Cada vez a más temprana edad se despierta en los más chicos el interés por la plástica, las letras y la música. Qué hay detrás de este fenómeno que crece en nuestra ciudad.

 

Textos. Renata Gilli Faudín. Fotos. Gentileza del Taller de Arte de la Arq. Dolores Giménez Corte.

Desde hace unos años, el arte está cada vez más presente en las manifestaciones de los jóvenes. En nuestra ciudad esta tendencia se siente de manera importante. Este actual interés se ha duplicado muchísimo y se nota en la juventud, que cada día está más ávida por la plástica, las letras y la música.

 

Lo que más se destaca es el campo de la plástica, tanto la pintura como la escultura son las disciplinas elegidas por los jóvenes para manifestar sus sentimientos y la conformidad o no con la época en que están viviendo. Los chicos están teniendo una alta participación, desde muy temprano, en las exposiciones y galerías de arte, además no sólo son visitantes sino también grandes expositores.

Ya desde los jardines de infantes se puede observar esta tendencia, los maestros de plástica llevan a los niños a los museos y los inducen, de a poco y de manera didáctica, en los primeros pasos en la pintura y escultura.

 

Según el artista plástico y escultor Roberto Favaretto Forner: “esto lleva a que se note una soltura cada vez mayor en los estudiantes y apertura al arte en general”.

 

Lo que llama la atención, y cada vez con más frecuencia, es la cantidad de jóvenes que optan por realizar sus estudios secundarios y terciarios en la escuela de arte.

En este momento se está estimulando de gran manera la presentación de obras, ya sea desde la participación en concursos y bienales. En nuestra ciudad la Bienal de la UNL, que se desarrolla cada dos años, es una de las más importantes a nivel país, y abarca gran diversidad de categorías en distintas edades.

 

Acompañan el desarrollo artístico en crecimiento el gran aporte los organismos tanto públicos como los privados, generando sectores para muestras, entregando premios adquisición, becas y cursos.

 

El mercado del arte llama a que haya cada vez mayor cantidad de espacios y pequeñas galerías destinadas a recepcionar las obras de los jóvenes artistas, puesto que también hay demanda de compradores de autores aún en proceso de ser conocidos.