquiera que existía! La alegría del descubrimiento me salvó de liquidar la tarjeta, por lo que esta fue una de las raras ocasiones en las que salí con un solo librito en mis manos.

 

Esta serie de libros se encuentra formada por las novelas “Río sagrado”, “El séptimo papiro”, “Hechicero”, “El soberano del Nilo” y “El dios del desierto”. Las primeras dos fueron adaptadas a una miniserie televisiva. Y es mi saga preferida de aventuras de este escritor sudafricano, de quien Stephen King sostiene que es el mejor novelista de aventuras del planeta.

 

“Faraón” continua la historia de Taita, el personaje más logrado de Smith, quien actualmente es conocido como “Lord Taita”, general del ejército del Faraón Tamose, y quien alguna vez fue un esclavo en el pueblo egipcio. Además de la responsabilidad que ahora lleva sobre sus hombros, también tiene el peso de haber sido bendecido por los dioses, permitiéndole vivir mucho más que un humano ordinario, tanto así que incluso ha olvidado cuántos años tiene.

 

Taita es un experto en las intrigas palaciegas, su astucia y diplomacia lo han encumbrado en lo más algo de la corte egipcia, y a su vez es un eximio estratega que no teme a los horrores de la guerra.

 

De Wilbur Smith se ha dicho que es un gran escritor histórico. En realidad, sus otras sagas -todas situadas en África- sí se ajustan más a la historia real. En la serie egipcia, el autor respeta la geografía y mitología del antiguo Egipto y uno o dos hechos históricos reales.

 

Después, tuerce personajes, cambia el hilo temporal caprichosamente para que se ajuste a la gesta que está narrando. Y para ello se sirve de todos los recursos a su alcance. Desde la magia y hechicería hasta las logradas descripciones de las tácticas y de las batallas, hasta diálogos cargados de humor -cosa no muy frecuente en sus relatos- Wilbur demuestra que a sus 84 pirulos sigue siendo el maestro de las novelas de aventuras de nuestro tiempo.

 

La trama toma lugar momentos antes del fallecimiento del gran faraón Tamose y con el enemigo, los hicsos, amenazando la ciudad de Luxor, por lo que Taita deberá combatir una vez más contra ellos para proteger a los suyos.

 

Después de librar la batalla, Taita regresa a Egipto para descubrir que Utteric, el hijo mayor de Tamose, se ha impuesto en el poder como nuevo faraón.

 

Esta decisión no sorprende a Taita y en un principio parece aceptarlo aunque sin confiar en su forma de gobernar, que no se parece en nada a la de su padre. Por el otro lado Utteric ve como una potencial amenaza la presencia del que fue la mano derecha de su padre y lo toma como prisionero acusándolo de traidor.

 

“Faraón” es una novela de aventuras, con algunos toques de fantasía y mitología, ambientada en el antiguo Egipto, en la que lectores jóvenes y los maduros encontrarán aventuras peligrosas, traiciones, intrigas y carreras por el destino de la ciudad.

 

Para leer de un tirón, entregándonos a una historia repleta de acción trepidante.