Preparar y armar el equipaje es una tarea que para muchos genera preocupación, agobio, estrés, incertidumbres y dudas con respecto a qué tipo de prendas y qué cantidad llevar.

Textos. Nadia Novillo.

 

En los meses de verano los destinos preferidos y más elegidos para tomarse vacaciones suelen ser los de playa.

Preparar y armar la valija es una tarea que para muchos genera preocupación, agobio, estrés, incertidumbres y dudas con respecto a qué tipo de prendas y qué cantidad llevar, más aún cuando una sola persona es la encargada de organizar el equipaje de toda la familia.
Resulta de mucha utilidad hacer una lista para no olvidar cosas importantes y para no caer en el error de comenzar a cargar cosas innecesarias “por las dudas”.

Es fundamental tener en cuenta la cantidad de días, el tipo de clima, qué clase de actividades o vida haremos en destino y el medio de transporte elegido, ya que si viajamos en ómnibus o avión hay determinados pesos, cantidad y tamaño de bultos permitidos, mientras que si lo hacemos en auto podemos llevar otro tipo de equipaje pero debemos limitarnos a la capacidad del baúl.

También es importante considerar si nos vamos alojar en un hotel, apart, departamento o casa para saber con qué vamos a contar en destino o si es necesario llevar, por ejemplo, ropa de cama.

El consejo para facilitar esta tarea es organizarse con tiempo, no dejarlo para último momento sino hacerlo unos días previos con tranquilidad, analizando lo que vamos a necesitar y si hace falta comprar algo. Se debe procurar que todo lo que tenemos intenciones de llevar este limpio y, en el caso de las prendas, lavadas y planchadas.

Cuando se trata del viaje de un grupo familiar, tenemos por un lado cosas que son de uso común para todos como ser artículos de perfumería, botiquín con medicamentos, dispositivos electrónicos; y por el otro, la ropa y calzado de cada integrante.

Lo ideal es armar conjuntos, elegir prendas cómodas, versátiles, en colores neutros que nos permitan la mayor posibilidad de combinaciones entre sí. Y por supuesto, incluir los básicos y clásicos de siempre.

En zonas de veraneo los protagonistas son el blanco, crudo, beige, nude y los colores claros en géneros livianos como lino, seda y bambula con detalles bordados, apliques, puntillas y encajes.
En contraposición, conviven las prendas con colores vivos, vibrantes y los estampados súper alegres y divertidos.

Para mujeres y niñas las túnicas y los vestidos en todas sus versiones -cortos, largos y camiseros- son grandes aliados ya que con una sola prenda resolvemos un outfit; incluso son prendas comodines que podemos usar para la noche, el día o la playa según combinemos con distintos tipos de accesorios como clutch, cartera, bolso o calzado.

La sugerencia en cuanto a cantidad es: por cada prenda de abajo, llevar tres prendas para arriba.


Ejemplos:

– Para un short: 1 musculosa, 1 remera manga corta, 1 camisa manga corta.

– Para un jean: 1 remera manga larga, 1 camisa manga larga, un sweater de hilo finito.

Elegir para las partes de abajo tonos neutros como ser blanco, camel, verde militar, gris, negro o simplemente jeans nos permitirá jugar con variedad de colores y estampados para las partes de arriba.

Los básicos que no pueden faltar son la camisa o campera de jeans, una campera impermeable ligera estilo rompeviento, la típica campera de plumas que es abrigada pero liviana (para días frescos y lluviosos es súper práctica, se hace chiquita y no ocupa lugar), la campera de cuero negra es un must have que completa y va genial con cualquier look.

– En cuanto a la cantidad de trajes de baño, como mínimo hay que llevar uno y como máximo tres. Sabemos que la mayoría de la mujeres llevan varios más, y es algo que no ocupa mucho lugar ni pesa, con lo cual es un permitido, no hay problema si queremos llevar uno para cada día.

– Con respecto al calzado: un par de playa, un par de día, un par deportivo, un par más arreglado de noche.

