Con apenas 19 años, 1,67 de altura y un apellido que le permitió entrar por la puerta grande, Lottie Moss, la hermanastra de Kate, ya juega en las primeras ligas de la moda.

Textos. Georgina Lacube.

El 1 de julio de 2011 la modelo inglesa Kate Moss y el guitarrista Jamie Hince protagonizaron la que fue una de las bodas del año por aquel entonces. Por supuesto, estuvieron acompañados de familiares, como la hija de la top model, Lila Grace, y amigos muy vip, como su colega Naomi Campbell o la diseñadora Stella McCartney. Sin embargo, pese a la cantidad de celebridades presentes, una jovencita de rasgos delicados y frágiles, con una cabellera rubia y piel pálida acaparó la atención de la prensa. Como era de esperarse, enseguida su nombre se dio a la luz, provocando que los cazatalentos de la industria volcaran sus ojos en ella. Esa niña de apenas 13 años, que ese día oficiaba de dama de honor, era Lottie Moss, nada menos que la hermana menor de Kate, fruto del segundo matrimonio entre Peter Moss y su actual esposa Iger. Ese fue un momento bisagra para Charlotte (tal su nombre en la partida de nacimiento), quien a su corta edad, dejaba de ser una adolescente anónima para convertirse en una cotizada manequin. O, lo que es mejor aún, perfilarse como la heredera del legado fashionista de su icónica hermana, un título que hasta ahora ostentaba otra rebelde y poco convencional modelo inglesa: Cara Delevingne. Eso sí, un beneficio que le durará hasta que la heredera natural, Lily Grace, que actualmente tiene 14 años, decida seguir los pasos de su madre.

Si bien no tardaron en lloverle propuestas laborales, los padres de Lottie le pidieron prudencia y sobre todo que terminara sus estudios. Cumplido este mandato, a los 16 años firmaba un contrato con la agencia de modelos Storm Model Management, cuya propietaria, Sarah Doukas, fue la que descubrió a Kate Moss en 1988 en el aeropuerto Kennedy de Nueva York, justo antes de tomar un vuelo de regreso a Londres tras pasar unas vacaciones en las Bahamas. En ese entonces, Kate apenas tenía 14 años, y aunque al principio su figura no gustaba a las firmas (por su extrema delgadez), fue la persistencia de la propietaria de la agencia la que la erigió en ese top-model que conquistó las campañas de los años noventa.

 

Astuta como pocas, Doukas se propuso a hacer lo mismo con Lottie, amén de sus 1,67 centímetros de altura, un valor poco tradicional para subirse a las pasarelas más renombradas del mundo. Pese a esto, a los pocos días de su fichaje y coincidiendo con el 40º cumpleaños de Kate, la joven debutó como modelo posando en un reportaje titulado From Lottie with love para la prestigiosa revista Dazed and Confused ; y semanas después para Vogue Teen.

 

En julio de 2014 se preparó para un gran desafío: protagonizar una campaña para Calvin Klein, la misma firma que lanzó a Kate al estrellato en 1992 y que recibió muchas críticas por la mala influencia que podía suponer una modelo tan delgada. Esta vez, el objetivo de la propuesta tenía un punto nostálgico: recordar la imagen de Kate con 18 años. En pos de emular aquella emblemática gráfica, las fotos también se hicieron en blanco y negro, y con el fotógrafo Michael Avedon, nieto del maestro Richard Avedon, que dijo: “Lottie representa verdaderamente la esencia de la chica Calvin Klein: inocencia intrigante combinada con belleza en estado puro”.

A partir de allí, su agenda estuvo completa. Red Valentino (la segunda línea más elegante de la firma italiana) ese mismo año también la eligió como la cara de su sello, y al año siguiente participó en el desfile de Sonia Rykiel durante la semana de la moda de París. Además, en la revista Vogue integró una sesión de fotos con otras hermanas famosas, tales como Bella Hadid y Kylie Jenner, y fue tapa de la edición holandesa de L’Officiel (la revista de moda, belleza, tendencias y cultura más antigua de Europa) donde posó para el cantante y fotógrafo Bryan Adams. La revista se publica en tres versiones diferentes, en las cuales la joven modelo lució modelos de Gucci, Prada y Dior para una entrevista en la que aseguró que no siente presión por apellidarse Moss y que no depende de la fama de su hermana. “Soy quien soy y hago lo que quiero, como modelo o cualquier otra cosa”, afirma. “Kate es otra persona distinta. Ha llegado la hora de contar mi propia historia”.

 

Al poco tiempo logró que la firma de bolsos de lujo Botkier la contratara para su campaña primavera-verano 2016/17, y hasta se paseó con éxito por la pasarela en la presentación de la colección Métiers d’Art de Chanel en el hotel Ritz de Paris. Sumado a esto, la maison francesa (una férrea promotora de la generación millenialls), no vaciló a la hora de contratarla para su campaña de gafas de sol de su línea Chanel eyewear, relevando, nada más y nada menos, que a Willow Smith (la hija del actor Will Smith) y Lily-Rose Depp (hija de Johnny). Fotografiada por el mismo Karl Lagerfeld, Lottie Moss posa con un beauty look natural, un vestido color nude y anteojos XXL que remiten a los años ‘60.

 

Su última gran conquista ha sido la portada de Vogue París (Mayo, 2016) junto a Lucky Blue (el modelo americano que arrasa en las pasarelas y redes sociales), enfundada en un vestido de pailletes diseñado por Hedi Slimane para Saint Laurent y capturada por el objetivo de Mario Testino. Un cóctel de ingredientes explosivo, tanto como pisar la alfombra roja de Cannes junto a Kate Moss y protagonizar uno de esos momentos épicos que todos recordaremos: enfundadas en sendos vestidos rojos, confundidas a su paso y creando uno de los tándem más bellos y evocadores de esta 69° edición.

 

A sus 19 años, Lottie Moss lleva tres años en la moda, y muchos ya se preguntan cuál es su futuro en la industria. Si bien tiene fotogenia, belleza y un aspecto mucho más saludable que el de Kate, los expertos sostienen que le falta altura y esa imagen única que distingue a su hermana y las grandes tops. Si se convertirá en un mito o no, solo el tiempo lo dirá…

 

ESTILO MINI-MOSS

 

Aunque sus detractores dicen que no tiene el estilo de Kate, ese look seventies con claros toques rockeros que la han convertido en una de las mujeres más copiadas del planeta, Lottie tiene un estilo muy personal que concuerda con el de cualquier teenager británica.

 

Relajada, juvenil y femenina, articula cada uno de sus looks en torno a una variedad de vestidos que pueden incluir géneros metalizados, escotes profundos y cuello halter con largo a media pierna o a la rodilla, tanto en el streetwear como en las ocasiones importantes. A diferencia de su famosa hermana mayor, cuyo estilo boho-rockero admite habitualmente botas y borceguíes, Lottie adora los tacos altos y terminar cada uno de sus estilismos con una melena bien elaborada. En tanto, en raras ocasiones se la ha visto enfundada en unos chupines (como sí lo hace Kate), pero en sus genes se nota algo de ese estilo rockero cuando en algunas situaciones combina un delicado vestido con una chaqueta de cuero. Otra coincidencia es que ambas eligen abrigarse con tapados de piel a la hora de asistir a un cóctel, por ejemplo.

 

Finalmente, a la hora de apostar por un estilo bien arriesgado, no tiene reparos en combinar un crop-top festoneado con una minifalda haciendo juego y un sobrevestido transparente de color rosa pálido con gafas de sol espejadas en oro rosa.