Nuestra querida compañera Mirta Rosa, destacada correctora, se retiró de estar todos los días atenta a pescar errores. En una hermosa despedida cargada de anécdotas, risas y emoción, brindamos por esta nueva etapa y su recién estrenada libertad a salvo de nosotros, sus incorrectos compañeros. Ya se la extraña en redacción y a sus mates también.
FOTOS: MANUEL FABATÍA