Existe una tendencia a que desde su infancia, una importante mayoría de los seres humanos comiencen la búsqueda de los caminos que al transitarlos le sean aptos para manifestar sus inquietudes artísticas, aunque muchas veces, y en nombre del mandato que ejercen en sus vidas mayores y educadores, harán lo suyo para que obstaculizando ese transitar, dichas inquietudes lejos de potenciarse, se debiliten.

Textos: Enrique Madeo.

 

Confirmando esa tendencia y superando las maniobras tendientes a disuadirlo, Chico Buarque desde niño logró desarrollarse como un entusiasta aficionado al arte, en especial a la lectura y con una marcada vocación musical, donde influyeron los grandes maestros de la música del Brasil de los fines de los años cincuenta, en especial Joao Gilberto.

 

Ya en su adolescencia y en su querido Río de Janeiro Buarque se incorporó a circuitos del ambiente artístico, en los cuales comenzó a destacarse más allá de su talento musical, por su marcada inclinación hacia la literatura y la dramaturgia.

 

A diez años de la grabación de su primer disco, llegó el lanzamiento de una de sus obras más logradas: “Meus caros amigos”. En ella emerge en plenitud su perfil y fusionando su música con la literatura, el teatro y el cine, se muestra como un artista en plenitud.

 

Desde “O Que será”, su apertura hasta “Meu caro amigo”, su cierre, el disco logra generar un ambiente fresco y a la vez expectante, en el cual hay espacio para todo aquello que una obra artística pretende: ritmo, melodía, letra. En su formato original de vinilo Buarque interpreta junto a Milton “Nascimento o que será”, Buarque lo compuso junto a Francis Hime, un músico de sólida formación académica, siendo junto a él coautor de “Pasaredo” y “La Novia de la Ciudad”, temas que compusieron para el film de Alex Vianny “La novia de la ciudad” y “Meu caro amigo”, en homenaje a augusto Boal, dramaturgo que se encontraba exiliado en Lisboa y con quien oportunamente compusiera “Mujeres de Atenas”, tema para Lisa, la Mujer Libertadora, obra del mismísimo Boal.

 

Además, “Ve a trabajar, vagabundo” para la película del mismo nombre, del director Hugo Carvana y “Basta un día” para la obra “Gota de Agua”, que compusiera junto a Paulo Puentes, le pertenecen en letra y música.

 

No es un detalle menor que Chico Buarque haya direccionado su mensaje artístico con una tan bella como inteligente trama en la cual las palabras jueguen brindando al oyente opciones interpretativas que no solo resultan capaces de enriquecer las historias, sino que además resultaron aptas para eludir a la censura imperante en el Brasil por aquellas épocas.

 

Sin embargo, y con esa humildad que siempre lo caracterizó, Buarque confesó haber perdido la batalla contra la censura, toda vez que al escribir, no lo hacía con placer sino con rabia, y el escribir con rabia siempre le quita belleza al mensaje.

 

“Meus caros amigos” da la impresión de ser un muestrario de canciones compuestas para ser escuchadas donde el orden no tiene que ver con una formación preconcebida, sino quizás, con la idea de escucharlas en libertad.