El salitre, el cloro de las piscinas o la sobreexposición al sol del verano puede ser el peor enemigo de nuestro cabello si no tomamos una serie de medidas.

Textos: Revista Nosotros.

En esta época del año, la salud capilar se resiente debido a la sequedad que produce en el tallo capilar. Esto provoca que el cabello se debilite, pierda brillo y acabe disminuyendo su volumen.

 

La exposición excesiva al sol provoca daños en el pelo, de tal manera que puede quemarlo, cambiar su textura, hacerlo más frágil, deshidratarlo y lograr que pierda color, entre otros.

 

Algunos de estos daños se podrían recuperar con algunos tratamientos de hidratación y nutrición, que aportan al cabello la rehidratación lipídica que necesita para verse suave, brillante y con luz. Al aportar activos nutritivos ricos en ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales, el pelo recupera su aspecto natural, sano y elástico.

 

Sin embargo, para no llegar a este punto, te damos una serie de consejos para cuidar el pelo en verano y que no se estropee.

 

Cubrir la cabeza con un sombrero

Al igual que en la piel, la mejor prevención es tapar la zona con una barrera física para evitar que el sol incida sobre la persona. En este caso, Martínez recomienda cubrirse la cabeza con un sombrero o un pañuelo. “Es especialmente importante en el caso de niños o personas con alopecia”.

 

Hidratar el pelo

Un segundo consejo es hidratar el pelo. Si está hidratado, puede afrontar con más fuerza las agresiones externas a las que se va a ver sometido en verano. Martínez sugiere emplear mascarillas que nutran el cabello o reparen la queratina.

También apuesta por champús con ingredientes suaves y naturales, sin sulfatos que debilitan la capa de agua. Es una manera de no agredir la defensa natural del cabello.

 

Utilizar un protector solar para el pelo

Otra manera de ayudar al cabello es protegerlo del sol con protectores solares para el pelo. Estos cosméticos suelen estar formulados en spray o en aceites y tienen un elevado poder de hidratación y penetración.

 

Secarlo y evitar peinados tirantes

No conviene hacerse peinados demasiado tirantes cuando está mojado, ni tenerlo demasiado tiempo húmedo.

Ducharse antes y después de meterse en la piscina o el mar

Otro buen hábito en verano es mojarse el pelo en la ducha antes de entrar en la piscina o en el mar. Como el pelo es poroso y absorbe agua, si ya está mojado antes de entrar en contacto con la sal o el cloro, su poder de penetración es menor. Esto favorece un menor contacto con agentes irritantes.

 

Del mismo modo, es recomendable que al salir de la piscina o el mar enjuaguemos el cabello con agua para retirar los restos de sal o de cloro.

 

Proteger el pelo de altas temperaturas

Hay que proteger el cabello cuando vamos a someterlo al calor de secadores o planchas del pelo. Hoy en día los productos han evolucionado mucho y podemos encontrar fórmulas que van a sellar el cabello para que no sufra.

 

Realiza con frecuencia masajes capilares

Utiliza lociones capilares que ayuden a estimular la circulación sanguínea capilar: en el mercado existen muchas lociones capilares que incluyen en sus fórmulas sustancias antioxidantes (como las vitaminas A, C y E), hidrolizado de colágeno o aceites (de oliva, de argán, etc.). Todos ellos tienen un gran potencial reparador y antiinflamatorio.

 

Elige un champú adecuado a tu tipo de cabello

Si tienes caspa, elije un champú anticaspa. En el caso de tener un cabello normal, mejor optar por un champú y acondicionador hidratante con ingredientes naturales.