Por la Dra. Virginia Busnelli (*)

 

El sedentarismo es un factor de riesgo modificable para la enfermedad cardiovascular y una variedad de otras enfermedades crónicas, incluyendo diabetes mellitus, cáncer, obesidad, hipertensión, enfermedades osteoarticulares, y depresión entre muchas otras.

 

Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del año 2013, a nivel nacional la prevalencia de actividad física baja (sedentarismo) fue de 54,7%, manteniéndose estable respecto de la registrada en la ENFR del año 2009 (54,9%), es decir que no se ha registrado ninguna acción motivadora como exitosa para moverse más en la población. Asimismo, se observó que las mujeres registraron mayor prevalencia de actividad física baja (57,4%) en comparación con los varones (51,8%).

 

En cuanto a las razones por las cuales las personas refirieron no haber realizado ningún tipo de actividad física durante la última semana, el 38,7% mencionó no haberlo hecho por falta de tiempo, el 26,8% no lo hizo por razones de salud, y un 14,2% refirió falta de voluntad.

 

La falta de tiempo es uno de los principales obstáculos a la hora de hacer actividad física. Las obligaciones laborales, la familia y aprovechar los fines de semana para el descanso y el ocio, dejan al ejercicio siempre en el último lugar. Así es que nos anotamos en gimnasios que luego no vamos o clases de pilates, spinning que vamos sólo dos veces y después de los dolores del primer día, todos abandonamos.

 

Por eso esta estrategia, te propone aumentar el movimiento en tu vida pero incorporandolo a tu rutina diaria, mediante caminatas. Comenzar a sumar pasos y controlarlos a través de un podómetro (desde cualquier celular podes acceder a aplicaciones que contabilizan tus pasos o también podes usar las “pulseras cuentapasos”) podemos conocer que cantidad de pasos que estamos dando por día en promedio, donde todo cuenta, desde que te levantas hasta que te acostás. De esta manera te sentirás motivado cada día a superar el anterior y arrancaras de tu punto de partida a clasificar que estilo de vida llevas vos y a proponerte a donde queres llegar. Caminar menos de 5.000 pasos por día es considerado un estilo de vida sedentario, entre 5.000 y 7.499 es poco activa, de 7.500 a 9.999 es algo activa, entre 10.000 y 11.999 es activa y por encima de los 12.000 altamente activa.

 

Desde tu punto de partida, es decir los pasos promedio que estemos dando por día, debes comenzar a aumentar paulatinamente y progresivamente la cantidad de pasos diarios, siempre que no tengas contraindicación para hacerlo. Podes realizar más tareas en tu casa, podes buscar a los chicos a la escuela caminando, bajarte unas paradas antes del colectivo yendo a la oficina, subiendo y bajando escaleras en lugar de usar ascensor, ir a hacer las compras caminando, son todas estrategias que nos ayudan a sumar pasos en el día a día. Además de tener siempre listas tus zapatillas y tu botellita con agua en la cartera, en la mochila o en el maletín, para disfrutar de una linda caminata al sol.

 

Elegir tener una vida más activa es una elección de todos los días. Elegir sumar pasos, es elegir sumar vida. Esta primavera contagiate y contagiá a tu familia, ¡y a empezar a sumar pasos desde ahora!

 

(*) MN 110351, médica especialista en nutrición y directora del Centro de endocrinología y nutrición CRENYF.