– Mismo criterio aplicamos para las carteras: un maxi bolso, mochila o bandolera para viajar, el día y la playa; y un sobre o clutch para la noche.

Todos estos ejemplos son a modo de guía y referencia que cada uno podrá adecuar según gustos, preferencias y estilos personales.

Resulta muy práctico separar y presentar todas las prendas arriba de la cama, de manera que podamos visualizar todo lo que vamos a llevar para controlar que no olvidarnos nada o no estar seleccionando una cantidad exagerada.

Es una gran equivocación elegir prendas que jamás usamos pensando que en el viaje será la oportunidad de estrenarlas, lo mismo ocurre con todo lo que comenzamos a agregar a último momento cuando entramos en el pánico de imaginar todos los “por si acaso”.

Puedo asegurarles que todo eso no lo necesitaran ni usarán y será lo que llevarán de más.

En cuanto al armado de la valija, como regla general, siempre lo más pesado va abajo y cerca de las ruedas y lo más liviano, delicado y frágil, arriba. Esto aplica tanto para bolsos como para maletas.

El mejor método es acomodar las prendas de manera vertical o al estilo fichero, paraditas, o de manera similar en rollitos, de esta forma se optimiza y maximiza el espacio.

ANTES DE UN VIAJE EN AUTO

– Verificar los tamaños de las valijas y probar como los vamos a organizar para que entre todo.

– Debemos armar un verdadero tetris al cargar el equipaje en el auto.

– La recomendación es utilizar las valijas para todas las prendas.

– Los distintos bolsos o mochilas que vamos a usar en destino para la playa, en el viaje de ida podemos destinarlos para equipaje de mano, para los artículos de perfumería, para el calzado, etc. Al ser más flexibles dan la posibilidad de ir acomodándolos y metiéndolos en los huecos y rincones.

 

ANTES DE UN VIAJE EN AVIÓN, OMNIBUS, TREN O BARCO

– Las prendas, calzado y perfumería van en la valija que se despacha.

– Controlar el peso con una balanza portátil para evitar pagar excesos de equipaje.

– El equipaje de mano o carry on debe incluir todo lo que podemos necesitar durante el viaje. Además, incluir las cosas de valor y electrónica, y mudas resumen para estar cubiertos los primeros días en caso de demora del equipaje, pérdida o extravío. Si vamos con bebés, sumar leche, mamadera, pañales, muñeco de apego y juguetes, y mudas extras.

Imprescindibles para la playa

– Trajes de baño
– Túnicas/vestidos
– Musculosa/remera y shorts
– Ojotas.
– Gafas de sol
– Sombrero o gorro
– Maxi Bolso o mochila
– Protectores solares para labios, rostro, cuerpo y cabello
– Gel o loción post solar
– Libro
– Juegos para los niños: cartas, tejo, paletas, pelota, tablas para el mar, juegos de balde, moldes, pala y rastrillo para jugar en la arena, bracitos/alitas y salvavidas para los más pequeños
– Equipo de mate
– Lona/toallón
– Silla reposera, sombrilla, lunchera, heladerita/conservadora
– Mudas de repuesto para los chicos
– Prever abrigos -campera, buzo, pashminas- para quienes les gusta quedarse a ver la caída del sol ya que en algunas zonas refresca.

 

Documentación

Personal:
– DNI
– Pasaportes/Visas
– Licencias de conducir
– Coberturas de Obra Social y asistencia médica al viajero
– Tarjetas de crédito y débito, dar aviso al banco y habilitarlas en caso de viajar al extranjero
– Permisos y autorizaciones para salir del país con los niños, en caso de que no viajen ambos padres
– Vacunas necesarias para ingresar a determinados países
– Controlar con antelación vigencias y vencimientos.

Del auto:
– Tarjeta Verde y Azul
– Comprobantes de pago de patente y seguro
– VTV: Verificación técnica vehicular es necesaria en caso de que el auto tenga más de tres años o más de 60.000 km
– Matafuegos.
– Kit de emergencias.