A su corta edad, Millie Bobby Brown y Saoirse Ronan traspasan la pantalla con sus excelsas actuaciones y se destacan en cuanta red carpet pisan. Dos nóveles intérpretes susceptibles de convertirse en mitos.

 

Textos: Georgina Lacube

Se la compara con Judy Garland por sus tempranos comienzos en la actuación, con Meryl Streep por la calidad de su interpretación, y con una reencarnación de Tom Cruise hecha niña por su dominio frente a la cámara. Nos referimos a Millie Bobby Brown. La actriz española de cuna (nació en Marbella), británica de familia y estadounidense de crianza que ya es todo un fenómeno artístico, mediático y fashion con apenas 14 años.

Fue su padre (Robert), figura capital en su existencia, quien la acercó a la interpretación inscribiéndola en una escuela en donde la pequeña Millie (quien tenía solo 7 años), desarrolló sus habilidades de actuación, baile y canto. Fue ahí donde la descubrió un cazatalentos, quien le aconsejó viajar a Hollywood. Así lo hizo, y en el 2013 obtuvo su primer gran papel en la serie dramático-fantasiosa “Once Upon a Time in Wonderland” de la cadena de televisión ABC donde adoptó el rol de la joven Alicia (la secuela se basa en el cuento Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll.). Al año siguiente, dio un paso más al consagrarse como protagonista de la serie de suspenso Intruders; más tarde lo hizo para NCIS (una serie de televisión de la cadena estadounidense CBS, que trataba sobre un equipo de agentes especiales del Servicio de Investigación Criminal de la Marina de los Estados Unidos), asumiendo el rol de una niña sociópata llamada Rachel Barnes; en 2015 interpretó a Lizzie en la serie cómica Modern Family, y en Grey’s Anatomy (narra el día a día de los cirujanos de un ficticio hospital de Seattle), desempeñó el personaje de Ruby.

Siempre al amparo de la pantalla chica, su gran momento llegó en el 2016 con Stranger Things, una de las series más vistas de Netflix, escrita y dirigida por los hermanos Matt y Ross Duffer. En la historia, con claras referencias a los filmes de los años 80 de Steven Spielberg, John Carpenter, Stephen King, Rob Reiner y George Lucas, Millie interpreta a Eleven (Once en español), una niña fugitiva y con poderes telequinéticos que ayuda a salvar a un chico desaparecido por fuerzas “del mal”. Por su actuación y su increíble look ochentoso, transformó al personaje en todo un ícono de la cultura pop. Asimismo, Brown fue nominada a premios de prestigio, entre ellos los Premios SAG a mejor actriz en una serie dramática, y a los Emmy como mejor actriz de reparto en una serie de drama (convirtiéndose en la actriz más joven en lograrlo); y ganó el galardón de los Premios Saturn a mejor actriz joven en una serie de televisión en 2017.

 

Ni lerda ni perezosa la industria de la moda se fijó en ella, y en enero del 2017 Millie Bobby Brown debutó como modelo de la campaña By Appointment de Calvin Klein. El responsable de convocarla fue el flamante director creativo de esa firma americana, nada menos que el talentoso diseñador belga Raf Simons (ex Dior), quien quiso celebrar “a las mujeres americanas y la moda americana” con esta propuesta que reflejó el minimalismo más característico de la marca.

 

Así las cosas, al mes siguiente Millie firmó contrato con la agencia IMG Models, al tiempo que su agente de prensa anunciaba que desempeñaría un papel protagonista en la película Godzilla: King of the Monsters, cuyo estreno está previsto para el 2019. ¿El plus? En mayo del año pasado, Millie pasó por Argentina como toda una estrella de rock. Participó del panel de la Convención Argentina Comic-Con, que reúne unas 80 mil personas cada año. Y algunos fans pagaron $ 1.200 por una selfie y un saludo con ella. Como era de esperarse, el público local estalló apenas la protagonista de Stranger Things se hizo presente en el escenario con un look de cowgirl. Y quien con un simple “¡¡Hola, Argentina!!” desató una euforia propia de recital.

Irlandesa talentosa

 

Igual de multipremiada, sagaz y emergente es Saoirse Ronan, la actriz irlandesa de 24 años, hija del también actor Paul Ronan, que brilla tanto en la pantalla grande como en la mejores alfombras rojas del mundo. Sus interpretaciones en filmes como “Brooklyn” (que ya le valió una nominación al Oscar) o “El gran hotel Budapest” atrajeron la atención de la crítica y ahora confirma las expectativas de cara a los próximos Oscar. Es que esta musa indie que enamora a Hollywood, está nominada a mejor actriz por “Lady Bird”, de la directora Greta Gerwig. En el film, interpreta brillantemente a una joven adolescente que busca encontrar su propio camino y abandonar los suburbios de Sacramento (California), para conseguir una mejor vida en la costa Este, cerca de la cultura cosmopolita y las universidades de Ivy League. Saoirse tiene acné y no dudó en mostrarlo en este film. ‘”Sentí que era una gran oportunidad para enseñarle a la gente lo que realmente es tener esa edad. ¡Porque la mayoría de los jóvenes no tiene una piel increíble! Y no creo que sea algo que se vea mucho. Al crecer, muchas de las adolescentes que veía en las películas y los programas de televisión estaban interpretadas por actrices de 30 años con muy buena piel. Espero que esto ayude a los jóvenes —y a cualquiera que tenga problemas con su piel— a conectar con el personaje”, declaró a la prensa quien además recibió tres nominaciones a los premios BAFTA, dos Premios Globos de Oro, dos Premios del Sindicato de Actores y un Premio Satellite a la mejor actriz.

En su filmografía hay películas tan taquilleras como la comedia romántica “El novio de mi Madre” (2007), como otras de culto: “City of Ember” (2008), “Desde mi Cielo” (2009), “Hanna” (2011), “Camino a la libertad” (2010) y “La huésped” (2013).

 

Por supuesto, además de brillar en el cine, también lo hace en la alfombra roja. Sus looks son un soplo de aire fresco y siempre sabe cómo sorprender y acertar. No tiene miedo a experimentar con distintos colores y cortes, como lo demostró este año en el almuerzo de los nominados al Oscar, cita en la que se presentó con un regio vestido naranja con abertura en el pecho de Cushnie et Ochs (marca creada en el 2009 por Carly Cushnie y Michelle Ochs que enamora a las estrellas con su minimalismo sensual).

Entretanto, en los Critic’s Choice Awards rompió la sobriedad de un vestido largo cuajado de lentejuelas nude gracias a los labios de inspiración gótica y melena suelta. Una oda al Hollywood dorado reinterpretado en clave millennial. Michael Kors firmó el vestido.

 

En los Globos de Oro 2018, en los que logró hacerse con el premio a mejor actriz por “Lady Bird”, Saoirse Ronan se sumó al negro que monopolizó la alfombra roja (para luchar contra el acoso sexual de forma simbólica) con un diseño asimétrico de Atelier Versace que le sentaba como un guante. También se la ha visto ataviada con modelos de Calvin Klein, Chanel y de la diseñadora catalana Teresa Helbig.

 

Como era de esperarse, su rostro es frecuente en prestigiosas revistas internacionales: Time, W Magazine, People y Dazed son sólo algunos ejemplos. Un mérito.