Ángeles Deló lleva la música como estandarte en su corazón. El amor por su tierra -San Justo- y sus raíces se plasman en esta entrevista y en su último disco, “Mi paso por el litoral”.

 

Textos: Romina Santopietro. Fotos: Pablo Aguirre y gentileza y Darío Traffano.

La joven santafesina -oriunda de San Justo-, Ángeles Deló desde muy pequeña se enamoró de la música. Comenzó integrando el coro de su escuela y más tarde se animó como solista.

 

Casi jugando inició su camino, en un concurso de canto donde un amigo de la familia, un abuelo postizo, la anotó y ella prometió presentarse. Y casi sin pensar, subió al escenario y se robó la atención de la gente. Recuerda ese como su primer aplauso, y el nacimiento de su idilio con el público. Por supuesto, también ganó el concurso. Tenía 13 años.

 

Dueña de una voz dulce y melodiosa, a los 15 años grabó su primer disco “Volar lejos”, que le permitió presentarse en sociedad, no sólo en Argentina sino también en México y Perú.

 

A los 18 años, presentó su segundo material discográfico “Ensayando caminos”. En 2013, comenzó a recorrer las peñas de Cosquín con gran aceptación de los medios y del público durante las nueve lunas del Festival.

 

En diciembre de 2013, a sus 21 años, salió a la venta su tercer disco, el primero del género folclórico en su haber, “Así me declaro yo”, el cual se presentó oficialmente durante el Festival Nacional de Folclore de Cosquín 2014.

 

En 2016 presentó “Mi paso por el Litoral”. Este disco fue para Ángeles una búsqueda personal en su interior musical, que demandó meses de estudio y aprendizaje, para poder transmitir la particularidad del litoral.

 

“En mi casa hay un video donde me persiguen con la cámara, cosa que a mí me encantaba, donde yo decía que iba a ser cantora y compositora. ¡Tenía dos años!”, cuenta Ángeles, con una enorme sonrisa, dando inicio a la charla. “Para Navidad me habían regalado una guitarra rosada con un micrófono, así que cantaba jugando. Una de las cosas que vino conmigo a la Tierra fue la música. Nos mandaron juntas, así que no se nos puede separar”.

 

“Cada vez que me subo a un escenario me siento libre, muy feliz. Algo que yo destaco siempre de mi ‘camino cantor’, como lo llamo, es que siempre me divierto. Ahora tengo más responsabilidades, pero siempre disfruto de lo que hago”.

La fuerza de las raíces

 

Ángeles quiere crecer y evolucionar en lo que es el género del folclore, que lo define como parte de su identidad, y de sus raíces.

 

“Yo soy del Portón del Norte, de San Justo. Y aunque ya hace 6 años que vivo en Santa Fe, extraño mucho mi ‘cunita’”, se explaya. Su sonrisa brilla más cuando habla de su lugar en el mundo. Ángeles se afincó en nuestra ciudad para tomar clases, perfeccionarse y cultivar su talento natural. “Llevo con mucho amor la bandera de mi San Justo. Y aunque dicen que nadie es profeta en su tierra, yo siento el cariño de mi gente”.

 

“En este disco me animé a plasmar mis letras. Yo ya escribía, pero recién hace dos años incorporé mis canciones. Y sigo soñando, pensando qué más puedo hacer, hacia dónde puedo ir”, confiesa Ángeles.

La travesía litoraleña

 

“Este disco, ‘Mi paso por el litoral’ es un disco que me cuesta dejar. Con el disco anterior se me fueron abriendo puertas, pero éste es el disco de mi vida. Porque me llevó a lugares que yo no creí que iba a llegar. Por ejemplo, llegamos hasta Los Alonsitos, y estuvimos en su peña ¡dos años consecutivos! Y eso que ellos no repiten artistas… Me abrió muchas puertas. Con este disco también llegamos a la fiesta chayera de Sergio Galleguillo, que fue un sueño pendiente para mí, y que no conseguía materializar. Y este año se concretó”, cuenta entusiasmada.

 

Su enorme sonrisa es una constante durante toda la entrevista. Su calidez y simpatía brillan todo el tiempo, y más aún sobre el escenario.

 

“También las redes sociales te conectas con gente que vos ni siquiera imaginás. Y también por esos medios llegan invitaciones para festivales en otras provincias”.

 

“Presentar mi disco aquí, en el Centro Cultural, fue uno de los primeros sueños que cumplí. Cuando veía los afiches en la calle de las presentaciones de los artistas, ni siquiera imaginaba que un día yo iba a estar sobre ese escenario. Y ese fue el lanzamiento, así empezó…”, recuerda Ángeles con emoción.

 

Tras los pasos de grandes referentes

 

“Todos los caminos que transité, con sus cosas buenas y sus cosas malas, me han hecho la que soy hoy. Si no conociera el sacrificio, no podría disfrutar y valorar las cosas lindas que me pasan”.

 

Ángeles responde sin titubeos a la pregunta sobre quiénes son sus referentes en la música. Y aunque son nombres fuertes por su trayectoria musical, ella también los destaca por sus valores humanos.

 

“¡Tengo muchos! Primero, Orlando Veracruz, que yo le tenía un poco de miedo, porque retaba a todos. A mí nunca me retó, siempre me trató con amor, como a una nieta. Es una persona a quien admiro mucho y le tengo mucho cariño. Y sí es un gran referente, porque él lleva a Santa Fe a todos lados. El segundo es Oscar Palavecino, el Chaqueño, porque salió de un lugar muy inhóspito, de mucha pobreza, y es quien es hoy, pero jamás se olvidó de su origen. Esto es lo que admiro, llegar a ser alguien, pero sin olvidarse de dónde se viene. Y el tercero es Mario Bofill. Yo lo conocí en el festival de doma de mi pueblo, cantando ‘Estudiante del interior’, y sentí que me cantaba a mí. De hecho, la incluí en mi repertorio y me emociona cantarla. Él es un referente enorme para los correntinos y también para mí”, resume. “También escucho mucho a la Negra Sosa. Ella se dio el gusto de grabar con artistas de otros géneros, expandió los límites del folclore. Cuando busco sueños nuevos, o estoy un poco bajón, los escucho a ellos. A los artistas que hicieron que mis sentimientos se movilicen”.

 

Se empieza por un sueño

 

La joven cantautora lleva cumplido un cúmulo de sueños. ¿Piensa detenerse ahí? ¡Claro que no! “Hace unos días le decía a mi mamá que por algún lado hay que empezar, y yo arranco por ahí, por los sueños. Inicié este camino soñando”, afirma, categórica.

 

 

Uno de esos sueños fue compartir escenario con el Chaqueño, nada menos que en el Luna Park. “Sentir el respeto, el cariño y la empatía tanto de él como de su público, es algo inmenso. Yo quería cantar con él, pero no me imaginé que iba a ser n vivo y frente a 25 mil personas”.

 

“Para que las cosas se den primero hay que creer en uno, segundo, ponerle buena onda y tercero nunca dejar de soñar”, cierra Ángeles.