Marcó un antes y un después en la historia del mundo. Por este motivo, realizamos un breve repaso por los puntos más significativos en los que influyó en mayor o menor medida esta tendencia.

Textos: Soledad Vittori.

El Barroco fue una corriente cultural de gran impacto que se extendió en Europa, desde el siglo XVII. Este movimiento propio de la cultura occidental plasmó una nueva forma de concebir el arte, partiendo desde diferentes contextos histórico-culturales.

 

Esta nueva forma de expresar el arte se originó en una época en la que las muertes por la peste eran frecuentes y en la que la Iglesia Católica experimentaba su primera crisis. Por este motivo, en este contexto de revolución y muerte, surgió El Barroco como una forma de representar las pasiones internas. Entre ellas, sentimientos como el amor, la furia o el dolor con mayor intensidad, pero también las formas de la espiritualidad, como la fe, la paz y la misericordia.

 

El cristianismo, desde su lugar, buscó convertir sus templos en espacios colmados de esculturas y murales que inspiraban fervor religioso. El Barroco buscaba una representación verosímil de la realidad, por eso, en la pintura y en la escultura, se buscaban representaciones humanas muy similares a los modelos reales.

 

Sin embargo, las proporciones de los cuerpos humanos en muchos casos era exagerada. La exageración se utilizaba como una forma de crear movimiento y tensión, además de facilitar la expresión de las pasiones.

 

Durante una larga temporada el término Barroco estuvo asociado a un sentido peyorativo. Era menospreciado por muchos artistas por ser considerado un tipo arte engañoso, caprichoso y recargado en exceso. Sin embargo, el tiempo le dio su lugar y a finales del siglo XIX la sociedad lo revalorizó hasta ubicarlo en un pedestal.

 

Esta disciplina alcanzó numerosas obras en diferentes campos artísticos como la arquitectura, la pintura, la escultura, la música, la literatura, la decoración, entre otros.

Literatura

 

La literatura del Barroco expresa escepticismo y pesimismo. Recurre a múltiples recursos retóricos, como las alegorías y las metáforas, y su lenguaje es recargado y suntuoso, con multitud de adjetivos. En esta época comienza a abandonarse el latín y a utilizarse las lenguas vernáculas.

 

La vida es presentada como una lucha, o en otros casos como un sueño, una ilusión o una mentira. Entre las obras barrocas se encuentran: Don Quijote, Parnaso español y la Fábula de Polifemo y Galatea.

 

Pintura y Escultura

 

Tanto la pintura como la escultura barroca buscan una representación imitativa de la realidad. Ahora bien, a pesar de que el resultado final da la sensación de ser una imagen fiel, las formas son completamente exageradas.

 

En la escultura, los cuerpos suelen estar envueltos en telas que crean mayor dramatismo y permiten, además, crear contrastes entre colores y texturas.

 

En estas dos materias aparece el efecto claroscuro, que es el contraste entre zonas iluminadas y oscuras. Este efecto de luz y sombra en la escultura se logra gracias al relieve. Cada obra está pensada para un lugar específico, y por lo tanto está subordinada a la arquitectura y a la luz que recibe en ese sitio.

Música

 

La música barroca se caracterizó por el uso de la armonía tonal, es decir, la combinación de sonidos simultáneos, con la presencia constante del bajo continuo. Esta disciplina deja de estar supeditada a la palabra desarrollando un lenguaje instrumental propio.

 

El contraste propio del barroco con otras melodías se expresa en el uso de la disonancia y de la contraposición entre partes fuertes y débiles del compás.

 

Arquitectura

 

Su arquitectura se basaba en líneas sinuosas, trabajadas formas y dinamismo absoluto. Los ambientes poseían un aire cálido y, sobre todo, atractivo.

 

En numerosas oportunidades se observaban diversos juegos ópticos que construían diferentes imágenes dependiendo del punto de vista del observador.

 

Decoración

 

La decoración barroca se caracteriza por ser elegante y lujosa. La sobrecarga de elementos decorativos es la base de su estilo. Esta forma de ornamentación se caracteriza por poseer líneas curvas, mobiliarios brillosos y elementos que generan un dinamismo y expresividad. La mezcla de estampados y los muebles trabajados a detalle forman parte de sus elementos básicos.

