El verano se decantó por el bolso de mimbre mientras que el otoño eligió el de plástico. Conocé el nuevo accesorio que robará suspiros.

 

Textos. Soledad Vittori.

Este es el año de los cestos. Los cuales han de abandonar su tradicional estacionalidad para convertirse, en el nuevo bolso negro. No solamente la cesta de picnic salpicó buena parte de los lookbooks del verano, sino que la cesta de plástico se está posicionando como un segundo bolso que viene para instalarse durante el otoño-invierno.

 

 

La moda como siempre -caprichosa, escurridiza e inesperada- lanzó un accesorio mitad cesta de compra, mitad bolso perfecto para lucir en el street style. Su época de gloria se remonta a los primeros años de los noventa, período del que resurge esta tendencia.

 

 

Después de tanto mimbre, el otoño pedía a gritos un poco de color y ha encontrado en el “Jelly bag”, como lo nombraron las influencers, su mejor aliado. Las cuales, lo idolatran debido a su reminiscencia con épocas donde las cestas eran objeto de juegos. La clásica canasta para hacer las compras es un elemento que evoca la niñez y un sentimiento de nostalgia.

El hartazgo derivado de la homogeneidad, pero también de lo exagerado que hoy se puede observar en todas partes y que mañana se considera pasado de moda; reivindican una estética basada en lo orgánico y natural. Un planteamiento que sugiere volver a los inicios.

 

En este caso, los plásticos son elementos orgánicos, porque sus cadenas están compuestas por carbono. Cuando el peso molecular de un elemento es alto, este impide que la degradación del plástico se produzca en poco tiempo como sucede con los que poseen bajo peso molecular.

 

En cuanto a su usabilidad, esta moda que viene con fuerza para convertirse en la estrella de la temporada se puede llevar de dos formas: una donde se puede lucir todo lo que la cesta lleva dentro o bien con una bolsa de nylon al tono para ocultar los objetos personales y preservar la intimidad.

 

 

Este modelo que arribó a las vidrieras para dar alegría y vida a tu atuendo se impone en colores excesivamente llamativos para traspasar las fronteras y decir “acá estoy”.

 

El cual, al combinarlo con un look sofisticado, se impone como objeto de deseo en cada una de sus formas y modelos.

 

 

La nueva epidemia en Instagram es flexible y maleable, lejos de la rigidez que se le presupone, y vuelve para reclamar su condición de estrella total durante el 2018.

 

 

¡Corré a buscar la tuya!