El frío no será una preocupación este invierno. Volvió a la calle una de las tendencias que tiempo atrás se consideraba muerta y enterrada para reinsertarse como la estrella de la temporada y salvar duros días donde las bajas temperaturas no dan tregua.

 

Soledad Vittori.

El cuello alto o de tortuga regresa para postularse como uno de los íconos de la moda. Abrigado y a la vez sofisticado, este atributo ha alcanzado tal éxito al punto de desplazar, por lo menos de momento, a los pañuelos y bufandas durante esta estación. Transformándose en la mejor opción para los días de bajas temperaturas.

 

Mundialmente se le conoce como “cuello de tortuga” o “cuello cisne” al clásico suéter de punto grueso o ligero que posee el cuello alto, doblado o arrugado. Recibe este nombre por la característica del animal, que esconde su cabeza debajo del caparazón. Este tipo de abrigo sube por el cuello simulando que la cabeza de la persona sale de la prenda.

 

Esta corriente, que surgió de manera unánime, tiempo atrás, en las principales pasarelas internacionales y que hoy se luce en el streetstyle, ha experimentado una segunda juventud gracias a las nuevas combinaciones y recursos estilísticos. Los aclamados recogidos se transforman en un must para lucir el cuello tortuga en toda su grandeza.

Darle vida a tu atuendo no se trata sólo de crear nuevas prendas, sino de inventar nuevos usos que actualicen las piezas clásicas que ya conocemos. En esta oportunidad, el abanico de posibilidades que conlleva su renovada utilización es amplia: puede aparecer acompañado por faldas “mini” o “midi” para feminizar el conjunto al máximo; debajo de una blazer grueso de otro color para introducir una pincelada de contraste; acompañado por un vestido bohemio transformándolo en una pareja perfecta; o simplemente puede llevarse con un jean sin más pero con el cuello vuelto de manera un poco desordenada, como si te hubieras vestido en cinco minutos.

 

De las múltiples interpretaciones que presentaron los diseñadores la opción que más llamó la atención a la hora de lucir un cuello tortuga fue la combinación de suéteres de gran tamaño sobre faldas mini o midi. Las versiones más relajadas y extragrandes son las elegidas para plasmar el espíritu de la comodidad hecho jersey.

 

Da igual cómo o por qué reapareció, lo importante es resaltar que este es su momento de esplendor. Llegó la hora de aprovechar su versatilidad para incorporarlo como un básico más en tus looks. El cuello cisne se erige como síntoma de sofisticación, elegancia y delicadeza frente a cualquier otra prenda destinada a combatir el frío. Por lo tanto, no pierdas la oportunidad de incluirlo en tu armario como elemento clave.