Lagercrantz: “La literatura es la mejor arma para cambiar el mundo”


El periodismo y la ficción fueron dos herramientas que el fallecido escritor sueco Stieg Larsson (1954-2004) utilizó para denunciar la desigualdad, el fanatismo, el racismo o los abusos a los más débiles en la sociedad sueca. Pero fue la faceta literaria la que rompió moldes y traspasó fronteras, convirtiendo la saga “Millennium” en un fenómeno editorial universal.

 

Por Raquel Miguel
dpa

 

También el continuador de la serie, David Lagercrantz (Suecia, 1962), que comparte el perfil de escritor y periodista y que continuó la trilogía con dos obras de su propia pluma, cree más en la fuerza de la literatura para combatir injusticias y cambiar el mundo, según dice en entrevista con dpa en Madrid, donde se encuentra para presentar “Millennium 5: El hombre que perseguía su sombra”.

 

“No hay nada con más capacidad para cambiar el mundo que una buena historia literaria. Vemos todos los días noticias de gente que sufre pero lo que realmente nos llega al corazón es una buena ficción”, asegura.

 

La saga “Millennium” entreteje las dos herramientas a través de uno de sus protagonistas, Mikael Blomkvist, un periodista de investigación.

 

En la quinta entrega, Blomkvist se enfrenta a los retos de adaptar la profesión a los desafíos del mundo digital al mismo tiempo que hace buen periodismo, en esta ocasión con el trasfondo de las actividades de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense y las actividades financieras de las grandes instituciones.

 

El mismo Lagercrantz está muy comprometido con el periodismo y se ha implicado en la creación de ayudas económicas a una institución que fomenta el periodismo de investigación en Suecia, cuenta. “La democracia muere sin el buen periodismo de investigación y es necesario recuperar la fe y la confianza en él”.

 

Esa fe en el periodismo le ha hecho también convertir a la protagonista de la novela, la famosa hacker Lisbeth Salander, en más periodista que nunca. “Lo que cambia la democracia es extender la información, la información de verdades. Y eso es lo que Salander quiere en esta entrega: que la verdad llegue a la gente”, adelanta.

 

Salander, que arranca este libro recluida en la unidad de máxima seguridad de una prisión por negarse a colaborar con la policía en una investigación, es un personaje que ha evolucionado también en la pluma de Lagercranz, que asegura haber sido mucho más valiente en este libro.

 

“Lisbeth se ha hecho un poco mayor, aunque siempre será joven, es un poco más oscura y más solitaria”, señala el autor, que pone énfasis en su pasado traumático e indaga en esa característica de su heroína.

En la cuarta entrega de Millenium, “Lo que no te mata te hace más fuerte”, el autor se mostró mucho más contenido, “porque estaba aterrado en fracasar en la tarea” de continuar la saga de un autor al que no conoció nunca y de cuya existencia nunca supo hasta el éxito de “Millenium”.

 

Pero tras un primer ejercicio de incorporar la obra como suya, haberse metido los personajes y la obra de Larsson “en el corazón, las vecinas y el ADN” con absoluta “pasión, fiebre y entusiasmo”, Lagercrantz escribe ahora sin mirar atrás y sin miedo. “Este libro es mucho más valiente y tiene muchas más cosas propias”.

 

¿Por ejemplo? “Una vena más melancólica mía en Mikael Blomkvist, que es ahora más reflexivo, que ha dejado de fumar y ya no toma tanto whisky sino más vino, como yo”, comenta riendo. “Personajes que desaparecen, con los que no me sentía capaz de conectar y otros nuevos. Y una tensión más basada en el enigma que la violencia cruda, que no me interesa. Siempre pierdo en las peleas”, ríe.

 

Sin embargo, conserva esa esencia de denuncia social y política que retrataron el desmantelamiento del mito de las sociedades nórdicas y que para muchos explica el éxito mundial de una serie publicada en 50 países, con más de 89 lectores en todo el mundo y adaptaciones a la gran pantalla, tanto en versión sueca como en remake estadounidense.

 

Desigualdad, fanatismo, xenofobia, racismo, el maltrato a las mujeres, la connivencia entre el poder político y económico, los atentados a la libertad personal o la crisis del periodismo fueron las grandes denuncias que guiaron las tres primeras obras de Larsson y que continuó Lagercrantz en la cuarta y también en esta quinta, en la que se centra en la denuncia a la intolerancia y en el pasado oscuro de la sociedad sueca.

 

La indagación en los traumas del pasado de Salander le sirven al autor para denunciar experimentos realizados con minorías étnicas y también para insistir en el leit motiv de la saga: el derecho de la mujer a la igualdad.

 

En este debate, el autor incorpora un nuevo aspecto: la situación de la mujer musulmana, en la figura de Faria Kazi, una joven de Bangladesh que se convierte en la protegida de Salander en prisión, donde sufre los abusos de Benito Anderssen, una asesina que lidera la banda más peligrosa del centro.

 

“El islam es un tema que me interesa mucho y en el que he profundizado mucho”, cuenta el autor, que ha publicado también una investigación sobre los crímenes de honor en Suecia. Sin embargo, también le preocupa la islamofobia en una sociedad que ha acogido a muchos refugiados de diversa procedencia.

 

“Lo importante es no generalizar, juzgar o condenar a toda una población por lo que hace un grupo reducido de individuos”, dice en relación al terrorismo islamistas.

 

“La gran mayoría de inmigrantes han realizado y siguen realizando una contribución muy importante a Suecia”, que gracias a ello se ha convertido en un país “más rico y creativo”.

 

Sin embargo, hay que saber gestionar los problemas que se están generando al mismo tiempo: “La segregación social y el aumento de la tensión que ha nutrido a una extrema derecha en Suecia que linda con el fascismo”, advierte.

 

Una sociedad llena de desafíos que hace más necesario que nunca la continuación de una saga: habrá una sexta entrega de “Millenium” y ese será su final como autor de la serie, asegura. “Pero nunca digo nunca jamás”.

 

Previo Hackearon el programa de optimización CCleaner y más de 2 millones de usuarios fueron afectados
Siguiente La revista Rolling Stone, a la venta