El momento más importante para que un niño aprenda el lenguaje es en los primeros 3 años de vida, cuando el cerebro se está desarrollando y madurando. De hecho, los niños comienzan a aprender a hablar y a adquirir el lenguaje en los primeros 6 meses de vida. Las investigaciones sugieren que los niños con pérdida de audición que reciben ayuda temprana desarrollan mejores habilidades de lenguaje que aquellos que no reciben ayuda.

 

ASISTENCIA TEMPRANA

Si no se le hizo la prueba de audición a su bebé en el primer mes de vida, o si no le han informado los resultados de la prueba de audición, pídale hoy mismo al pediatra de su hijo que le haga la prueba o que le dé los resultados, si los tiene. La acción rápida es importante si la prueba muestra que hay un posible problema.

 

¿Cómo puedo ayudarle a mi hijo a salir adelante si tiene una pérdida de audición? Cuando las intervenciones comienzan temprano, los niños con pérdida de audición pueden desarrollar habilidades de lenguaje que les ayuden a comunicarse libremente y aprender activamente. La Ley Federal de Educación de Individuos con Discapacidades asegura que todos los niños con discapacidades tengan acceso a los servicios que necesitan para tener una buena educación. Su comunidad también puede ofrecer servicios adicionales para apoyar a su hijo.

 

Hable y comuníquese con su hijo frecuentemente. Otras maneras de apoyar a su hijo incluyen:

 

– Vaya a todas las citas médicas.

– Aprenda el lenguaje de señas y otras formas para ayudar a una mejor comunicación.

– Únase a un grupo de apoyo.

 

SERVICIOS DE INTERVENCIÓN

 

El equipo de atención médica de su bebé le ayudará a encontrar servicios y métodos para superar las barreras de comunicación. Es posible que le refieran a un fonoaudiólogo (patólogo del habla-lenguaje) o a un maestro que tenga experiencia en trabajar con niños con pérdida de audición.

Dependiendo de la pérdida de audición de su bebé y de sus necesidades de comunicación, algunos de los siguientes aparatos y herramientas pueden ayudar a mejorar sus habilidades de comunicación:

– Audífonos. Se colocan dentro del oído o detrás de la oreja y amplifican, o hacen más fuertes, los sonidos. Los audífonos se pueden usar para diferentes grados de pérdida de audición en los bebés después de que cumplen el mes de nacidos. Un audiólogo pediátrico con experiencia en el tratamiento de bebés y niños puede ayudarle a elegir el mejor audífono y asegurarse de que le quede de manera segura y esté ajustado adecuadamente.

– Implantes cocleares. Si a su hijo no le ayudarán los audífonos, su médico puede sugerirle un implante coclear. Este aparato electrónico puede ofrecer una sensación de sonido a las personas que son profundamente sordas o con una gran pérdida de audición.

El aparato convierte los sonidos en señales eléctricas y lleva estas señales alrededor de la parte dañada del oído interno hasta el cerebro. Los implantes cocleares se pueden colocar mediante una cirugía en niños de tan sólo 12 meses, o en algunos casos, aún más temprano.

Con un poco de ayuda, los niños con implantes cocleares pueden aprender a reconocer los sonidos y entender el habla. Los estudios también han demostrado que los niños que cumplen con los criterios para recibir un implante coclear, y lo reciben antes de los 18 meses de edad, desarrollan habilidades de lenguaje a un ritmo comparable al de los niños con audición normal y muchos tienen éxito en los salones de clase regulares. Algunos médicos ahora recomiendan el uso de dos implantes cocleares, uno para cada oído.

Un otorrinolaringólogo especializado en implantes cocleares puede ayudarle a decidir si los implantes cocleares son apropiados para su hijo.

– Aparatos de asistencia. A medida que su hijo crece, hay otros aparatos que le pueden ser útiles. Algunos aparatos ayudan a los niños a escuchar mejor en el salón de clase. Otros amplifican las conversaciones entre dos personas o hacen que sea más fácil hablar por teléfono o ver la televisión y los videos.