Son rostros conocidos en el mundo comercial, cultural y solidario de la ciudad de Santa Fe. Edith y Diana Miroznik son dos mujeres inteligentes, amables y emprendedoras, que continúan con el legado familiar de una empresa que se actualiza permanentemente y está en la avanzada de nuevos desafíos.

 

Textos. Revista Nosotros. Fotos. Gentileza Edith y Diana Miroznik.

José Miroznik en el centro de la fotografía, forjador de una tradición que se fortalece con el tiempo.

Una historia
Hay una historia para contar. Hubo una vez un artesano orfebre en un pueblo de Polonia, allá por 1875, al que un ministro le encargó la hechura de una joya para su primogénita. Dejó el trabajo a su elección. Este orfebre eligió entre todas las piedras preciosas un Rubí y puso en esa joya todo su conocimiento, logrando de este modo todo el respeto y el reconocimiento no sólo del ministro sino de todo el pueblo. Ese fue nuestro bisabuelo y así comienza nuestra historia.

 

Un presente
Tenemos una tradición y una historia de más de cien años. La formación en nuestro hogar, con el ejemplo de nuestros padres, fue y es decisiva para que la ética, moral, honestidad y responsabilidad fueran y sigan siendo determinantes en nuestras vidas.

 

No olvidamos la dedicación de nuestro padre, un hombre de gusto exquisito, un hábil orfebre con sólida formación y aquilatada trayectoria que profesó siempre un gran amor por la joyería, con profundo conocimiento de los secretos de la profesión. Perfeccionó lo que su padre (inmigrante en 1915) le enseño. José nació para el arte de esta profesión y, parafraseando a Leonardo Da Vinci, decía que “la belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte”. Para nuestro padre la joyería era arte.

Clary Miroznik German, pilar fundamental de una familia de vasta trayectoria en la ciudad y en la región.

 

Nuestra madre, un pilar fundamental en nuestra familia, filósofa y escritora, nos decía parafraseando a Benjamin Franklin: “Un camino de mil millas se comienza con un paso”.

 

Gran parte de nuestras vidas fuimos profesoras dictando cátedras, hecho que formó también nuestra personalidad.

 

Edith se considera una mujer creativa, entregada a los proyectos. “La inspiración viene de todas partes y de ninguna en concreto. Tengo los ojos, los oídos y la mente abiertos y dibujo donde quiera que me encuentre, cuando algo toca mi sensibilidad. Hay tantas y tantas cosas interesantes que el problema es editar la inspiración, no encontrarla, aportando a cada joya el glamour de la joyería”.

 

Por su parte Diana es “ese sostén imprescindible que se necesita para seguir adelante”. Edit dice que siempre le agradece que ha podido contar con sus consejos y sostén. Es la que hoy en día lleva adelante los negocios minoristas junto al apoyo y ayuda incondicional de su hija.

 

“Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo”. Nuestro entorno pasado y presente nos sirve para el ejercicio de nuestro trabajo, que cada día exige mayor tenacidad, responsabilidad y esfuerzo para enfrentar el día a día. Estos son muchos de los factores que han tenido que ver para continuar el camino y para que hoy nos sintamos orgullosas con lo logrado.

 

Fabricantes

 

Estamos seguras de que la joyería debe estar hecha con amor, originalidad y excepcionalidad y concebida para durar para siempre. Diseño exclusivo, calidad suprema y excelente ejecución son los rasgos de todas nuestras piezas. Son joyas terminadas a mano, y en las que se controla cada uno de sus pasos, desde su concepción hasta su materialización. En nuestra manufactura, creadores, gemólogos, engastadores y joyeros trabajamos juntos en perfecta complicidad. La expresión lograda desde una idea, la elección de una piedra única, la interpretación más fiel de los diseños, la iluminación de las piedras hasta su realización total, son etapas llenas de pasión.

 

Contamos con equipos de diseñadores y maestros orfebres que estudian constantemente para hacer del arte resultados exquisitos. Ayudamos para que nuestro equipo use todo su potencial para crear joyas con identidad, enalteciendo a quien las usa.

 

Continuamos produciendo alta calidad con el objetivo de que nuestro sello represente el más alto de los estándares de producción en joyería. Con nuestra marca Rubí Rubí creamos piezas para expertos en arte a nivel internacional. El desafío es inspirarnos constantemente e innovar para crear colecciones únicas.

