¿Cuáles son los riesgos de tener bajo el cómputo de glóbulos blancos?


El cómputo bajo de glóbulos blancos casi siempre se relaciona con una disminución en los neutrófilos, tipo de glóbulo blanco que sirve para combatir infecciones. Cuando los neutrófilos están en niveles bajos, se dice que hay neutropenia. La neutropenia tiene muchas causas, incluido algunos medicamentos que también llevan a este problema.
Por: Dr. Rajiv Pruthi.

Los neutrófilos se producen en la médula ósea, aquel tejido esponjoso presente en el interior de los huesos más largos del cuerpo. Los neutrófilos circulan por la sangre a todo el cuerpo y se almacenan en el bazo. Cualquier cosa que entorpece la producción normal de neutrófilos, que aumenta su destrucción o que los obliga a almacenarse de forma anormal puede derivar en neutropenia.

Aunque todos los glóbulos blancos ayudan al cuerpo a combatir infecciones, los neutrófilos son importantes para superar algunas, especialmente las producidas por bacterias. Por lo tanto, una persona con neutropenia puede ser más vulnerable a las infecciones y cuando la afección es severa, hasta las bacterias normales de la boca y del tracto digestivo pueden provocar enfermedades graves.

Sin embargo, en la mayoría de las personas con neutropenia, la afección no provoca ningún síntoma y muchos descubren que la padecen cuando se hacen un examen de sangre debido a otra razón. No obstante, el resultado de un nivel bajo de neutrófilos en un solo examen de sangre no necesariamente significa que haya neutropenia, pues esos niveles pueden variar de un día para el otro. Por lo tanto, si un solo análisis de sangre parece indicar que usted tiene neutropenia, hay que repetir el examen para confirmar el diagnóstico.

La razón más común para que haya neutropenia es que sea un efecto secundario de la quimioterapia recibida para tratar un cáncer. Además, la neutropenia puede ser consecuencia de varios medicamentos, como los antibióticos. Valdría la pena que hable con su médico para revisar los medicamentos que usted toma, a fin de ver si alguno de ellos sería la causa del cómputo bajo de glóbulos blancos.

La neutropenia también puede ser producto de otros trastornos subyacentes, como infecciones virales (hepatitis B, hepatitis C, citomegalovirus y VIH) o septicemia, infección generalizada del torrente sanguíneo que consume neutrófilos con mayor velocidad de la que se producen. Asimismo, la neutropenia puede ser consecuencia de deficiencias vitamínicas, de la dilatación del bazo y de ciertos tipos de cáncer de la médula ósea, como la leucemia, los síndromes mielodisplásicos y la mielofibrosis.

Los adultos que sufren artritis reumatoide y otros trastornos autoinmunitarios, igualmente, pueden presentar neutropenia como una complicación de esas afecciones. De la misma manera, la administración de radioterapia a la médula ósea puede llevar a neutropenia. Entre las causas raras para neutropenia en los niños están el síndrome de Kostmann, trastorno congénito en el que se producen pocos neutrófilos, y la mielocatexis, otro trastorno congénito en el que los neutrófilos no ingresan al torrente sanguíneo. En algunos casos, nunca se descubre una causa para el cómputo constantemente bajo de glóbulos blancos y, en esa situación, se la denomina “neutropenia idiopática crónica”.

Hable con su médico acerca del posible significado para usted de un cómputo bajo de glóbulos blancos, pues podría ser necesario hacerle más exámenes o procedimientos a fin de descubrir la causa. Hasta entonces y debido a que por la neutropenia puede ser más difícil para su cuerpo combatir a los microbios, su médico tal vez le recomiende protegerse, por ejemplo, lavándose las manos con mayor frecuencia o llevando puesta una mascarilla.

Fuente: Mayo Clinic.

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