 

-Colores
Los colores de esta corriente son intensos. El dorado y el plateado forman parte fundamental de la escenografía así como también el rojo, el violeta y el bordó. Resulta primordial no tener miedo de mezclarlos, ya que este estilo es conocido por su exageración.

 

El negro es otro tono popular en el estilo, pero debe ser usado con cuidado ya que puede crear un ambiente oscuro y apagado al usarse en mucha cantidad. Es importante jugar con los contrastes entre los colores.

 

-Muebles
Los muebles deben ser clásicos y excéntricos. Las patas de todo el mobiliario debe tener detalles encorvados y tallados. Las sillas deben ser bajas y los sofás también. Eso sí, con amplios respaldos. El tapizado de los mismos tienen que ser de terciopelo, tafeta o seda. Los aparadores, armarios y roperos deben ser grandes y de pino.

 

En este punto es muy común encontrar muebles donde se mezclan las maderas nobles ricamente trabajadas con otros materiales nobles comomarfil, bronce, mármol, entre otros.

 

Es importante usar muebles antiguos si se desea obtener este tipo de decoración. Los mejores lugares para encontrarlos son en tiendas de muebles usados o mercados de pulgas, ya que podrás conseguir un mejor precio.

 

-Paredes
Las paredes en general están cubiertas con papel tapiz o con paneles de madera o granito. Este estilo utiliza motivos florales, arabescos o geométricos. Ahora bien, si prefieres pintar de un solo color la habitación es importante escoger uno de los tonos típicos del estilo.

 

-Pisos
Los pisos en el estilo barroco también tienen un patrón determinado. Los más populares son de piedra y tienen detalles típicos de la época. No obstante, si se busca armar una casa basada en este tipo de decoración la opción ideal es escoger pisos de madera en un tono oscuro y cubrir parte de ellos con alfombras de Persia que incluyan patrones antiguos.

 

-Iluminación y ventanas
Los candelabros no pueden faltar en el estilo barroco, y están presentes en casi todas las habitaciones y espacios. Los mismos deben ser grandes, dado que este estilo es llamativo y elegante.

 

En cuanto a la iluminación natural, El Barroco tiene ventanas grandes que en general que van del techo al piso. Las mismas deben ser cubiertas con cortinas pesadas de color dorado y con borlas que caigan.

 

-Accesorios
En el estilo barroco se usan muchos accesorios, especialmente los de porcelana. Las vasijas y floreros de este material con detalles pintados a mano son elementos esenciales de esta decoración. Las esculturas pequeñas y doradas, también son un acento popular. Los espejos y cuadros que ornamentan las habitaciones deben tener marcos anchos y tallados para lograr el resultado buscado.

La vestimenta

 

Como se mencionó anteriormente Barroco es sinónimo de recargado, y su vestimenta no quedó exenta. La ropa que se utilizaba en aquella época era un medio de representación de ideas culturales, sociales y religiosas. Las personas del pueblo vestían prendas sencillas y cómodas, sin aplicaciones ni accesorios, para realizar las múltiples actividades diarias. Por su parte, la clase social alta lucía fastuosos vestidos cargados de ornamentos, zapatos estilizados, sombreros y falsas pelucas que marcaban una fuerte diferencia entre los trabajadores y los adinerados.

 

En aquella época, El Barroco era caracterizado por dar un sentido de exuberancia y lujo a las familias que poseían cierto élite e influencia social. La moda era una forma de diferenciar clases y de llamar la atención, ya que a través de encajes, plumas, cristales y exceso de accesorios, se obtenía una imagen extremista llena de arte y belleza.

 

La ropa de las mujeres era más ajustada en el área de la cintura y la falda se levantaba con aros de hierro para dar más volumen. El cabello se recogía en distintas capas y se le daba forma con alambres. Mientras más alto era el peinado y más adornos poseía mayor era nivel social.

 

Los hombres solían utilizar camisas de cuello alto y mangas anchas que ataban con cordones en los puños, un chaleco encima anudado, pantalones hasta la rodilla y calcetines de seda blanca un poco más arriba de la media pierna. La peluca en los varones era parte fundamental de la vestimenta. Esta forma de vestir creó las bases para el traje de tres piezas compuesto por por pantalón, chaleco y chaqueta.