Continuamos nuestro itinerario por la bella Roma y descubrimos sus principales edificios y atracciones.

Textos. Vacaciones Felices.

 

EL PALATINO
Donde todo comenzó, según la leyenda de Rómulo y Remo fueron criados por la loba en una gruta de esta colina. Siguiendo esta tradición los distintos emperadores romanos gustaban de vivir en ella. En el Siglo XVI, los Farnesio la convirtieron en su palacio. Hay tres recintos que merece la pena destacar: la Domus Flavia, la Domus Agustiniana, destinada a la residencia del Emperador, y la Casa de Livia, esposa de Augusto, en cuyo interior se conserva un buen repertorio de frescos.

 

CIRCO MÁXIMO
Desde la colina del Palantino pueden descender al antiguo Circo Máximo. Hoy en día, no es más que una triste explanada de tierra, pero en la antigüedad era donde se celebraban las más importantes carreras. Se encontraba decorado con dos obeliscos que hoy están el Plaza del Polo y en la Plaza de San Juan de Letrán. Según la tradición en este lugar se produjo el legendario rapto de las Sabinas por Rómulo y los primeros romanos.

 

TERMAS DE CARACALLA
Su construcción comenzó a principios del siglo II por orden del Emperador Caracalla, terminándose al final de la dinastía de los Severos. El recinto tenía cabida para unas 1500 personas, aunque no era la más grande de Roma, ya gozaba de todos los adelantos de un club social, verdadera función de estos recintos. Disponían de vestuarios; baños de aguas caliente o caldarium; baños de agua fría o figidarium; baños turcos o laconicum; y una gran piscina o Natatio; además de una biblioteca en latín y otra en griego, gimnasios, almacenes, salas de reuniones, etc. El estado actual de conservación deja bastante que desear, pero con un poco de imaginación podrán hacerse una idea de la forma original de las termas. En la actualidad son sede de magníficos conciertos al aire libre, como el famoso que organizaron los tres tenores, Pavaroti, Carreras, y Plácido Domingo.

 

FOROS IMPERIALES
Durante el periodo imperial, los más poderosos emperadores construyeron nuevos espacios públicos entre el Antiguo Foro y el populoso barrio de la Susurra. Actualmente, se encuentran en el lado derecho de la Vía Dei Fori Imperialli, según vamos hacia la Plaza de Venecia. El primero de los foros que nos encontramos es el llamado Foro de Nerva o Foro Transitorium; el siguiente es el Foro de Augusto, con el templo, muy destruido, de Marte Ultor, el Marte vengador; después el Foro de César, el primero en construirse y uno de los más deteriorados y por último, el Foro de Trajano. Construido por el arquitecto Apollodoro de Damasco a principios del Siglo II, lo configuran tres grandes recintos: los mercados, que albergaban las tiendas más importantes de la ciudad y que sería lo más parecido a nuestros centros comerciales; la Basílica Ulpía, debía se gigantesca, en la actualidad queda muy poco de ella.

 

CAPITOLIO, PLAZA VENECIA Y EL “GESÚ” CAPITOLIO
Se trata de la colina más famosa de Roma. Desde la vía del teatro de Marcelo, verán dos grandes escalinatas: la de la izquierda, de más escalones, les llevará a la iglesia de Santa María in Aracoeli; y la de la derecha, conocida como Cordonata, les subirá hasta la plaza de Campidoglio.

 

SANTA MARIA IN ARACOELI
La iglesia, consagrada en el siglo VI, fue construida con columnas de los edificios clásicos cercanos, sufriendo diversas modificaciones a lo largo de su historia. El techo del S. XVI, aparece decorado con motivos navales en honor de la victoria de Lepanto. En el interior destaca el Santo Bambino, un niño Jesús obra del S. VI, hecho en madera del olivo del huerto de Getsemaní.

 

PLAZA DE CAMPIDOGLIO
La majestuosa escalera aparece enmarcada, en su parte inferior, por las estatuas de Castor y Polux. Frente a la escalera y diferenciado por la gran torre que lo corona está el Palazzo Senatorio, actualmente sede del Ayuntamiento de Roma. A la derecha, el Palazzo del Conservatori; y a la izquierda el Palazzo Nuovo. El aspecto actual de la plaza se debe al trabajo realizado por Miguel Ángel que, a mediados del siglo XVI, la reestructuró por orden del Papa Pablo III. El artista realizó el dibujo del pavimento; creó el Palacio Nuovo, para conseguir mayor proporción y geometría. Rehizo las fachadas de los palacios de Conservatori y del Senatorio, incluidas, las fuentes de este último.
En el centro de la Plaza llamará su atención la estatua ecuestre del emperador Marco Aurelio que se libró de ser destruida durante la Edad Media, al confundirla con la del Emperador Constantino.

 

MUSEOS CAPITOLINOS
Ocupan los Palacios Nuovo y de Conservatori. Fueron creados en 1471 mediante una donación del Papa Sixto IV. Entre las obras más importantes destacamos: La Loba Capitolina, es el símbolo de Roma, se trata de un bronce etrusco del Siglo VI a.C. Los gemelos fueron añadidos en el Siglo XV por Pollaiolo; el Espinario en el Siglo I a.C.; Gálata Moribundo; el Fauno Ebrio; la Venus Capitolina; y el Magnífico Mosaico de las Palomas, procedente de Villa Andina, en el Tívoli. Antes de despedirse del Capitolio, una recomendación: si bordean el Palacio Senatorio, podrán una de las más bonitas vistas de los Foros Republicanos.

 

MONUMENTO A VICTOR MANUEL II
Edifico conmemorativo de la Unidad Italiana fue inaugurado en el 1911. En el centro destaca la estatua ecuestre del monarca Víctor Manuel II, primer rey de Italia. A sus pies, custodiada día y noche por una pareja de soldados, se encuentra la tumba al soldado desconocido. El arquitecto Giuseppe Sacconi, creó el edificio inspirado en las formas clásicas. Pero su grandiosidad, sobre todo el contraste que produce su reluciente mármol blanco con el terroso Travertino utilizado para los edificios clásicos, le han valido la repulsa de los romanos que lo llaman, la “Tarta inglesa” o la “Máquina de escribir”.

PALACIO DE VENECIA
Uno de los lados de la Plaza aparece abarcado por el Palacio Venecia. Mandado a construir por el Cardenal Pietro Barbo, el palacio ha desempeñado tres importantes funciones: residencia veraniega de los Papas, embajada veneciana en Roma y por último, en este siglo, sede del Gobierno durante la dominación de Mussolini, que arengaba a las masas desde el balcón que se abre a la plaza. En el interior se encuentra el Museo de Palacio, con bellas salas decoradas y repletas de magníficas obras de arte, entre las que destacan pinturas de Giorgione o Veneciano como esculturas de Arnolfo di Cambio y Fiesole.

 

VÍA DEL CORSO
Se trata de la arteria principal del centro de Roma, recibe su nombre de las carreras de caballos que se realizaban en ella. Recorriendo esta vía desde la Piazza Venecia hasta la Piazza del Popolo y con pequeños desplazamientos a derecha e izquierda, podrán ver la mayoría de los monumentos fundamentales de la ciudad, especialmente sus más famosas fuentes y plazas.