Esta semana venimos con una serie de acción y suspenso protagonizada por Marcus Creasy, escrita por A. J. Quinnell.

Por Romina Santopietro.


Una ola de secuestros siembra el pánico entre las familias adineradas de Italia.

Muchas personas no pueden pagar su protección, pero cuidan las apariencias contratando “guardaespaldas de seguro”, hombres que aparentan serlo, cuyos honorarios y eficiencia no pueden compararse con los de un profesional.

Creasy, ex legionario y ahora mercenario retirado, está física y mentalmente debilitado por la bebida cuando acepta cuidar a la hija de un industrial.

Creasy llega a Italia a la casa de su único amigo, Guido, después de pelear en mil batallas, sin otra intención más que despedirse de él y meter una bala en su propio cráneo. No tiene un propósito, no tiene un proyecto, no tiene nada a qué aferrarse.

Y cuando acepta el trabajo, un trabajo que no representaría ningún problema, su vida cambia. Comienza a crear lazos, algo que nunca antes había tenido. Y cuando el lazo más significativo, Pinta, es cortado cruelmente, decide cobrar venganza.

Satta y Bellu, coronel de los carabinieri y su segundo al mando, respectivamente, son los encargados de investigar las cruentas muertes de los capos de la mafia palermitana. No le ponen mucho empeño a la investigación, su rol se parece más al del espectador con pochoclos: sin decirlo abiertamente, admiran y alientan a Creasy en su cruzada de sangre. El protagonista se esmera en que cada muerte sea más espectacular que la anterior, para infundir pánico en las filas mafiosas.

Este es la historia que inspiró la peli “Hombre en llamas”, con Denzel Washington. Nada que ver con la Kevin Costner y Whitney Houston.

Como el libro lo publicó Emecé por estos lares en 1980, yo lo leí antes de ver la película (sí, suelo hacer eso). Ustedes ya saben lo que digo: el libro está mejor. El libro siempre es mejor.

El suspenso siempre está al límite, la historia no tiene puntos flojos y la acción no para, sino que se incrementa todo el tiempo. “El guardaespaldas”, de AJ Quinnell es una obra maestra de acción y suspenso.

Lo que seguro no sabés si sólo viste la peli, es que no termina todo ahí. Creasy vuelve a ser protagonista de otros libros: “Asesinato perfecto”, “Círculo satánico”, “El vengador” y finalmente “Desde el infierno”, también publicados por Emecé.

Tres días antes de Navidad, el vuelo 103 de Pan Am explota en el aire sobre la pequeña localidad escocesa de Lockerbie. Todos los pasajeros y tripulantes mueren. Una bomba colocada a bordo ha ocasionado la tragedia. Entre los pasajeros se encontraban la esposa y la hija de Creasy, que nuevamente jura vengarse. Para lograr su cometido, busca el apoyo de un senador norteamericano cuya mujer murió también en el atentado terrorista, y entrena al brazo ejecutor, su hijo adoptivo Michael, hasta convertirlo en el asesino perfecto.

 

Así comienza “Asesinato perfecto”, esta nueva historia donde la máquina letal que es Creasy vuelve a ponerse en movimiento, y otra vez su fin es alcanzar la venganza. El libro retoma al personaje, y aunque siguen presentes la narrativa y el suspenso sin pausa, la acción es menos explosiva. De todas maneras es una digna sucesora de la historia precedente, coherente y sólida.

“Círculo satánico” retoma la historia de Michael, quien está decidido a no detenerse hasta dar con los que destruyeron a su madre.

Creasy, sin embargo, no se conmueve ante el deseo de venganza de su hijo adoptivo, hasta que conoce a una chica de trece años adicta a la heroína por obra del Círculo Azul, un cartel criminal que hace fortunas de las drogas y la prostitución. Comienza entonces una cacería humana feroz y despiadada.

Creasy ve en estos jóvenes una feroz voluntad de vivir, y una fuerza que se equipara a la suya. Conformarán una inusual familia ensamblada para dar continuidad a la serie.


En “El vengador” la trama comienza en Zimbabwe, donde una joven norteamericana es asesinada en plena sabana por un misterioso pero implacable francotirador, al que encargan el asesinato. La madre de la chica, una millonaria viuda, paralítica y de carácter de acero, contrata a Creasy para que viaje a este rincón de África y busque al asesino de su hija así como a los que ordenaron su ejecución.

Creasy dejó Vietnam en 1968, hastiado de la salvaje carnicería, la corrupción y la incompetencia. Veintiséis años más tarde, descubre que uno de sus mejores amigos, a quien él creía muerto, puede haber sobrevivido. Dispuesto a descubrir la verdad, decide regresar al sudeste asiático, acompañado por una bella oficial del Ejército, del Departamento de Desaparecidos en Acción. Pero cada uno de los pasos de su peligroso viaje ha sido previsto por el enemigo más astuto y maligno que Creasy jamás haya enfrentado. “Desde el infierno” que forjó a este mercenario implacable, escapan fantasmas que persiguen al protagonista sin descanso.

Para leer cuando tengamos un día de furia y canalizar los deseos de ver el mundo arder.