Higiene y limpieza


El orden de los espacios va de la mano y se complementa con la limpieza, un ambiente en apariencia ordenado pero sucio no es agradable, lo mismo ocurre si una habitación está limpia pero desordenada, la pulcritud no se puede apreciar, todo se ve y se percibe desdibujado.

Por Nadia Novillo

En cuanto a la imagen personal sucede algo similar. Una apariencia agradable está íntimamente relacionada con la higiene, con un aspecto prolijo, con detalles cuidados, incluso con los gestos y modales, con la buena educación al movernos, expresarnos y al comer.

Como siempre digo y repito tanto para un primer encuentro, ya sea cita amorosa, reunión con los directivos y docentes del colegio, entrevista laboral, como cuando entramos por primera vez a una casa, resto, negocio, oficina, no hay una segunda oportunidad para una primera impresión, por eso la importancia de cuidar los detalles, de saber qué queremos transmitir y contar a través de nuestra imagen y los espacios que habitamos, nuestro hogar y lugar de trabajo, nos representan, hablan por nosotros, cuentan y evidencian muchísimo más de lo que estaríamos dispuestos a revelar.

Actualmente estamos viviendo una situación de alerta, que alcanza los niveles de paranoia, psicosis y pánico colectivo por el famoso coronavirus y dengue.

En ambos casos, lejos de dramatizar creo que lo importante es prevenir, es decir no preocuparse sino ocuparse, y estoy convencida que la clave está en extremar los cuidados de limpieza e higiene, tanto en nuestros espacios como en lo que refiere a nuestros buenos hábitos personales.

Debemos acatar las medidas preventivas que sugiere el Ministerio de Salud de la Nación, ser conscientes, responsables, respetar el auto aislamiento aquellas personas que presenten síntomas sospechosos o que arriban al país provenientes de los lugares declarados con circulación del virus.

Hay que apelar al sentido común, de la misma manera que cuando estamos resfriados o engripados, evitamos salir o estar en contacto con una embarazada o ir a conocer a un bebé recién nacido.

Los consejos a tener en cuenta no son ninguna novedad, son los mismo de siempre, los sabidos y conocidos por todos, es solo cuestión de incorporarlos como un estilo de vida.

Hace unos años ya vivimos momentos similares con la gripe A, por aquellos días el alcohol en gel adquirió gran fama y popularidad, por todos lados la recomendación de lavarse las manos, pero una vez que paso el furor y auge, superada la etapa de contagio y controlada la enfermedad, todos se olvidaron de las medidas de higiene que se deberían haber adoptado de por vida.

Es fundamental adoptar hábitos de limpieza e higiene para prevenir no solo estas enfermedades sino para la vida misma.

– Lavado de manos con agua y jabón, regularmente, durante 20 segundos, el tiempo que lleva cantar el cumpleaños feliz.

– Preferentemente hacerlo con jabón líquido.

– Luego del lavado de manos utilizar alcohol en gel.

– Desinfectar con Lavandina baños y cocina.

– Teléfonos, teclados, llaves de luz, picaportes pueden desinfectarse con alcohol líquido 80% , 20% agua, de esta manera resulta inocuo para las superficies y no daña la piel.

– Tener en cuenta que para limpiar el vinagre es un gran aliado para dejar las superficies brillosas, eliminar el sarro, manchas de óxido, pero no desinfecta. Es fundamental desinfectar con lavandina y luego limpiar como se acostumbra habitualmente.

– Mantener siempre baja la tapa del inodoro. La cadena debe tirarse también con la tapa baja.

– Cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar con un pañuelo de papel descartable o con la cara interna del codo.

– Evitar llevarse los dedos a la nariz o la boca.

– Sanitizar verduras y frutas antes de consumirlas.

– Al cocinar diferenciar la tablas que se utilizar para manipular carnes crudas, de las que son para verduras y frutas para evitar la contaminación cruzada.

Hay ciertas costumbres instauradas culturalmente pero el hecho que una gran mayoría lo haga no quiere decir que esté bien o que sea lo correcto.

Como es el caso de compartir el mate, en momentos extremos como los que transcurren estos días nadie ofrece ni acepta un mate, si lo analizamos nunca se deberían compartir vasos, sorbetes, bombilla, tenedor, cuchara o tomar del pico de una misma botella.

¿Alguna vez se detuvieron a pensar todo lo q se puede transmitir y contagiar a través de la saliva?

Por otro lado hay cuestiones que son gestos de mala educación pero como en ciertos lugares se acostumbra, socialmente es aceptado, aunque se trate de algo desagradable, como lo es el uso del escarbadientes en una sobremesa o peor aún el gesto de taparse la boca con la mano y como si se tratara de una técnica aprendida, con el dedo meñique intentar retirar restos de comida de los dientes.

El uso adecuado de los palillos es para pinchar alimentos y llevarlos a la boca y aunque se los conozca vulgarmente como escarbadientes no es lo que recomiendan los odontólogos ya que eso los lastima y daña las encías.

Toda persona que quiera higienizar su boca debería hacerlo de manera privada en el baño, utilizando un cepillo de dientes o hilo dental, y luego lavarse las manos como corresponde.

Otro gesto de mala educación es la gente que al servir comida se chupa los dedos o la cuchara con la que lo está haciendo.

En el contexto actual si alguien hace alguna de las cosas anteriormente mencionadas sería motivo de repudio y entrar en pánico por una cuestión de contagios, cuando en realidad son gestos inadmisibles siempre tanto en una mesa o como en público.

Así como considero que el lujo de un espacio está asociado a la limpieza y el orden del lugar, haciendo un paralelismo creo que lo q hace distinguida a una persona está relacionado con la prolijidad y pulcritud de su imagen, con los buenos modales y la educación.

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