Cómo hacer una limpieza de cutis casera paso a paso


Hacerse una limpieza de cutis casera es mucho más fácil y sencillo de lo que parece.


Desmaquillar: Empieza retirando los restos de maquillaje de tu cara, haciendo hincapié en los ojos. Con unos algodones empapados en gel desmaquillante comienza a desmaquillarte, primero por las pestañas y después por el resto de la cara.


Vapor en la cara: Hierve un poco de agua en una cacerola pequeña. Después retira la cacerola del fuego y con cuidado de no quemarte acerca la cara a ella para que el vapor abra tus poros y sea más fácil eliminar la suciedad. Realiza este paso durante unos 10 minutos.


Peeling: Utiliza un gel con gránulos de los que venden en cualquier supermercado o crea tu propia crema con un poco de aceite y azúcar para hacerte un peeling durante cinco minutos. Con esta mezcla frota insistentemente en la zona T de la cara, es decir, en la frente, nariz y barbilla. Después retira la crema con agua fría y sécate con una toalla limpia pero sin frotar.


Eliminar granos y puntos negros: Con unos guantes y dos algodones, elimina los granos y los puntos negros que más se vean. No insistas demasiado en aquellos que se resistan e intenta no hacerte nunca sangre.


Hidratar: Después de eliminar los granitos, lávate bien la cara y sigue con la limpieza de cutis casera colocándote una mascarilla durante 20 minutos. Puedes conseguir una mascarilla hidratante casera mezclando, por ejemplo, yogur natural con un poco de miel.


Aplicar tónico: Retira la mascarilla con agua tibia y aplícate un tónico para cerrar los poros. Cuando éste se haya secado, date tu crema hidratante habitual y ya habrás terminado de hacerte una limpieza de cutis casera. Repite este ritual una vez al mes para conseguir una piel perfecta libre de impurezas.

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