La organizadora profesional Nadia Novillo cuenta en una charla con Revista Nosotros una propuesta estratégica y económica que puede agilizar la venta o el alquiler de una propiedad.

Textos. Soledad Vittori.

El home staging es una técnica revolucionaria que consiste en un lavado de cara low cost que tiene como fin preparar y decorar la vivienda para mostrar una imagen de hogar más atractiva. El propósito de esta acción es agilizar la negociación para concretar la venta o el alquiler de una propiedad en el negocio inmobiliario. Según estudios realizados, el tiempo de espera se reduce de 130 a 35 días.

Cuando una vivienda debe ser mostrada para la venta siempre existen algunas mejoras que se pueden hacer para que el cliente tenga una visión distinta. Lograr un espacio despejado con buena circulación, ventilación e iluminación; cambia completamente la forma de verlo. Home staging es una puesta en escena, un lavado de cara que no implica una mejora en la estructura de la casa en sí, sino en su aspecto a un bajo costo.

Al respecto, Nadia Novillo -organizadora profesional y nuestra Loca por el Orden- agregó: “No hay segunda oportunidad para una primera impresión”. El primer impacto cuenta, y mucho, al ver una casa. En un mercado en crecimiento, destacar entre la competencia asegura una venta más rápida y, en la mayoría de los casos, a un precio más atractivo.

Esta técnica importada de España aterrizó en nuestro país coincidiendo con la actual crisis económica. Con el mercado parado, la oferta de viviendas se hizo grande. Para lo cual fue fundamental recaer en este sistema para destacar una propiedad del resto.

Novillo explicó que este método no implica realizar reformas significativas en una vivienda sino pequeñas modificaciones que suponen grandes diferencias. Lo más habitual en este tipo de acciones es como primera medida despejar la casa y despersonalizarla. Muchas viviendas suelen estar saturadas de adornos y cosas personales que imposibilitan observar el espacio tal y como es. La idea se concentra en lograr ambientes neutros y universales.

“Hoy en día la tendencia minimalista está en pleno auge y busca que los espacios no sean tan recargados como antes. Si se quiere mostrar un monoambiente y el mismo tiene cuadros, portarretratos, percheros, adornos y todo tipo de elementos que saturen y achiquen el lugar; se busca despejarlo para que la apreciación sea mejor. Existen diferentes recursos para que los ambientes pequeños se vean más amplios como ser: colores claros en las paredes, espejos, buena iluminación, etc”, concluyó Nadia.

Cada caso es único. Lo más habitual es, primero y principal, lograr una buena circulación en la casa para luego proceder a pintar y reparar pequeños detalles como un grifo, un cristal o un zócalo roto.

Y, si el ambiente está muy vacío, amueblarlo con determinados objetos de decoración que levanten el lugar. Es importante que el espacio luzca moderno, limpio e iluminado. En este juego, tanto los aromas como las luces son dos factores de máxima relevancia.

Ahora bien, existen dos zonas claves donde el potencial inquilino o comprador centra su atención en el proceso de búsqueda de una vivienda: la cocina y el baño. Si los propietarios quieren un buen perfil de inquilino, se necesita ofrecer un buen producto. Con regularidad, uno de los principales errores que se cometen a la hora de vender o alquilar una vivienda es mantener su estado. Los muebles se estropean con el paso del tiempo y la decoración puede sumar más años de los que tiene la vivienda. Y eso se ve.

Home staging recomienda una puesta a punto exprés en el baño a través del uso de pintura esmaltada sobre los azulejos o mediante un revestimiento adhesivo para pared. Mientras que, en el caso de la cocina, los expertos coinciden en despersonalizar el espacio y actualizar su estado. A menudo suele suceder que la cocina se encuentra en buen estado, muy cuidada y con muebles y maderas de calidad, pero el diseño deja que desear. Ante este panorama, lo ideal es colocar vinilos en los azulejos y las cenefas, suavizar la madera de los armarios a través de una tonalidad blanca y cambiar los tiradores por unos modernos. Estos son algunos de los cambios exprés que recomiendan los profesionales en esta instancia.

En Santa Fe, Nadia se especializa en ofrecer este servicio de buscar una estética más cuidada incluso hasta en las imágenes que se van a publicar en la página de la inmobiliaria. A la hora de hacer las fotos o de mostrar el hogar es importante que en la cocina no haya nada sobre la pileta, que la mesada esté completamente despejada, que en el baño no haya un cepillo con pelos, que el cesto de la basura tenga tapa, que no haya ninguna prenda colgando de ningún lado, que la cama esté siempre tendida, que no haya una silla con ropa; cosas obvias que a veces el cliente no percibe pero que hacen al todo.

No es necesario tener una casa de revista, ni que sea grande para que lograr un ambiente agradable. Todo espacio se puede ver mejorado y limpio sin tener cosas lujosas ni costosas. Existen un montón de acciones que se pueden llevar a cabo para que el ingreso al hogar transmita armonía. Cuando uno se pone a ordenar se da cuenta que se acumulan muchas cosas que no son necesarias y que cuando se sacan de cuadro muestran un resultado sorprendente.

Todo espacio se puede optimizar y se puede ver mejor si se tiene ganas.


Valor agregado

Una vivienda con mala imagen reduce el costo del inmueble en proporciones enormes. Ante este panorama, el home staging se convierte en una prioridad. En Europa una propiedad con defectos visibles puede disminuir entre 5.000 y 10.000 euros su tasación. Mientras que, en comparación, un servicio de home staging es una inversión sumamente accesible donde el presupuesto más económico puede variar desde los 175 euros hasta el más completo que incluye decoración y algo de mobiliario por 2.000 euros. Si se tiene en cuenta la diferencia de dinero que se gana utilizando esta técnica, resulta vital recurrir a ella.