Las disputas entre el equipo médico responsable de una operación en un quirófano son más comunes cuando los profesionales son del mismo sexo, principalmente hombres, indicó un equipo de psicólogos en la revista Proceedings.

Además la mayor parte de las veces los conflictos parten de personas con más poder o autoridad. Según los investigadores, surgen más conflictos cuando el cirujano es un hombre y el equipo en quirófano es en su mayoría masculino.

El equipo de investigadores de Laura Jones, de la Universidad Emory de Atlanta, observó entre 2014 y 2016 el comportamiento durante 200 operaciones.

“Las secuencias de cooperación (59,0 por ciento) fueron más frecuentes que las secuencias de conflicto (2,8 por ciento)”, escriben los investigadores.

En total registraron 6.348 comunicaciones espontáneas de contenido no técnico. Otros temas que trataban durante las operaciones se referían a su vida privada, a acontecimientos de actualidad o a la cultura popular.

Los investigadores observaron más de cerca los conflictos. El 98 por ciento de ellos fueron de menor relevancia, como interrupciones verbales o que alguien se mostrara reacio a hablar.

“En base a lo que sabemos de otras especies y de la antropología humana, las rivalidades y los conflictos son más típicos entre los individuos de un mismo sexo que entre sexos”, explica Jones.

El estatus juega un papel importante: en el 80 por ciento de todos los conflictos, la persona que lo empezó tenía un estatus superior y en dos tercios de los casos el conflicto lo inició el cirujano principal. La jerarquía dentro del quirófano es la siguiente: cirujano principal, cirujano asistente, anestesista, personal de enfermería.

“Nuestros resultados muestran que la sala de operaciones es un microcosmos de tendencias sociales típicas de los primates”, dice Frans de Waal, de la Universidad Emory, que ayudó en el estudio.

El objetivo era utilizar las técnicas y los conceptos de la biología evolutiva para entender cómo se comportan entre sí las personas en el quirófano.

En resumen, además del aspecto social relacionado con la psicología humana, se tiene en cuenta el largo desarrollo del hombre como primate social. La imposición de determinadas reglas podría ayudar a mejorar el nivel de cooperación en la sala de operaciones, concluyen.