El famoso cuartito


En la gran mayoría de los hogares, ya sean casas o departamentos, se da que hay espacios que son una especie de agujeros negros, todo aquello con lo que no se sabe qué hacer, dónde poner o cómo guardar va a parar ahí.

Por Nadia Novillo.

El cuartito es el Triángulo de las Bermudas del hogar, actúa como un epicentro donde van a parar todos los “Por las Dudas” se vuelva a necesitar, lo que molesta, incomoda o no entra tiene ese destino, se oculta, queda olvidado, deja de ser una preocupación, si no lo vemos, no lo tenemos, ahí desaparece.

Este espacio alimenta el falso orden, porque los integrantes del grupo familiar se engañan y convencen a sí mismos que están organizando y ordenando, cuando en realidad están moviendo cosas de lugar y todo lo que en algún momento deja de usarse, sobra o entorpece un espacio es llevado al famoso cuartito o mueble guarda tutti.

Según los distintos diseños de viviendas y propiedades, adquiere distintos nombres, “depósito”, “sótano”, “altillo”, “ático”, “azotea”, “cuartito del fondo”, “baulera”, “mueble del pasillo”, “bajo escalera”… En todos los casos no es más que una trampa para acumular bártulos en desuso, cosas innecesarias, rotas, que ya no sirven y son obsoletas.

Se convierten en un área muerta, inutilizada, un basural propio dentro de casa, incluso en muchas de mis organizaciones descubro que ese típico cuarto caótico es un baño inhabilitado, una habitación de servicio o huéspedes, totalmente desaprovechada, que además ese acopio de cosas inútiles genera deterioros, humedad, propicia la acumulación de polvo y aparición de bichos e insectos.

La propuesta es atacar el caos de esos espacios impenetrables y recuperar una habitación, o mueble de guardado.

Si bien todo proceso de organización y orden implica un importante descarte, mi experiencia como organizadora profesional de espacios me habilita a asegurar que cuando se trata de una baulera/garage/depósito o cuarto de guardado la gran mayoría de las cosas son para tirar, principalmente porque ya no sirven, son porquerías, cosas arruinadas, se volvieron obsoletas o porque se las conservo sin ningún criterio ni lógica más allá del hecho de guardar y acumular, es muy poco lo que se puede rescatar y volver a usar.

Todos evaden atacar el desborde de este cuarto del terror pero en realidad es una tarea de organización ágil y rápida, donde inmediatamente se comienzan a ver los resultados, se despeja todo, de repente la habitación parece más grande, sobra lugar, justamente porque la gran mayoría de lo que allí se encuentra se descarta.

Guía de cosas para eliminar

1 Bolsas, cajas, cartones, envoltorios, embalajes, planchas de tergopol.

2 Frascos, envases, botellas vacías.

3 Diarios, revistas, figurines viejos.

4 Restos de materiales de obra, retazos y recortes de telas, alfombras, maderas, cables, sobrantes de pisos y empapelados.

5 Tarros de pinturas secos o pegoteados, sólo tomar una foto al código de la pintura con referencia al sector de la casa al que corresponde.

6 Pinceles secos y duros.

7 Herramientas oxidadas.

8 Accesorios, respuestos, piezas sueltas, o partes que no sabemos a qué corresponden o que ya no tenemos el objeto principal.

9 Objetos rotos que fueron reemplazadas por uno nuevo, repuestos que fueron cambiados pero se conservó el viejo.

10 Adornos, objetos deco, marcos de cuadros rotos.

11 Productos, con contenidos líquidos sin rótulo que no se sabe qué son.

12 Muebles en desuso.

13 Instrumentos musicales que ya nadie utiliza.

14 Elementos deportivos de actividades que ya no practicamos.

15 Colchonetas y figuras inflables pinchadas, reposeras, sombrillas, oxidadas, despintadas, averiadas.

Luego de hacer un importante descarte consciente se debe realizar una limpieza profunda, una vez que tenemos una selección de lo que es importante conservar, clasificamos y categorizamos.

Una buena opción es utilizar cajas, cestos, contenedores con tapa, ya que esto nos permitirá apilarlos, y que estén más protegidos del polvo y la humedad.

Lo ideal siempre es rotular/etiquetar, para poder identificar fácilmente el contenidos de cada una de ellas.

Dejamos más abajo y más a mano las cosas que son de uso más frecuente, y más arriba y más atrás las que solo usamos de manera esporádica, cada tanto, una vez al año o en fechas puntuales, como por ejemplo adornos de cumpleaños, Halloween, Navidad, todo lo que se usa en la época estival.

Los invito a desterrar ese cuarto del pánico y a ganar una habitación o espacio de prolijo y funcional guardado.

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