Más de 500 especialistas destacaron la importancia del hierro en la dieta para evitar la anemia y los problemas de neurodesarrollo en la primera infancia, durante el Primer Simposio sobre Nutrición organizado por el Hospital de Niños de la ciudad de La Plata.

Expertos internacionales en nutrición infantil coincidieron en la necesidad de asegurar una ingesta variada de alimentos en la primera infancia, que ‘proporcione la cantidad de hierro necesario para prevenir la anemia‘, cuando se está debatiendo a nivel mundial formas de alimentación sin carnes.

Durante el encuentro organizado por la Fundación Ludovica, el Servicio de Nutrición y Dietoterapia del Hospital de Niños de La Plata y su Instituto de Desarrollo e Investigaciones Pediátricas (IDIP) que se desarrolló el fin de semana, los especialistas destacaron que el hierro está presente, sobre todo, en las carnes rojas y destacaron su importancia para el neurodesarrollo y el aprendizaje de los niños y niñas.

La lactancia materna, la obesidad infantil, la anemia nutricional y la alimentación complementaria fueron otros temas de este simposio coordinado por la jefa del servicio de Nutrición del hospital, Adriana Fernández.

“Para lograr un neurodesarrollo pleno resulta fundamental la ingesta de alimentos que aseguren ácidos grasos, presentes en la leche materna y en el pescado”, señaló Fernández en declaraciones difundidas hoy por el ministerio de Salud bonaerense.

La profesional destacó a su vez, que “es importante prevenir la anemia que provoca la falta de hierro, a fin de que no surjan problemas en el aprendizaje infantil”.

“Si bien todas las carnes tienen hierro y también hay en legumbres, frutos y vegetales, es la carne vacuna la que ofrece mayor biodisponibilidad”, agregó.

Durante el encuentro, también se debatió sobre los alimentos que deben complementar la lactancia materna.

“Hasta no hace mucho se decía que los alimentos sospechosos de provocar alergias alimentarias como el huevo, el pescado o la leche de vaca, debían evitarse en bebés menores de un año”, explicó Fernández.

No obstante, durante el simposio se aclaró que esto no es necesario y que, incluso, “es conveniente que entre los 6 y los 8 meses de vida prueben esos alimentos y vegetales y frutas, fundamentales para generar conductas alimentarias saludables”.