La palabra en tiempos de angustia


Este estado es natural en todos los seres humanos, pero en la medida en que se indeterminan los plazos de la cuarentena, crece la incomodidad que deviene del temor.

Textos. Clr Analía Cordero. Fuente. Asociación Argentina de Counselors.

¿Qué nos pasa con lo que nos está pasando?

Hace muchos días ya que estamos esperando, ansiando, temiendo por no poder reencontrarnos con cosas y personas, sin saber si estarán ahí, dónde y cómo los dejamos antes de vernos confinados. Crece la incertidumbre frente a la posibilidad de que los cambios que vienen pudieran incluir pérdidas significativas: la salud, el sustento, los seres queridos, el trabajo, entre otras tantas cosas. 

La angustia es natural en todos los seres humanos, pero en la medida en que se indeterminan los plazos de la cuarentena, crece la incomodidad que deviene del temor; y la angustia se manifiesta como un sentimiento profundo de malestar en el pensamiento, en las emociones y en el cuerpo. 

La sensación de que una amenaza nos rodea, y puede afectarnos en tantas áreas de nuestra vida, nos atenaza, nos vulnerabiliza, no puede ser otra cosa que angustiante. Es desproporcionado lo inconmensurable e impredecible del contexto, en relación a los recursos que percibimos disponibles para defendernos. 

Esta afectación obstaculiza los procesos creativos, los vinculares y muchas veces se instala, generalizando su estadía en una gran desazón.

Poner en palabras esta experiencia y cómo está siendo para nosotros atravesarla puede ser el inicio de una serie de movimientos internos e intervenciones de autocuidado. Sería la manera propicia y más propia de proveernos recursos que nos ayuden a sobrellevar los tiempos que siguen y las circunstancias que acarreen. 

Buscar que nos escuchen activamente, que puedan recibir lo que nos pasa sin juzgarlo, permitirá aceptar el sentir sin evitarlo, por lo que lo dejaría al servicio de ser considerado positivamente como lo más humano que nos está pasando. Encontrarnos enteramente con otra persona, que comprenda lo que estamos sintiendo y qué significado tiene para nosotros nos involucra en una relación de ayuda que fortalecerá nuestro modo de afrontar estos tiempos adversos. La palabra que busca la escucha encuentra el espacio de salud que la previene y promueve mejor calidad de vida.  

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