Diseñando la casa de tus sueños


A la hora de planificar el hogar, una de las tareas más importantes es definir un estilo y mantenerse dentro de una línea, para que todo guarde cierta coherencia, relación y armonía.

Textos. Nadia Novillo.

 

Pensar e imaginar cómo sería la casa de nuestros sueños suele ser una fantasía recurrente.

Frente a este anhelo y la posibilidad de construir una vivienda o reformarla a la medida de nuestros gustos y necesidades, nos vemos seducidos por una gran cantidad de información.

Revistas de decoración, tableros de Pinterest, folletos de exposiciones y catálogos de ferias y showrooms a los que hemos concurrido, y como si fuera poco, a todo esto se suma una cataratas de imágenes en Instagram.

El abanico de estilos y diseños es tan amplio y variado que puede ocurrir que nos termine mareando y confundiendo.

Una de las tareas más importantes es depurar toda esa información y lograr definir un estilo, mantenernos dentro de una línea, para que todo guarde cierta coherencia, relación y armonía.


Actualmente la tendencia son los estilos modernos minimalistas, nórdicos, retro y vintage, campo o country y, por último, el estilo industrial que está ganando protagonismo.

Los colores sugeridos son los neutros y cálidos. Hoy los tonos estrella son el blanco y la gama de los grises en tonalidades que van desde las muy claras hasta llegar a una muy oscura que casi parece negro.

Para los muebles y detalles deco el consejo es la combinación de distintos materiales, texturas y géneros. Se busca mezclar mármol, madera y hierro, jugando con las alturas y las formas, para conseguir ambientes que transmitan confort, que inviten al descanso y al disfrute.

Elementos que no deben faltar a la hora de decorar y sumar detalles bonitos son los espejos, los canastos -ya sea para plantas, almohadones o mantas- velas y difusores aromáticos en bandejas y flores naturales. Todo en su justa medida, no abusando en la cantidad.

La idea es lograr espacios despejados y despojados, sin tantos objetos ni muebles.

Recuerden que la decoración lucirá y podrá ser apreciada y valorada si es acompañada de orden y limpieza. La premisa fundamental siempre será la búsqueda del equilibrio entre funcionalidad, comodidad y una estética agradable.

El verdadero lujo en cada ambiente está dado por la ventilación y la iluminación, con buenas aberturas pensadas estratégicamente dando lugar al ingreso de luz natural.

Es común caer en el error de pretender una casa grande, con ambientes amplios y mucho espacio de guardado, pero si esto no es analizado buscando optimizar la distribución, integración y circulación podría correrse el riesgo que habitaciones tan grandes se vuelvan incómodas y poco funcionales, con espacios muertos y poco aprovechables.

Por otro lado, una casa más grande siempre necesitará más orden, más limpieza, más mantenimiento y lógicamente, implicará más trabajo.

Debemos pensar nuestro hogar dividiéndolo en tres partes: la íntima, la social y la de servicio.

Social: Hall de ingreso, living, comedor, cocina, despensa y baño social.

Servicio: lavadero y cuarto de guardado, baulera, depósito de elementos varios de jardinería, herramientas, elementos deportivos, etc.

Íntima: Dormitorios, baños en suite o compartidos.

Cuando se diseña una casa de dos plantas, el lavandero, play room, office o estudio pueden ubicarse tanto arriba como abajo, está decisión dependerá de gustos y preferencias personales.

Qué cuestiones deben tenerse en cuenta y controlarse en la etapa de obra:

-Ubicación y altura de las llaves de luz, cantidad de enchufes y puertos USB. Las llaves de luz deben estar a la altura del movimiento de levantar la mano para prenderla o apagarla. Es importante contar con enchufes bajos, tener en cuenta que los pisos se aspiran y aquellos no deben escasear. Los puertos USB tienen que colocarse cerca del sofá, la mesa y/o barra de la cocina, escritorio y mesitas de luz.

Determinar la altura a las que irán colgadas las pantallas de TV para evitar que queden cables a la vista.

Las luces siempre deben prenderse desde adentro en un cuarto de baño o vestidor, si se hace desde afuera se puede despertar y molestar a otra persona que se encuentre durmiendo en la suite principal.

-Ubicación de calefactores o radiadores, y aires acondicionados.
Hay que prestar especial atención a estas cuestiones ya que nunca jamás debería quedar un aire acondicionado ubicado en la pared principal de un ambiente. No queda nada bonito ni estético un aire acondicionado arriba de un mueble, cuadro, espejo o respaldo de cama.

