Un grupo de expertos gubernamentales en sistemas armamentísticos autónomos letales abordará por primera vez en la ONU los desafíos tecnológicos, militares, éticos y legales que implican los denominados robots “asesinos”, capaces de operar sin instrucciones humanas.

 

El encuentro se desarrollará en la sede europea del organismo internacional en Ginebra, del 13 al 17 de noviembre, donde participarán varios de los 125 Estados parte de la Convención, representantes de organizaciones internacionales, de la industria y de la sociedad civil, ONG y académicos.

 

El embajador de la India ante la Conferencia de Desarme de la ONU, Amandeep Gill, que presidirá el encuentro, sostuvo hoy en conferencia de prensa que sus principales objetivos son “tener un diálogo de calidad y construir un entendimiento común respecto a la tecnología emergente del armamento autónomo letal que sirva para eliminar la confusión” en torno a estos sistemas.

 

Aunque no tiene constancia de que existan en la actualidad, el embajador aseguró que la tecnología avanza rápido y “es un buen momento para empezar a discutir este tema en el marco de Naciones Unidas”.

 

Una veintena de países solicitaron prohibir tales sistemas militares, mientras que activistas de derechos humanos advirtieron que al menos seis naciones ya están invirtiendo en este tipo de tecnologías.

 

Gill señaló al respecto que “lo fácil sería legislar desde un principio la prohibición de tales sistemas”, pero agregó: “Como actores internacionales, debemos ser responsables y tener claro sobre lo que vamos a legislar y los efectos que la normativa internacional puede tener”.

 

Según especialistas, los avances en el ámbito de la inteligencia artificial permitirán en poco tiempo crear armas, por ejemplo drones, capaces de operar de forma autónoma en el campo de batalla y de tomar sus propias decisiones sin instrucciones humanas.

 

Hace poco, más de un centenar de líderes del sector tecnológico alertaron que los denominados “robots asesinos” pueden convertirse en “armas de terror”, para ser utilizadas contra inocentes por parte de “déspotas y terroristas”.

 

El embajador indio destacó que existe un elemento sobre el que no hay voces disidentes: “Los humanos deben seguir siendo responsables de las decisiones que involucran la vida y la muerte. El verdadero desafío es distinguir entre lo que puede ser implementable o comprensible y lo que no”, concluyó.

 

Por ahora, el grupo de expertos va a centrarse en entender esos sistemas emergentes: “No queremos llegar a acuerdos que no tengan sentido dentro de cinco o seis años”, aclaró.

 

Gill adelantó que por ello la discusión se dividirá en tres ejes, para abordar el tema desde un punto de vista tecnológico, militar y ético y legal, teniendo en cuenta la legislación armamentística vigente a nivel internacional y nacional.