Brillos, pasión y barroca camisa con volados: Meat Loaf no hace nada a medias. Desde que el músico de Texas se hizo famoso en 1977 con su álbum “Bat Out of Hell”, su carrera es una montaña rusa de altos y bajos, éxitos y problemas con las drogas, quiebres y rumores de retirada.

 

Por Christina Horsten
dpa

 

Pero con su más reciente álbum “Braver Than We Are” y la respectiva gira el año pasado, el cantante de voz poderosa demostró que sigue estando en forma a sus 70 años, que celebrará el próximo miércoles 27 de septiembre.

 

Por el momento no hay fechas para un nuevo tour, señaló el músico hace un tiempo. “Hay una idea para un show, pero por el momento estamos analizando las opciones”.

 

Sin embargo, su estado de salud ha dado pie a preocupaciones y especulaciones. A mediados de 2016 por ejemplo, Meat Loaf se derrumbó en medio de un concierto en Edmonton, Canadá, cuando interpretaba su ya clásico hit “I’d Do Anything For Love”.

 

“Fue mi culpa, porque habíamos dado 17 ó 18 espectáculos, después tres semanas de pausa y otros 17”, aseguró el cantante hace poco a Entertainment Weekly. “Estaba exhausto, ya no tengo 32 años”.

 

Meat Loaf nació como Marvin Lee Aday en Dallas, Texas, de un padre policía y una madre profesora. Debido a su tendencia al sobrepeso, ya siendo niño, su padre lo llamaba “Meat” (carne, “porque era un bebé muy rojo”) y en el equipo de fútbol americano de su colegio secundario el sobrenombre evolucionó a Meat Loaf (pastel de carne).

 

Con 20 años se mudó a Los Angeles, hizo audiciones para papeles en musicales y fue contratado para “Hair” y “The Rocky Horror Show”.

 

Durante los ensayos para el musical “More Than You Deserve” conoció en 1974 al autor, compositor y productor musical Jim Steinman y en los años siguientes ambos produjeron juntos el álbum “Bat Out Of Hell” (1977), que vendió más de 50 millones de copias en todo el mundo.

 

Sin embargo, en la gira mundial posterior el coloso del rock arruinó su voz de cuatro octavas y se hundió en depresiones y consumo de alcohol.

 

Sus mánagers lo demandaron, entró en bancarrota y también se rompió su amistad con Steinman. Los siguientes discos no tuvieron el mismo éxito.

Pero Meat Loaf consiguió reponerse y a principios de los años 90 se reconcilió con Steinman y produjo junto con él el álbum “Bat Out Of Hell II: Back Into Hell” (1993), que fue uno de los regresos más grandes de la historia de la música.

 

Como su sueño siempre era más bien ser actor que cantante, obtuvo también papeles en películas como “Wayne’s World” y “Fight Club”, así como en series de televisión como “House” y “Monk”.

 

“La regla para cada uno de mis discos, en realidad la regla que rige toda mi vida es siempre la misma -aseguró cierta vez-: ‘Un día miraremos atrás… y nos reiremos’”.

 

Para él lo principal es siempre aprender. “Cada vez que piso un escenario aprendo algo. Cada vez que grabo un álbum o una canción. Aprendo algo sobre mi voz, sobre interpretación. Lo que me impulsa es aprender”.