El bebé de oso polar nacido hace casi una semana en el zoológico Tierpark de Berlín ya bosteza, remolonea y duerme plácidamente sobre su madre, según muestran las imágenes de la cámara de seguimiento colocada en las instalaciones y publicadas hoy.

“Hasta ahora estamos muy contentos con la evolución”, señaló Florian Sicks, trabajador del zoológico del este de la capital.

El osezno bebe cada dos horas y recibe un cuidado “excelente” por parte de su madre Tonja, que está pendiente en todo momento de su cría, que todavía no puede ver ni oír.

En el zoo todavía desconocen el sexo del oso polar. Si su evolución transcurre según lo previsto, el animal podría ser presentado al público en primavera (boreal).

La osa polar Tonja dio hace un año a luz a un oso que lamentablemente falleció a los 26 días de vida. Anteriormente ya había perdido de forma inesperada al osezno Fritz, cuando contaba con cuatro meses de vida.

En Berlín, una ciudad cuyo símbolo es precisamente el oso, todavía permanece en el recuerdo colectivo el famoso oso polar Knut, un carismático animal que logró fama internacional y que murió de forma repentina en 2011 en el Zoologischer Garten, el otro zoo de la capital alemana situado en el oeste.