Después de un monumental fin de semana trabajando a full en el Festival Invernal que se realizó en la Estación Belgrano, Lucas Escobar, uno de los cocineros estrella que se subió al escenario para dar clases magistrales, nos cuenta un poco de su historia, sus pasiones y su cocina.

Textos: Romina Santopietro. Fotos: Mauricio Garín y gentileza Lucas Escobar.


Lucas llega con Luisina y León, su esposa y su retoñito de 10 meses.

Después de un arduo fin de semana trabajando mucho, se escapan un poco de la rutina y pasean mientras el jefe de familia realiza la entrevista. El cuadro se completa con Juanita, la princesa mayor.

Conocido fuera de nuestra zona por su participación en el reality “Dueños de la cocina” y actualmente por “Cucinare”, Escobar asegura que sigue siendo el mismo loco que se vino a Santa Fe siendo adolescente.

Café de por medio, Lucas comienza a contar su historia por el principio: “nací en Concordia, Entre Ríos, el 24 de mayo de 1984, bajo el signo de Géminis. Soy el más grande de 6 hermanos, trabajo con mis viejos y mis hermanos en Fratello. Hace ya 10 años que me dedico a la cocina, y empecé como cualquiera, metiéndome en la cocina de mis abuelos y más tarde como aprendiz. Me vine a Santa Fe para jugar en las inferiores de Unión, a los 15 años”, resume.

“Acá comencé a estudiar en el Instituto Sol, pero la gastronomía viene de mucho tiempo antes. Mis abuelos son hoteleros gastronómicos, así que desde muy chico viví todo lo que era hospitalidad, la atención de la gente, en la cocina con mi abuela, ayudándola a hacer los ñoquis, las pastas, lo que te dejan hacer cuando sos chico. Y es mi pasión de toda la vida”.

“Con la idea de aprender de cocina me metí en la cocina del restó de un amigo mío en Concordia, Javier, que fue uno de los que me hizo enamorar de la gastronomía. Después de dejar de jugar al fútbol, como no me quería volver a Concordia, me puse a trabajar en una empresa de turismo. Trabajé ahí durante 7 años, viajando a Estados Unidos, con los grupos de quinceañeras y a otros destinos: Bariloche, Carlos Paz, Uruguay, Brasil… Creo que eso me abrió la cabeza”.

Se gesta Fratello

Ya con la intención de tener algo propio, Fratello, su restó, comenzó a tomar forma.

“Con una de mis hermanas, que ya no la tengo, tuvimos la idea de ponernos un cafecito con la parte de gastronomía. Ese fue mi primer restaurante, en Suipacha y 9 de Julio, una esquina chiquitita, ahí nació Fratello. Con esa idea siempre en mente, empecé a traer acá a toda mi familia también. Ahora ya estamos todos radicados en Santa Fe y todos trabajamos en Fratello”, cuenta con una sonrisa enorme de orgullo. León aprueba las declaraciones paternas con gorgoritos, mientras revolea una medialuna que come con sus 4 dientitos, desde los brazos de su mamá.

Con la idea firme que si no contaba con sus afectos para el proyecto, no iba a invertir en esto, al lograr su apoyo se lanzaron juntos a concretar el sueño. “Y ahí estamos, todos juntos, peleándola y a veces peleando entre nosotros, pero firmes todos los días”, resume entre risas.

En 2017 participó en un reality de comidas, y al respecto, cuenta “ya sabía que me iba a hacer conocido con algo. Con el fútbol o cocinando”, declara con una carcajada. “Pero mi idea además es mostrar que cualquier persona del interior que realmente se lo proponga, puede llegar. Sigo estudiando y capacitándome para seguir creciendo, y no ser sólo una imagen dentro de un programa”.

Disfruta de un presente exitoso, y tiene muy claro dónde están sus pilares: “Quiero explotar este momento para seguir generando cosas. Y quiero disfrutarlo con mis afectos, con la gente que siempre estuvo a mi lado”, reflexiona. León grita entusiasmado y agita las manos, en total acuerdo, con la sonrisa más grande que puede regalar.

Esta presencia mediática le demanda una rutina donde debe viajar al menos cada 15 a Buenos Aires, y repartirse el resto del tiempo entre el restó -sito en Colastiné- y sus otros múltiples proyectos. Durante la entrevista queda claro que Lucas siempre está inquieto, buscando desafíos nuevos y disfrutando al máximo todo lo que pueda: su familia, su trabajo, sus pasiones, los amigos, ¡todo! Así fue como no dudó en asesorar y acompañar a los gestores del festival invernal de cerveza, donde asegura que lo pasó genial, y que le encantó trabajar, como lo hace siempre, sin descanso. “Pasaron más de 20 mil personas en los tres días. Esto te genera una adrenalina increíble”, asegura.

