La chilena Isabel Allende presentó en Madrid su nueva novela, “Más allá del invierno”, una historia henchida de optimismo pero recorrida por inquietudes políticas en los tiempos revueltos del drama de los refugiados, la amenaza terrorista, la crisis de Venezuela y, sobre todo, la figura de Donald Trump.

Por Pablo Sanguinetti
dpa

 

“Tiene una carga política ineludible”, confesó la novelista de 74 años, una de las escritoras vivas en español más leídas del mundo con más de 67 millones de ejemplares vendidos en todo el planeta, durante el lanzamiento simultáneo de la novela para España y América Latina en la Casa de América de Madrid.
“Más allá del invierno” reúne a tres personajes que atraviesan el invierno de su vida: una guatemalteca inmigrante ilegal en Estados Unidos, un profesor universitario torturado por su pasado y su vecina y colega, una periodista chilena valiente y optimista en la que no es difícil ver trazos biográficos de la propia historia de Allende.
El encuentro fortuito de los tres, enmarcado en una tormenta de nieve, les permitirá iluminar aquello que los une -el desarraigo, el dolor, la necesidad de amor- y compartir una aventura dramática con la que descubrirán su fuerza interior.
El título y el tono de la historia quedan claros desde la frase de Albert Camus que sirve de epígrafe al libro: “En medio del invierno aprendí por fin que hay en mí un verano invencible”. Una idea llena de esperanza que sedujo a Allende en un momento complicado tanto a nivel personal como histórico.
“La idea me pescó inmediatamente”, reveló la autora. “Acababa de separarme después de 28 años de pareja. En ese momento sentí que estaba viviendo una especie de invierno, que a esta edad ya no viviría el amor”. Un temor que luego se mostró injustificado: la escritora volvió al “verano” y enamoró otra vez.
La novelista trasladó el mensaje también a una actualidad que ve con dolor: “Tenemos terrorismo, crisis de refugiados, la vuelta a la ultraderecha en muchas partes, xenofobia, racismo…”, lamentó. “En Estados Unidos estamos viviendo a Trump, que es lo peor que le puede ocurrir a un país. Pero todo esto va a pasar. Estamos viviendo un invierno político y en algún momento surgirá de allí un verano”.


Allende vivió en carne propia el exilio, reside desde hace años en Estados Unidos y tiene una fundación de ayuda a los inmigrantes. Conoce por eso de primera mano sus preocupaciones y la situación en que los coloca la controvertida política de migración de Trump.
“Si tienen un accidente no van a un hospital porque tienen miedo de que les pidan los documentos. Hay escuelas públicas en las que los padres se han puesto de acuerdo para impedir que entren a pedir papeles. Existe una sensación de miedo y de impunidad para los servicios policiales en la frontera”, denunció.
“Yo, que soy exiliada y he sido emigrante, puedo decir que uno no deja todo lo que tiene por gusto, sino porque viene huyendo de algo”, continuó Allende. “Por eso sé que el tema de la inmigración en Estados Unidos no se arreglará con un muro, sino resolviendo los problemas en los países de origen”.
Ese drama está presente en la novela a través de Evelyn, el personaje de la inmigrante guatemalteca que proviene de una aldea humilde cruzada por el drama de la pobreza, las pandillas y la huida forzada a Estados Unidos.
Allende confesó que pensó en marcharse de Estados Unidos cuando ganó Trump, pero que luego se quedó precisamente porque se enamoró de un estadounidense.

Consultada sobre si “Más allá del invierno” es la novela que debería leer el nuevo jefe de la Casa Blanca, Allende arrancó risas con su respuesta: “Trump no sabe leer, creo yo”.
El tono político que adoptó la presentación del libro hizo que la escritora recibiera preguntas sobre otros temas de actualidad, como la situación de Venezuela.

 

“Me da mucha pena lo que está pasando, porque Venezuela recibió con los brazos abiertos a miles y miles de inmigrantes llegados del Cono Sur en la época de la dictadura”, respondió Allende.
“Venezuela es un país abundante, rico, generoso, con una gran capacidad de alegría”, continuó. “El verano invencible llegará para Venezuela, porque los gobiernos pasan y la gente y el país quedan”.