La reconocida periodista contó en una entrevista con Revista Nosotros cuáles son sus nuevos proyectos, cómo es su rutina y por qué se involucró de lleno en el tema violencia de género.

Textos. Soledad Vittori.

Amalia Granata, precandidata a Diputada Nacional por el Frente Renovador en Santa Fe, tiene una amplia trayectoria como figura pública del país, y no se debe a la política. A temprana edad, Amalia ingresó al mundo del espectáculo y se transformó en una cara conocida para el medio.

 

Su personalidad fuerte y tenaz la llevaron lejos. Jamás bajó los brazos ante los constantes golpes y malas intenciones de la gente del entorno. Por el contrario, durante años fomentó su carrera periodística en distintos programas televisivos y radiales dando lo mejor de sí para lograr un resultado excelente.

 

Tanto así, que incluso estudió periodismo mientras trabajaba en los medios para superarse como persona. Su objetivo era adquirir mayores facultades para reforzar sus conocimientos y aportar más formación en su haber.

 

En relación a lo dicho Granata aclaró: “Enfrentar lo que la gente dice tiene que ver con tu autoestima. Cuando alguien te critica tenés que ver quién es la persona que te está juzgando y desde qué lugar lo hace; luego ves si es constructivo o no. Yo escucho las críticas siempre y cuando me sirvan para mejorar. Las chicanas no. Cualquiera puede chicanear y me parece muy mediocre”.

 

Sin embargo, sus prioridades cambiaron. Aunque la célebre periodista trabaja los sábados en Radio Mitre con Marcelo Polino y Yanina Latorre, y en América TV los lunes y martes con Pamela a la tarde y los domingos en Poné la firma. Hoy, Amalia decide apostar por otro rubro: la política.

 

La futura esposa de Leonardo Squarzon fue convocada por Sergio Massa para militar en su partido y, dado que la mediática siempre tuvo interés en la política, no vió mejor oportunidad para cambiar las cosas que involucrarse ella misma en la temática.

 

Quejarse y cruzarse de brazos no era la forma. Durante años se vio muy crítica del gobierno anterior y si podía ayudar a generar un cambio no iba a decir que no.

 

Meses y meses caminó los barrios y conoció las distintas realidades de su provincia natal hasta que finalmente se decidió su postulación como precandidata a Diputada Nacional por Santa Fe en el frente UNA Santa Fe Renovada, que responde al partido que integran Sergio Massa, líder del Frente Renovador, y el cordobés José Manuel de la Sota.

 

Debido a esto, Amalia agregó: “Si en las elecciones me va bien y obtengo el cargo de diputada voy a dejar los medios. Es imposible combinar los tiempos con los tres trabajos que tengo y el cargo, si lo adquiero. Ser diputada se merece el 100% de mi atención”.

 

Al mismo tiempo, esta figura pública admitió que su carrera en los medios le juega a favor dado que la gente la conoce, sabe como es, lo que tiene, lo que hace y cómo vive. Una cuestión que muchas veces es desconocida en el resto de los candidatos.

SU RUTINA: LA FAMILIA Y LA CAMPAÑA

 

Granata declaró que lleva bien organizada su agenda y sus tiempos. De sábado a martes se encuentra en Buenos Aires y de miércoles a viernes en Santa Fe.

 

Cuando se encuentra en el conurbano bonaerense su rutina comienza a las 6.30 de la mañana para levantar a su hija e ir al colegio, luego se encarga de realizar trámites o de cuidar a su bebé y al mediodía se va al canal, retornando a su casa a las 7 de la tarde para ayudar a Uma con la tarea de la escuela.

 

Al respecto la precandidata declaró: “Paso los ratos libres en casa con mi familia porque después no los veo. Aprovecho mucho el poco tiempo que tengo con ellos. De hecho me pasa que me invitan a muchos programas de televisión en los ratos libres y no estoy aceptando porque quiero estar con mis hijos, sobre todo con el bebé que es muy chiquito y me necesita más. Todo lo que es campaña, tele o programas lo hago de miércoles a viernes en Santa Fe. Por suerte mi marido me ayuda muchÍsimo con los chicos”.

 

Al mismo tiempo, la mediática confesó que la campaña y sus pequeños no le dejan tiempo para hacer actividad física y eso perjudica su salud. El gimnasio la ayuda a liberar las tensiones propias del trabajo y desde hace tres meses tuvo que dejarlo como consecuencia de su ocupada agenda.

 

Como resultado de esto, al no poder desenchufarse de los problemas, Amalia padece constantemente de gastritis y debe comer muy sano para mantenerse bien. Canaliza los conflictos desde el estómago y debe cuidar sus comidas para no colapsar.

VIOLENCIA DE GÉNERO

 

Durante su militancia en el partido, Amalia se centró en el tema de la violencia de género. Al ser consultada por esta cuestión, la mediática afirmó que al tener una hija mujer le preocupa que pueda sufrir lo mismo que padeció ella, una relación de violencia verbal.

 

En este sentido agregó: “Me parece que el Ni una menos no está funcionando. El estado no está haciendo nada para que esto termine o bajen las estadísticas, todo lo contrario hoy muere una mujer por día. Considero que las mujeres necesitamos una preparación para mejorar el autoestima. Hay un montón de factores que hacen que elijamos quedarnos al lado de una persona que nos maltrata y el desafío está en tratar de fortalecernos psicológicamente para poder decir basta, no quiero más de esto”.