Proyecciones

Sigue forjándose como referente de una nueva generación de cocineros e, indudablemente, de la zona. “Las nuevas generaciones y tecnologías van de la mano. Hoy hay influencers y se comunica desde las redes, en cada rubro”, define. Él es uno de los influencers en Instagram, por ejemplo. Una de sus frases de cabecera es “La convicción y el entusiasmo son la mezcla perfecta para alcanzar el éxito”. “Estoy convencido de lo que quiero hacer, ese es el motor. Y encima me entusiasma, porque amo lo que hago. Estoy viviendo un sueño cumplido”. asevera. ¿La otra frase de cabecera? IATUSHAE, como hashtag en Instagram.

Proclama no creerse la ilusión de los medios. “Lo que más me gusta es volver de trabajar y estar con mis hijos, con mi mujer, con mi familia. Compartir un asado con amigos, volver a mi Concordia querida, a visitar a mi abuela Celia… no quiero perder eso. Quiero sí aprovechar el momento, pero también disfrutarlo tranquilo”.

Entre dos tierras

“Ahora me siento más santafesino que entrerriano, ya llevo más de la mitad de mi vida acá. Y quiero trabajar para que se conozca a Santa Fe, más allá de lo gastronómico. La ciudad viene creciendo en estructura, en eventos, en festivales… Para la costa, que es la zona donde tengo mi restó, es re importante. Desde las redes sociales, mostrando lo que se hace acá, se posiciona al interior, a las provincias en el ojo de todo el país. Eso me hace feliz, que mucha gente de otros lugares quiera conocer la zona. Hace 6 años que vivo en Colastiné Norte y dos que llevamos el restorán allá. Creo que busqué un lugar parecido a mi Concordia natal, donde yo salía de la casa de mi abuela y me metía en el río… Quería el verde, la naturaleza. Quiero tener el mejor restorán de latinoamérica, y quiero que sea en esta ciudad”, declara convencido.

Cocinar con pasión

“Todas las emociones que te puedas imaginar se viven en una cocina. Alegría, enojo, frustración, ilusión… todo. Si me sale mal un plato me pongo triste, por ejemplo. Mi especialidad en la cocina son los fuegos. Me gusta la cocina clásica y tradicional. Carnes a la estaca, ahumados… aunque también me gusta la vanguardia en la cocina. Me gusta experimentar. Si en la cocina no hay curiosidad, no hay creatividad. Siempre hacés lo mismo. Y eso mata al cocinero”, sentencia.

León golpea la mesa para dar énfasis a sus gorgoritos.

“Incorporar sabores nuevos, texturas, técnicas nuevas, olores, presentaciones… todo eso lleva a reinventar la gastronomía, para sorprender y jugar con una experiencia sensorial”.

Se declara obsesivo del orden y la limpieza en la cocina. “Esa es la base de todo. Para mí el ABC de la cocina es el orden, la limpieza, la higiene. Y que quien trabaja conmigo tenga iniciativa. Y después de toda la adrenalina, donde querés que todo esté bien, y no falle, para lo que dedicaste dos horas de preparación, poder salir y caminar tranquilo por el salón me hace feliz, me da satisfacción, me llena de orgullo”.

Confiesa entre risas haber roto algo de vajilla dentro de la cocina: “uno va madurando y ya no tira tanto las cosas, pero lo he hecho, para descargar tensiones. Los cocineros que lean esto van a saber que es verdad”.

Tres sueños cumplidos

“Tener mi hogar, formar mi familia, con mi esposa y mis dos hijos hermosos.

“Traerme a toda mi familia acá a Santa Fe, y estar todos juntos otra vez.

“El tercer sueño lo estoy viviendo. Es estar donde estoy ahora. Lo creí, lo creé y lo estoy viviendo. Y quiero estar entre los mejores 50 restoranes de latinoamérica, así que sigo trabajando para eso”.


Autodefinido

“Soy de los que le meten swing a cocinar. Puedo bailar o cantar revolviendo una salsa, me divierte. La vida me enseñó que el tiempo es efímero. Por eso disfruto el hoy, el ahora. Perdí a dos hermanas y eso me hizo ver las cosas de otra manera. Por eso para mí lo mas importante es volver de donde esté, de viaje o trabajando y estar con mi familia. Decirles que los quiero. No espero a decirles a mis afectos que los quiero. Agradecer, decir te quiero, dar un abrazo, son cosas que no hay que dejarlas pasar.

“Soy un loco muy apasionado, cariñoso, histriónico, me gusta divertirme, reírme, disfrutar y pasar tiempo con la gente que quiero. Soy un tipo sencillo, con valores, con esencia, que disfruta de la vida, todos los días. ¡IATUSHAE!”.