Todos hablan sobre la serie recientemente estrenada en Netflix, de los libros y del método de la famosa y experta consultora dedicada al arte de organizar que ha logrado hacer de su pasión una profesión, con un impacto y repercusión a nivel mundial.
Textos: Nadia Novillo.

El tema del momento, que continúa siendo furor en redes sociales y medios de comunicación es el nombre de Marie Kondo.


Todos hablan y comentan acerca de la serie recientemente estrenada en Netflix, de los libros y del método de la famosa y experta consultora dedicada al arte de organizar que ha logrado hacer de su pasión una profesión, con un impacto y repercusión a nivel mundial.


Ella nos da la clave y herramientas a través de su Método KonMari donde combina la filosofía oriental, el feng shui, y otros criterios basados en su experiencia, para organizar nuestro hogar y nos asegura que esto nos llevará a organizar y reajustar nuestra vida.


Los invito a hacer juntos un repaso de los puntos más importantes de su método para que puedan tomar de estos lo que consideren oportuno de aplicar, adaptar y ajustar a sus necesidades.

  1. El problema de las personas desorganizadas esta “en no poder deshacerse de cosas” y en “no volver a poner las cosas en su sitio”.
  2. El primer paso es comprometerse con el orden, el Método KonMari requiere tiempo y esfuerzo, una vez que se decidió ponerlo en practica, se debe hacer de forma correcta para evitar fracasar o rebotar.
  3. Visualizar e imaginar el estilo de vida ideal, tener en claro qué es lo que se desea lograr, qué se quiere proponer, pensar en términos concretos para poder imaginar cómo sería vivir en un espacio libre de desorden.
  4. La organización efectiva involucra dos tareas esenciales: la eliminación de cosas y el decidir dónde guardar.
  5. Aprender a desprenderse de cosas: El mejor criterio para elegir qué conservar y qué eliminar es tomar cada prenda u objeto con ambas manos y descubrir si genera felicidad, si despierta alegría, chispas de “sparck joy”. Si es así, se conservas sino se elimina.
  6. Ordenar por categorías, no por ubicación. El problema está en tener mucha cantidad de un mismo tipo de objetos pero guardados y distribuidos en diversos lugares. Una de las causas del fracaso de los intentos de organización radica en que se tiene demasiadas cosas, ese exceso es generado justamente por el desconocimiento de lo que se tiene en realidad.
    Si se guarda un mismo tipo de elemento en distintos lugares y se dispone a organizar cada espacio por separado, nunca se llegará a conocer, visualizar y cuantificar el volumen total de lo que en verdad se tiene y, en consecuencia, nunca se termina.
  7. El secreto del éxito es organizar todo de una vez, de un solo tirón y no poco a poco. Esto refiere a organizar cada categoría de principio a fin.
  8. El grado de dificultad que implica seleccionar qué conservar y qué desechar varía según la categoría. Además del valor físico de las cosas, se les suma el valor funcional, valor informativo y valor emocional. El trabajo fluirá mejor al empezar con las cosas más fáciles y dejar las más difíciles, las que involucran sentimiento, para el final.
  9. Es fundamental no solo ordenar por categorías sino hacerlo en el orden temporal correcto: Ropa, Libros, Papeles, Komono (objetos varios) y Objetos con valor sentimental.
  10. La Maratón de Organización produce un montón de basura. No es necesario que la familia conozca lo que una persona va a tirar, ya que los objetos que rescaten de incrementan la carga de objetos innecesarios en el hogar.
    Si miembros de la familia necesitan objetos que otro ya no usa, se pueden regalar.
  11. El mejor momento del día para comenzar a organizar es la mañana temprano ya que el aire fresco mantiene la mente despejada y favorece el poder de discernimiento.
  12. Todo lo que se elimina hay que dejarlo ir con gratitud.
  13. No desechar nada ajeno.
  14. No forzar a nadie a ordenar sino quiere hacerlo.
  15. El acto de ordenar es contagioso, cuando alguien empieza a organizar detona una reacción en cadena.
  16. Para armar valijas, seguir los mismos principios básicos de almacenamiento del hogar, doblar la ropa y colocarla en posición vertical.
  17. Nunca apilar las cosas, la clave para optimizar los espacios y poder visualizar todo lo que se tiene es el almacenamiento vertical.
  18. Asignar un lugar para cada cosa.
  19. Primero desechar, luego guardar: el verdadero problema es tener mucho más de lo que se necesita o se quiere, cuando se aprende a elegir las posesiones de manera adecuada, solo se mantiene lo que entra perfectamente en el espacio con el que se cuenta.
  20. Recordar que al tocar las cosas y preguntarse si producen felicidad no se está eligiendo qué desechar sino qué conservar.

Personalmente, como siempre les digo, con organización, limpieza y orden todos podemos “hacer de nuestro hogar, nuestro lugar en el mundo”. Un refugio que nos de placer, alegría y felicidad. Un lugar en el que nos encante estar, volver cada día, y al que nos guste invitar a familia y amigos para recibir, compartir y disfrutar.