Caras ensangrentadas y heridas de látex: para la Iglesia ortodoxa esta imagen es demasiado, por eso impidió la celebración de un popular desfile de zombies en la ciudad rusa de Perm, según informaron hoy los organizadores en las redes sociales.

Después de que varios representantes de la Iglesia se quejaran por el desfile, los organizadores no recibieron el permiso necesario para celebrar el evento que tiene lugar desde hace alrededor de diez años.

Los desfiles y los festivales de zombies son muy populares en todo el mundo. “Cuando la gente escucha la palabra ‘zombie’ todos piensan en lo mismo: pecados, muerte y lujuria. Y todo tiene que ser prohibido de inmediato”, escribieron los organizadores. Pero explicaron que el evento es muy popular también entre los niños.

La Iglesia argumentó que el desfile echa a perder a las nuevas generaciones. “La energía que emana de este evento podría degenerar”, dijeron los medios rusos citando a los representantes de la Iglesia en la ciudad. El desfile podría dañar la salud y el desarrollo de los niños, agregaron.