Se pensó que nunca lograrían salir de la década de los noventa y que los millennials jamás les darían una nueva oportunidad. Sin embargo, las zapatillas estrafalarias y retro vuelven a invadir las pasarelas y el street style.

 

Soledad Vittori

Aunque muchos no lo crean, el calzado es un significante poderoso. Así lo determina un estudio de la Universidad de Kansas, el cual explica que gracias a los zapatos se puede adivinar el 90% de las características de una persona que no se conoce de nada. El equipo de psicólogos encargados de la investigación determinó que los zapatos sirven para un propósito práctico y también para dar señales no verbales como mensajes simbólicos.

 

En relación a esta cuestión, la profesora Ángela Bahns, asistente de psicología en la Universidad de Wellesley, declaró que la apariencia poco impoluta de un calzado no implica una mera negligencia. En su investigación logró descubrir que tener zapatos limpios y ordenados tiende a correlacionarse con una persona que está ansiosa o que es políticamente conservadora. Mientras que, la opción de usar zapatos sucios en la pista de aterrizaje podría ser una forma de retratar a una persona relajada, tranquila o que es políticamente liberal.

 

Y, en este juego de analizar calzados, aparece el boom de esta temporada: las zapatillas sucias de tu padre. Una línea de zapatos deportivos sucios, que a pesar de ser nuevos, aparentan haber sido usados durante semanas gracias a sus manchas y al efecto gastado.

Ancladas en una silueta retro que se ejecuta sobre una entresuela desarrollada y voluminosa, esta línea se encuentra marcada por divertidas texturas e historias del color. De apariencia sumamente aparatosa, las influencers las aman por su comodidad y las contrastan con looks sofisticados o con prendas que se imponen con fuerza como los tapados oversize y los sobres de mano.

 

El precursor de esta tendencia fue Demna Gvasalia, director creativo de Balenciaga y de su propia firma Vetements. El cual, abrazó esta corriente y la llevó a su punto máximo. En la primera entidad, con su línea “Triple S” escandalosamente diseñada y presentada en una gama de estridentes colores. Modelo que parecía recién salido de un cómic anime del año 2000 y que se agotó a los pocos días de su lanzamiento.

 

El mismo éxito tuvo Vetements x Reebok Instapump Fury, dos marcas con orígenes distintos que se unieron para brindar una serie de calzados con mucho estilo que dejan a la vista que cuando grandes firmas se conectan pueden surgir cosas impresionantes.

 

Luego de ellas, aparecieron otras compañías que implementaron modelos similares con su propia impronta como: Gucci, Louis Vuitton, Ganni, Prada, entre otros.

 

El término “Ugly Trainers” se ha convertido en el vocablo especializado que la industria de la moda empleó para referirse a esta tendencia en auge. Cuyo perfil, está repleto de elementos que gritan a los cuatro vientos “mirame‘.

 

La era de Instagram ha contribuido a que esta corriente se imponga con fuerza. La búsqueda de la diferenciación y la originalidad ha acelerado la caducidad de lo clásico, hasta el punto de que lo universalmente bello o conservador se ve aburrido.

 

La tendencia de las Ugly Trainers corresponde, en gran medida, a lo complicado que resulta hoy en día llamar la atención. En la era de la sobreinformación detener la mirada en algún elemento en particular tiende a ser difícil si realmente no cambia los cánones establecidos e impacta de manera inesperada. En el mundo del calzado particularmente, se ha tratado de romper con la tendencia minimalista y ligera que la mayoría de marcas deportivas establecieron hace algún tiempo por el confort como bandera.