Edith y Diana y su herencia más preciada, sus hijos, cuando recibieron el Brigadier de Oro entregado por la Asociación Dirigentes de Empresa (ADE).

Satisfacer sueños

 

La joya es algo privado e intransferible, nos proporciona placer, nos hace sentir bien, provoca una reacción hedonista. Es un placer oculto, todos deseamos algo material que nos satisfaga algún sueño; esa joya que pasa de generación en generación, que habla mucho de quien la lleva. La relación tan íntima que se establece entre ésta y el cuerpo genera apego insoslayable.

 

Las joyas son testigo del paso del tiempo y seguirán existiendo mucho después de que nuestros afectos no sean más que un recuerdo. En la actualidad, para poder lucirlas se pueden transformar en piezas modernas. Debemos recordar que cuando se adquiere una joya se cuida para la próxima generación.

La cocina de joyas preciadas.

Joyería

 

Con una visión estética para satisfacer todos los gustos, y con una visión global del estilo, las joyas de El Rubí han inspirado una nueva forma de entender la joyería: una pieza de gusto singular, divertida de llevar y siempre con estilo. La joyería ofrece una gran variedad de colecciones, incluyendo los diamantes; una amplia gama de joyería fina de diseño y relojes suizos de alta gama.

 

La empresa tiene tres espacios exclusivos: en la peatonal de Santa Fe, en el shopping del Puerto de Santa Fe y en la ciudad de Paraná. Los nuestros son ámbitos ideales en los que cualquier mujer elegante encuentra todo lo que desea adquirir y todo hombre que se precie de serlo halla el reloj para su personalidad.

 

Han ganado el Brigadier de Oro, lo que significa que “fuimos elegidos por nuestros colegas como líderes en la región. Esto nos llena de orgullo y a la vez es un compromiso”. Les regocija vivir la experiencia de recibir a los nietos y a los bisnietos que vienen junto a sus abuelos, los que compraron sus alianzas hace 50, 60 ó 70 años. Nos emociona su fidelidad a través del tiempo y el cariño que nos manifiestan. Apostamos a Santa Fe siendo parte de la ciudad, contribuyendo al crecimiento, porque el comercio crea ciudad.

La cocina de joyas preciadas.

Rubí Rubí

 

Con perfil internacional, es una marca que está clasificada dentro de las de lujo. Tiene características especiales como tradición e historia; sus piezas son fabricadas a mano cuidando el más mínimo detalle y se encuentran en las joyerías de mayor prestigio del país. Abrió su boutique en Punta del Este, dándole la bienvenida a los amantes de la alta joyería.

 

En celebración de sus 103 años, inauguró su boutique en la Avenida Alvear de Buenos Aires. Posee colecciones realizadas a mano en talleres propios a cargo de diseñadores, maestros orfebres y expertos gemólogos, a través de un meticuloso proceso con los estándares más altos en producción de joyería.

 

Las piezas icónicas Rubí Rubí se inspiran en paisajes argentinos y recorren el platino, oro rosa, amarillo y blanco en combinación con piedras preciosas como diamantes, zafiros, esmeraldas y rubíes. Rubí Rubí es Marca País, que es una política de Estado que desarrolla el Gobierno de la Nación mostrando al mundo la esencia de lo argentino, la idiosincrasia del país sobre cuatro escenarios: innovación, creatividad, identidad y solidaridad. Argentina es la marca de lo que somos. La filosofía de la empresa es el compromiso con la sociedad, uniéndose a fundaciones y haciendo campañas de responsabilidad, patentizando así el legado familiar más contundente.

El hoy

 

Nuestro entorno pasado y presente nos sirve para el ejercicio de nuestro trabajo que cada día exige mayor tenacidad, responsabilidad y esfuerzo.

 

Continuamos con los mismos deseos de seguir adelante, trabajando bajos los mismos principios que aprendimos desde niños y que nos han permitido vivir con orgullo.

 

Eso es lo que han transferido a la quinta generación. “Nuestros hijos, profesionales que siguen nuestros pasos aprendiendo a amar y respetar el camino elegido, ya están incorporados a la empresa para continuar trazando caminos”. Para que la herencia creativa continúe en el tiempo y, siempre, con la misma pasión.