Si bien es la infusión preferida de los argentinos, el mate está rodeado de creencias que dificultan distinguir entre mito y realidad.

Estas son las 5 más comunes.

No es un alimento.

FALSO: el mate aporta vitaminas A, B, C y E, minerales (hierro, magnesio, sodio y potasio) y proteínas ya que posee más de diez aminoácidos esenciales.

Puede producir acidez.

FALSO: la gastritis una afección multifactorial, en la cual el stress, el consumo de alcohol, el hábito de fumar e, incluso, la predisposición genética juegan un rol preponderante. El consumo de infusiones de yerba mate con hierbas no producen alteraciones en la mucosa gástrica en ausencia de factores lesivos concomitantes.

El mate es antioxidante.

VERDADERO: la versión con hierbas es la yerba mate con mayor poder antioxidante. Supera el jugo de naranja, al té verde y al té negro.

El mate quita el sueño.

FALSO: a diferencia de la cafeína, la mateína no altera los patrones normales del sueño. No produce nerviosismo ni irritabilidad.

Puede generar celulitis.

FALSO: para evitar la aparición de piel de naranja se recomienda reducir el consumo de café, pero esta alerta no se extiende a otras infusiones, como el mate. Lo que genera celulitis son los malos hábitos alimentarios, el sedentarismo, los cambios hormonales y la genética.

¿Tomamos unos mates?