Lo mismo ocurre con la ubicación de calefactores y radiadores, en ocasiones se complica la disposición del mobiliario por no haberse pensado con un criterio lógico y de sentido común.

Las puertas, siempre deberían abrir hacia adentro, sobre todo cuando se trata de los ingresos principales.

Analizar cuidadosamente hacia que lado van a abrir las puertas especialmente en el caso de los baños. El criterio suele ser que abran hacia el lado en el que no queden expuestos los sanitarios. Pero en algunos casos, por respetar este punto, termina resultando un ingreso incómodo.

Las puertas corredizas son grandes aliadas para optimizar espacio y facilitar la circulación.

Es importante colocar trabapuertas amurados al piso o zócalo e imantados con la puerta, evitan que estas se azoten y aflojen, y que los picaportes choquen con la pared y dañen la pintura.
-Detalles de diseño y más…

Si se incluyen detalles de nichos en los baños, corroborar que las medidas permitan colocar allí los productos de perfumería, y no que -por ser tan angostos- terminen siendo detalles que no suman ni sirven para nada.

Verificar las medidas de los muebles que van empotrados, hechos para un lugar específico. De ninguna manera un mueble puede quedar sobre el marco de una puerta.

Fijar la altura de la mesada de cocina y baños de acuerdo a las necesidades de sus dueños, si se trata de personas altas, la recomendación es subirla unos centímetros sobre la altura standard para evitar dolores de cintura y que resulten más cómodas.

Si el diseño de cocina tiene integrada una barra, isla o mesa, analizar qué sillas o banquetas llevarán, para determinar la altura de las mismas.

En cuanto a la elección de la bacha de cocina, resulta más cómoda una pileta simple que una doble, sobre todo para el lavado y manipulación de fuentes y asaderas grandes.

Tanto para piletas de cocina y lavaderos, como para baños la grifería monocomando suele ser las más elegida por ser más práctica.
El baño de la suite principal suele plantearse con dos bachas, box o cabina de ducha, y por otro lado los sanitarios y un gran jacuzzi. La realidad es que este último luego se usa poco y nada, y queda un ambiente de dimensiones exageradas. Mi sugerencia es plantear en cambio dos baños, más sencillos, simples y modestos, uno para ella y uno par él, destinando incluso menos metros cuadrados que si hiciéramos solo un gran baño. Esto es ideal ya que el baño es el espacio más intimo. Esta propuesta hace algunos años se viene implementando en proyectos de edificios y casas en otros países como Europa, Estados Unidos, Brasil, Uruguay, y también ya se comenzaron a ver en Argentina.

Estos detalles de diseño suman y aportan a la propiedad un valor extra, la revalorizan y categorizan.

El mismo criterio se sugiere para el caso de los vestidores: en lugar de uno súper amplio, armar dos más acotados y mejor pensados uno para cada integrante de la pareja.

El diseño interior del placard o vestidor debe ser lo más simple, funcional, cómodo y práctico posible. Resolverlo en un 70 por ciento de espacio de colgado, un 20 por ciento de estantes y 10 por ciento de cajones.

No aconsejo: divisiones en los estantes, pantaloneras, estructuras para cinturones y/o corbateras, ni barras de colgado en alturas que se manipulan y se bajan. Todo eso encarece el diseño, no resulta cómodo ni práctico y se desaprovecha mucho lugar.

La distancia ideal entre la pared donde apoya el respaldo de la cama y la pared o mueble donde se coloca la pantalla de TV es de 3 metros.

A la hora de elegir pisos, priorizar colores y texturas más sufridas que disimulen el polvillo y la suciedad y que no sean resbaladizos.

Mis preferidos son los porcelanatos y, para los amantes de la madera, hay unos diseños súper bien logrados. En cuanto a los zócalos, también los prefiero y sugiero de porcelanato, nadie niega que los de madera son más finos y vistosos, pero enseguida se ensucian y se van marcando, con el tiempo se salen y despegan.

La madera es súper cálida y viste, pero hay que tener en cuenta que demanda cuidados y mantenimientos extras, más aún cuando es utilizada en exteriores.

Más allá de lo que está de moda, se use, sea lindo, atractivo y vistoso; debemos priorizar en nuestras elecciones la funcionalidad y analizar qué tipo de mantenimiento van a implicar.

Como organizadora, asesora y como cliente soy amante de los detalles y enemiga íntima del “así nomás”, del “no se ve”, “no importa”. Yo sí lo veo, sí lo noto y sí me importa. Pequeños detalles y terminaciones prolijas y cuidadas hacen las grandes diferencias.

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